... ¡Oh, Dios! Hazme amar la compañía de los pobres y ayúdame con la buena paciencia en su compañía.
Aquello de las cosas mundanales desaparecidas que hayas to­mado de mí, resérvamelo en los tesoros permanentes.
Y aquello de las cosas mundanales que me hayas regalado y cada capital que hasta ahora me hayas dado, establécelo como una herramienta para llegar a Tu cercanía y alcanzar la jerar­quía de Tu proximidad, y como instrumento para ingresar a Tu paraíso. Pues ciertamente Tú eres el poseedor del inmenso fa­vor y Tú eres generoso y noble.
اَللّهُمَّ رَبِّ اَنْتَ اَعْطَيْتَنيهِ وَ اَنْتَ وَ هَبْتَهُ لي
al·lâhumma rabbi anta a‘taitanîhi, wa anta wahabtahu lî,
Señor mío, Tú me lo has concedido y Tú me lo has obsequiado
اَللّهُمَّ فَاجْعَلْ هِبَتَكَ الْيَوْمَ جَديدَةً اِنَّكَ قادِرٌ مُقْتَدِرٌ
al·lâhuma faÿ‘al hibataka-l iauma ÿadîdatan, innaka qâdirum muqtadirun,
Dios mío, renueva hoy tu obsequio. Ciertamente que Tú eres Todopoderoso y Preponderante.
Entonces, no levantará su cabeza de la prosternación sin que su hijo haya encontrado la curación.
1. La alabanza sea con Dios, el Primero sin ningún primero que lo anteceda, el Último sin ningún último después de Él.
2. Él es Aquél a Quien la mirada de los observadores no alcanza, y ante Quien la imaginación de los fisonomistas se muestra im­potente.
3. Hizo la creación con Su poder y la produjo según Su voluntad.
4. Luego la hizo marchar en el camino de Su deseo, haciéndola surgir en la senda de Su amor, en tanto que ellos no pueden atravesar de los límites que les ha designado. ...
¡Oh mis señores y protectores! ¡He dirigido mi rostro hacia vosotros, mis guías y mis fuentes, para el día de mi carencia y mi necesidad hacia Dios!
Y he solicitado vuestra mediación y pedido vuestra intercesión ante Dios. ¡Interceded por mí ante Dios!
¡Y rescatadme de mis pecados ante Dios
puesto que vosotros sois mis mediadores ante Dios,
y por vuestro amor y vuestra proximidad (a Dios) espero la salvación de Dios!
¡Sed mi esperanza ante Dios! ¡Oh mis señores! ¡Oh Amigos de Dios!
¡Dios les bendiga a todos ellos y maldiga a los enemigos de Dios, a los tiranos de entre ellos, de entre los primeros y los últimos...
2. ¡Oh, Dios! Cuando surja de nosotros un defecto que afecte a la religión o al mundo, establécelo sobre aquello que desaparece más rápido (es decir, sobre el mundo) y coloca el arrepenti­miento sobre aquello que más perdura (es decir, la religión).
3. Cuando queramos hacer dos cosas, una de las cuales Te com­placería mientras que la otra Te encolerizaría contra nosotros, inclínanos hacia lo que Te complace y debilita nuestro poder para aquello de lo que resulta Tu cólera contra nosotros.
4. Y en estas etapas, no dejes libres a nuestras almas, pues ellas seleccionan lo erróneo, salvo en los casos en los que Tú les das éxito, y ellas ordenan el mal excepto en los casos en los que Tú te apiadas de ellas...
¡Oh, el Mejor de los que Observan!
¡Oh, el Mejor de los que Oyen!
Y ¡Oh, el más rápido en realizar el cómputo!
Y ¡Oh, el más Misericordioso de los Misericordiosos!
وَقُلِ الْحَمْدُ لِلَّهِ الَّذِي لَمْ يَتَّخِذْ وَلَداً وَلَمْ يَكُن لَّهُ شَرِيكٌ فِي الْمُلْكِ وَلَمْ يَكُن لَهُ وَلِيٌّ مِّنَ الذُّلِّ وَكَبِّرْهُ تَكْبِيرَاً
Y di: ¡Alabado sea Dios, que jamás tuvo hijo alguno, tampoco tuvo ningún copartícipe en el Poder, ni protector por incapacidad! ¡Magnifícale fervorosamente!...
Cuando uno se despierta por la noche para realizar la oración preferible de la noche o en el alba para realizar la oración del alba, es preferible prosternarse ante Dios, agradecerle y recitar la siguiente súplica en la prosternación o luego de ella:
اَلْحَمْدُلِلّهِ الَّذى اَحْيانى بَعْدَ ما اَماتَنى وَ اِلَيْهِ النُّشُورُ اَلْحَمْدُ لِلّهِ الَّذى رَدَّ عَلَىَّ رُوحى لاَِحْمَدَهُ وَاَعْبُدَهُ
Alabado sea Dios, Quien me dio la vida luego de haber muerto y hacia Él será el retorno. Alabado sea Dios Quien me devolvió el alma para alabarle y adorarle...
Se narra del Profeta Muhammad (s.a.w.): “Quien quiera tener bienestar en su vida, que recuerde con frecuencia los siguientes “Dikr” (Recuerdos).
1) Decir: بِسْمِ اللَّهِ الرَّحْمنِ الرَّحيمِ “bismil·lâhi-r rahmâni-r rahîm (En el Nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso); al comienzo de cada cosa que haga.
2) Decir: اَلْحَمُدلِلَّهِ رَبِّ الْعالَمينَ al hamdu lil·lâhi rabbi-l ‘âlamîn (La Alabanza sea para Dios, Señor del Universo); cuando recibe una gracia proveniente de un medio lícito.
3) Decir: اَسْتَغْفِرُ اللهَ رَبّي وَ أَتوبُ إِلَيْه astagfirul·lâha rabbî wa atûbu ilaih (pido perdón a Dios y Él me vuelvo arrepentido); cuando incurre en algún error o desliz.
4) Decir: لا حَوْلَ وَ لاقُوَّةَ اِلاّ بِاللَّهِ الْعَلِيِّ الْعَظيمِ lâ haula wa lâ qûuata il·lâ bil·lâhi-l ‘alîi-l ‘adzim (No hay poder ni Fuerza sino en Dios, el Altísimo, el Majestuoso); cuando es azotado por tristeza y dolor...
1. ¡Oh, Dios! Tú nos examinas al pensar mal acerca de nuestro sustento, y en nuestras edades con los deseos prolongados, de tal modo que pidamos Tu sustento de quienes son sustentados, y ambicionamos para nuestros deseos las edades de quienes han vivido mucho.
2. Entonces, bendice a Muhammad y a su familia, y otórganos una certeza absoluta a través de la cual nos abstengamos de la pena de pedir a otros. Arroja en nuestros corazones la perfecta confianza con la cual nos libras de la intensa fatiga de buscar el sustento.
3. Establece la promesa que has declarado en Tu revelación y has jurado después en Tu libro como medio para cortar nuestro es­fuerzo y preocupación por nuestro sustento (sin desear más de lo necesario), el cual Tú mismo has garantizado y Te has com­prometido a brindar...

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