¡Oh, Allah! Te invoco en el nombre de esta noche y en el nombre de quien ha nacido en ella,
En el nombre de Tu Prueba y Tu promesa,
La noche en que has añadido un nuevo mérito a sus muchos méritos
De modo que Tu palabra ha sido completada verdadera y justamente
Nadie puede cambiar Tus palabras, Ni oscurecer Tus signos
(Él es) Tu luz creciente, y quien trae Tu esplendor, y el signo luminoso en las tinieblas de la oscuridad
Y el ausente y el oculto...
1. ¡Oh, Dios! Si quieres dispensarnos, es por Tu gracia y no por nuestras obras, y si deseas castigarnos, es por Tu justicia.
2. Facilítanos Tu perdón a través de Tu gloria, y sálvanos de Tu castigo traspasando nuestras faltas. Pues nosotros no podría­mos soportar Tu justicia, y no existe para ninguno de nosotros rescate alguno sin Tu perdón.
3. ¡Oh, el más opulento de los ricos! Aquí estamos nosotros, Tus siervos ante Ti, y yo soy ante Ti el más pobre entre los pobres. Entonces, compensa nuestra pobreza con Tu opulencia y no cortes nuestra esperanza con Tu negación. Pues, si hicieras esto, harías desdichado a quien Te pidió la felicidad y habrías priva­do a quien solicitó la ayuda de Tu favor.
1. ¡Oh, Aquel a Quien no se le terminan ni agotan las maravillas de Su grandiosidad! Bendice a Muhammad (PB) y a su fami­lia, e impide que nos apartemos de Tu majestuosidad.
2. ¡Oh, Aquel a Quien el tiempo de Su reino es interminable, Bendice a Muhammad y a su familia, y libera nuestros cuellos de Tu castigo!
3. ¡Oh, Aquel a Quien los tesoros de Su misericordia no desapare­cen! Bendice a Muhammad y a su familia, y establece para no­sotros una parte de Tu clemencia...
1. ¡Oh, Aquel a través de Quien se abren los nudos de las desgra­cias y las dificultades! ¡Oh, Aquel a través de Quien se quiebra la rigidez de los problemas! ¡Oh, Aquel a Quien se le pide la salida de la estrechez hacia el alivio!
2. Las dificultades resultan allanadas por Tu poder; los recursos son establecidos a través de Tu favor; el decreto es puesto en marcha a través de Tu autoridad; todo anda según Tu voluntad.
3. Y todo acepta Tu orden y se ejecuta según Tu deseo, sin que les digas nada, sin necesidad de expresar Tu mandato con la pala­bra, y todos se ajustan acorde a Tu intención, sin que expreses la prohibición.
Relata el Imam Ya’far As-Sadiq (a.s.), “Cuando quieras relatar un dicho nuestro (o cualquier otra cosa que desees recordar), y Satanás te haya hecho olvidar, pon la mano en tu frente y di:
Bendice Dios a Muhammad (s.a.w.) y su descendencia.
Te pido Oh, Dios mío, Oh, Quien hace recordar el bien, lo practica y lo ordena.
Hazme recordar lo que Satanás me hizo olvidar.
... ¡Oh, el que indica su esencia, mediante su esencia misma (y Su existencia es prueba de Su existencia) y está exento de asemejarse a sus criaturas (por carecer Dios y estar exceptuado de toda condición y cualidad humana) y su Majestuosidad está exaltada más allá de armonizar con las propiedades de las mismas.
¡Oh, Quien está cercano a las nociones de los pensamientos, lejos de la observación de los ojos, y sabe lo que habrá de acontecer antes de que suceda!
¡Oh, Quien me hace reposar en el lecho de Su seguridad y confianza!,...
1. ¡Oh, Dios! Bendice a los portadores de Tu trono, quienes no se cansan de glorificarte, ni se aburren de santificarte, ni se fati­gan por adorarte. En cuanto a Tu orden no eligen la negligencia en vez del esfuerzo, ni son desatentos en cuanto al amor hacia Ti.
2. A Israfil (Rafael), el dueño del cuerno, quien está esperando Tu autorización y la llegada de la orden para que así, soplándolo, despierte a quienes están rehenes en sus tumbas (es decir, a los muertos el Día de la Resurrección).
3. A Mikail (Miguel), el poseedor de un alto grado y una gran jerarquía ante Ti por obedecerte.
4. A Yibril (Gabriel), el Fiel (al Amin: digno de toda confianza) a Tu revelación, quien es obedecido por la gente de los cielos y ante Ti es muy digno y próximo. Al Espíritu (Ruh).
5. Quien está por encima de los ángeles de los velos...
... ¡Oh, Dios! Hazme amar la compañía de los pobres y ayúdame con la buena paciencia en su compañía.
Aquello de las cosas mundanales desaparecidas que hayas to­mado de mí, resérvamelo en los tesoros permanentes.
Y aquello de las cosas mundanales que me hayas regalado y cada capital que hasta ahora me hayas dado, establécelo como una herramienta para llegar a Tu cercanía y alcanzar la jerar­quía de Tu proximidad, y como instrumento para ingresar a Tu paraíso. Pues ciertamente Tú eres el poseedor del inmenso fa­vor y Tú eres generoso y noble.
En El Nombre de Dios, El Compasivo, El Misericordioso
Las alabanzas pertenecen a Dios Creador del Universo
Nos basta Allah y es el mejor Protector
Bendito sea Dios El Mejor de los Creadores
wa lâ haula wa lâ quwata il·lâbi-l·lâhil ‘alîi-l ‘adzîmi,
y no hay Fuerza ni Poder sino en Dios, El Altísimo, El Infinito.
Glorificado sea Quien no atenta contra los habitantes de Su (propio) reino
Glorificado sea Aquél que no castiga a los habitantes de la tierra con diferentes penas
Glorificado sea Aquél que es Benevolente, Misericordioso
¡Dios Mío!, dispón en mi corazón luz, percepción, entendimiento y conocimiento.
Ciertamente que Tú eres Poderoso sobre todas las cosas.

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