Autorrealización desde la perspectiva islámica (II)
Submitted by admin on Wed, 2015-04-01 13:03Para combatir efectivamente la envidia, la persona envidiosa debería hacer esfuerzos positivos por lograr algunos éxitos y obtener alguna distinción. Naturalmente, un hombre ocupado en sí mismo tiene poco tiempo para envidiar a otros. En la mayoría de los casos gradualmente su tolerancia y extroversión son revividas y salen de su caparazón. Empieza a tener a los demás en cuenta, y siente que está relacionado estrechamente con otros seres humanos. Su sentido de compasión y amor al género humano vuelve a despertarse. No solamente no le aflige la prosperidad de los demás sino que incluso se encuentra dispuesto a sacrificarse por otros.
Hemos visto que la envidia es una enfermedad espiritual y un signo de mezquindad. Causa desasosiego interior al envidioso y perturba la paz de otros. Es un flagelo que debe ser erradicado.













