El Sheij Kulainí en su libro Ta‘bîr ar-Ru’ia (“La Interpretación del sueño”) relata del Imam Rida (a.s.) que dijo: “Vi a mi padre en un sueño en el que me dijo: “Oh hijo mío, cuando te llegue una aflicción repite varias veces”:
“Oh Benevolente, Oh Misericordioso”
1. ¡Oh, Dios! Danos de beber de la lluvia, y extiende sobre noso­tros Tu misericordia a través de Tu abundante tormenta desde las extensas nubes, que corren en todas direcciones para hacer brotar las plantas y hermosos vegetales en Tu tierra.
2. Agracia a Tus siervos a través de la maduración de las frutas, vivifica Tus países haciendo brotar las flores. Haz que estén presentes Tus nobles ángeles escribas para dar de beber un be­neficio de Tu Parte cuya inmensidad sea permanente, con una lluvia amplia, extensiva, efectiva y rápida.
3. Que vivifique lo que estaba muerto, haga recuperarse lo que estaba perdido, haga salir lo próximo y haga extender las mercedes. Te rogamos una nube amontonada, agradable, buena y extensa, que posea abundante agua, cuya lluvia no sea perma­nente causando daños y cuyo rayo no resulte engañoso (hacien­do mucho alboroto sin dar agua)...
Oh, Dios, ciertamente que Satanás es un siervo de entre tus siervos
me ve desde donde no lo veo, mientras que Tú lo ves desde donde él no te ve,
y Tú tienes poder sobre todos sus asuntos, mientras él no tiene poder alguno sobre los Tuyos.
Dios mío, pido Tu auxilio para luchar contra él. Oh, Señor, ciertamente que yo solo no tengo fuerzas contra él
y no hay poder ni fuerza contra él salvo a través Tuyo,  !oh Señor! ...
La siguiente súplica pronunciada por el Imam Yauad (a.s.) protege a los creyentes de las calamidades y les brinda seguridad frente a los enemigos:
Oh Luz, Oh Prueba
Oh, Evidente, Oh, Resplandeciente
Oh, Señor, protégeme de las maldades y de las calamidades de las épocas
y te pido la salvación en el día que sea tañida la trompeta...
1. ¡Oh, Dios! ¡Oh, Destino final de las necesidades!
2. ¡Oh, Aquel Quien posee la obtención de los deseos!
3. ¡Oh, Quien no otorga Sus mercedes a cambio de un precio!
4. ¡Oh, Quien no oscurece Su concesión reprochándolo!
5. ¡Oh, Aquel a Quien todos piden riquezas y de Quien nadie pue­de prescindir!
6. ¡Oh, Aquel hacia Quien todos pueden dirigirse deseándole ardientemente y nadie siente aversión a Él!...
...Y honra a Tus amigos cumpliendo Tu promesa (a ellos)
Y haz que ellos obtengan lo mejor de sus esperanzas en Tu victoria
Y sálvalos de la influencia de aquellos que han determinado contravenirte
Y aquellos que se han rebelado contra Ti cometiendo lo que viola Tus decretos
Y aquellos que han usado Tu ayuda para debilitar Tu autoridad
Y aquellos que se han involucrado en complot y conspiración contra Ti
Y a los cuales has tratado con Tu moderación de modo que les incautes abiertamente
Y los elimines abruptamente...
1. ¡Oh, Dios! Nos refugiamos en Ti de la rebeldía, de la codicia, de la violencia, de la ira, del dominio de la envidia, de la debi­lidad de la paciencia, de la escasez de la conformidad, del mal carácter, de la exageración de los anhelos, del dominio del fa­natismo.
2. De seguir a las pasiones, de oponernos a la buena dirección, del sueño de la negligencia, de emprender aquello que no puede hacerse, de elegir la falsedad por sobre la verdad, de reincidir en los pecados, de considerar pequeño las desobediencias, de sobredimensionar las obediencias (abandonándolas)...
¡Oh Allah! Señor del Reino
Tú brindas el reino a quien Tú deseas
Y retiras el reino a quien Tú deseas
Y honras a quien deseas
Y humillas a quien deseas
En tus manos está el bien
Ciertamente Tú tienes el poder sobre todas las cosas
¡Oh, glorioso ¡Oh, magnánimo!
¡Oh, Señor de la Majestad y el Honor!
¡Oh Señor del gran Poder!
¡Oh, Aquel que hace lo que desea!
¡Oh, Señor del Poder y la Fuerza!
¡Oh, Afectuoso, Misericordioso!
¡Oh, Viviente cuando nada tenía vida!...
1. ¡Oh, Dios! Si quieres dispensarnos, es por Tu gracia y no por nuestras obras, y si deseas castigarnos, es por Tu justicia.
2. Facilítanos Tu perdón a través de Tu gloria, y sálvanos de Tu castigo traspasando nuestras faltas. Pues nosotros no podría­mos soportar Tu justicia, y no existe para ninguno de nosotros rescate alguno sin Tu perdón.
3. ¡Oh, el más opulento de los ricos! Aquí estamos nosotros, Tus siervos ante Ti, y yo soy ante Ti el más pobre entre los pobres. Entonces, compensa nuestra pobreza con Tu opulencia y no cortes nuestra esperanza con Tu negación. Pues, si hicieras esto, harías desdichado a quien Te pidió la felicidad y habrías priva­do a quien solicitó la ayuda de Tu favor.
¡Oh, Allah! Te invoco en el nombre de esta noche y en el nombre de quien ha nacido en ella,
En el nombre de Tu Prueba y Tu promesa,
La noche en que has añadido un nuevo mérito a sus muchos méritos
De modo que Tu palabra ha sido completada verdadera y justamente
Nadie puede cambiar Tus palabras, Ni oscurecer Tus signos
(Él es) Tu luz creciente, y quien trae Tu esplendor, y el signo luminoso en las tinieblas de la oscuridad
Y el ausente y el oculto...

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