Los consejos para un buen gobierno de ‘Ali Ibn Abi Talib a la luz de la contemporaneidad

Por Abdulwali Amílcar Aldama Cruz

 

“El futuro y el pasado se parecen como dos gotas de agua” (Al -Muqaddimah) Ibn Jaldun

El pasado año 2011 fue testigo de grandes sucesos en el mundo árabe, y por ende islámico, que son en la actualidad materia de estudio para sociólogos, filósofos de la política e historiadores del Oriente Medio. A los estudiosos del mundo árabe y a los musulmanes de la América Latina, dichos eventos brindan una excelente oportunidad para el análisis de la historia del islam, desde los sucesos más remotos hasta los más contemporáneos, para así llegar a la comprensión del por qué se suscitan los acontecimientos de hoy. Podemos recordar el consejo que Hazrat ‘Ali Ibn Abi Talib le dió por escrito a su hijo Imam Hasan:

¨ Fuérzate por comprender la realidad de las desgracias y adversidades, los cambios del tiempo y circunstancias. Imponte el estudio de la historia.

Trata de ver las ciudades arruinadas. Los palacios en mal estado y los signos de la decadencia y ruina de esa gente, todo lo que hicieron cuando vivían y tenían fuerza, qué lograron, cómo empezaron, dónde, cuándo y cómo fueron inducidos a un fin, dónde están ahora, qué han ganado realmente fuera de la vida y cuál fue su contribución al bienestar de la humanidad.¨

(Ver, Carta 31 del ¨Nahyul Balagha¨).

No por ser acontecimientos más allá de nuestra geografía o pertenecientes a un contexto cultural y político totalmente diferente al nuestro debe carecer de una vital importancia para el conocimiento de ese fascinante mundo.

Las ya históricas protestas populares en Túnez y Egipto (etiquetada en occidente como Primavera Arabe) que dieron con la caída de los vetustos regímenes de estos dos países y causaron un efecto dominó estremeciendo a Yemen, Bahréin y a las monarquías árabes de la región nos brindan una lección eficiente de lo que es la historia. [1]

Los sucesos de Egipto tienen un antiguo trasfondo, más allá de la época del resurgimiento de las corrientes islamistas de finales del siglo XlX y principios del XX ( dígase Sayez Qurz y Los hermanos musulmanes ,tan en boga hoy con su triunfo presidencial en el 2012) Egipto o Misr ,como se conoce en el mundo islámico, además de tener una milenaria tradición cultural y religiosa que desde los periodos faraónicos y los reinados toloméicos asimilaron diferentes culturas como la hitita, la hebrea, la griega, la etíope o la romana ,también abrió sus puertas la nueva fe venida de Arabia a manos del califa Omar.

Es meritoria esta faceta de la historia egipcia por su gran legado cultural visto en el grandioso estilo arquitectónico mameluco, el prestigio de la antiquísima Universidad de Azhar, la buena literatura escrita en árabe y la gloria del sultanato fatimí (con la figura imponente de Salajardin o Saladido), pero también fue testigo de las arbitrariedades y la corrupción de muchos de sus gobernantes que no tuvieron un verdadero sentido del ejemplo dado por el Profeta Muhammad para detentar el poder en diferentes etapas.

Ya desde los primeros califas la región se caracterizaba por las gestiones de mal gobierno o por intrigas que daban paso a asesinatos políticos. En tiempos del califato de Imam ‘Ali Ibn Abi Talib(600-661 ) existió un gobernador en Egipto llamado Muhammad ibn Abu Bakr el cual fue asesinado en el 658 (año 38 de la Hégira ).  En su lugar fue nombrado Maalik Ibn Ashtar, un gran combatiente y comandante de las tropas de Hazrat ‘Ali Ibn Abi Talib. [2]

Imam ‘Ali le escribió una carta con consejos para un buen gobierno. Esta carta es una precisión de los principios de administración y justicia, tal y como son dictados por el Islam. Trata de los deberes y las obligaciones de los Gobernantes, sus responsabilidades como Jefes, la cuestión de los derechos y obligaciones prioritarios y de la administración de la Justicia.

En los niveles de lecturas se pueden distinguir diversos tipos de pensamientos posteriores, desde el humanista hasta el pensamiento de corte socialista, sobre todo cuando se leen los pasajes dedicados a los principios de la distribución igualitaria de las riquezas, el trato a los huérfanos y su educación, el cuidado de los lisiados y minusválidos y otras obligaciones para con ellos y la creación lugares para ancianos e incapacitados donde reciban atención. (Ver Carta 53 del ¨Nahyul Balagha¨). [3]

Entre muchas cosas le dijo:

¨Siempre debes apreciar y adoptar una política que no sea demasiado severa ni demasiado indulgente; una política que se base en la equidad y la justicia y que sea largamente apreciada y aprobada. Recuerda que las quejas y el descontento del hombre corriente, sin recurso y de la gente abatida, tiene preponderancia a la aprobación de personas importantes y, el desagrado que unas pocas personas importantes -será disculpado por el Señor- si el pueblo está feliz contigo¨.

Tales lecciones, que mantienen su vigencia en la actualidad, ilustran el verdadero sentido de un gobierno justo más allá de su base ideológica.

Otros fragmentos de esta carta nos hacen recordar a la más fiel tradición estoica, principalmente al pensamiento de Séneca (¨Los versos de oro¨) u otras obras dentro de la literatura político-didáctica de diferentes culturas y tiempos, como el ¨ Pachatantra ¨obra clásica de la literatura sánscrita de la India o ¨ El príncipe¨ de Nicolás Maquiavelo obra clásica de las Ciencias Políticas de occidente de la Italia renacentista. El siguiente fragmento así lo corrobora:

¨Sé justo e imparcial y honrado en tu comportamiento con todos los individuos y grupos. Ten cuidado, no permitas que tu persona, posición y privilegios actúen como fuente de celos y de malicia. No permitas que se te acerque nada ni nadie que no merezca tu apoyo. Nunca degrades tu dignidad y tu prestigio. Recuerda que los murmuradores y escandalosos traficantes son un grupo indigno y malicioso. Aunque pretendan ser consejeros bien intencionados y sinceros, no te apresures en creer las noticias que te traigan ni los consejos que te ofrezcan. No aceptes los consejos de miserables, ellos harían lo imposible

para evitar que seas amable y realices buenos actos. Te harán temeroso de la pobreza y de la miseria. De la misma forma, no permitas que los cobardes o débiles actúen como tus consejeros, te volverán vacilante cuando dictes y hagas ejecutar tus órdenes. Ellos obstruirán tu capacidad para dirigir los asuntos con firmeza y harán que tus empresas e invenciones se conviertan en tímidos y temerosos intentos. Al mismo tiempo, evita que cualquier persona codiciosa y ambiciosa, aspire a ser tu asesor porque ellos te enseñarán como explotar a la comunidad y cómo oprimir y tiranizar a la gente, para sacarles sus riquezas. Recuerda que la mezquindad, la cobardía y la avaricia, parecen ser diferentes cualidades malignas, pero todas surgen de la misma mentalidad maliciosa que no tiene fe ni confianza en Dios. Tus peores ministros serán aquellos que han sido ministros de los gobiernos tiranos y opresores que te antecedieron; aquellos que fueron partícipes de atrocidades y salvajes crueldades cometidas por sus gobiernos. Tales personas no deberán escuchar tus confidencias y no deberán ser de tu confianza porque ellos han ayudado a los pecadores y han servido a gobiernos crueles y tiranos. En su lugar, puedes encontrar a personas que son tan juiciosas como instruidas, que no han tenido mentalidad pecadora o criminal ni han ayudado a los tiranos en su tiranía, ni asistido a los pecadores a cometer sus pecaminosos actos. Tales personas te ocasionarán menos dificultades. Serán de la mayor ayuda, simpatizarán contigo sinceramente.

Si tienes confianza en ellos, romperán sus relaciones con tus opositores. Conserva como compañeros a tales personas, tanto en tus reuniones personales como oficiales.

Solamente compañeros y ministros tan honestos y humanos, deberían obtener tu completa confianza. Confía en que te dirán las más amargas verdades, sin temer a tu posición. También rechazarán en asistirte o ser parte en acciones que A Dios le disguste que realicen Sus Amigos ¨. (Carta 53 del ¨Nahyul Balagha¨)

Bajo estos consejos sobre gobierno islámico podemos contemplar una diversidad de temas que no se concentran tan solo en la política, sino que van a la ética (aslaq), la jurisprudencia (fiq), la espiritualidad y la psicología. Igualmente toca el tópico del respeto a la diversidad religiosa que desgraciadamente muchos musulmanes no practican y que la mala propaganda occidental sobre el Islam se encarga de maximizar. En este fragmento ‘Ali habla del tema y de la necesidad de la espiritualidad para ejercer el liderazgo:

¨¡Maalik! Debes ser amable, compasivo y amar a tus súbditos. No te comportes como una bestia voraz y rapaz, cuyo éxito reside en desgarrar a sus víctimas. Recuerda Maalik que hay dos tipos de personas: aquellas que tienen tu misma Religión y son tus hermanos y aquellos que profesan otra Religión y que son seres humanos como tú. Hombre de una y otra clase padecen las mismas debilidades e incapacidades que se heredan en la carne, pecan y dan rienda suelta a sus vicios, ya sea intencional o involuntariamente, sin darse cuenta de la gravedad de sus actos. Deja que tu misericordia y compasión los rescate y los ayude de la misma manera que tú esperas que Dios te demuestre Su Misericordia y su perdón. No pienses jamás en elevarte a un prestigio tan falso que te atrevas a declarar la guerra a Dios, porque no podrás evitar Su castigo y Su venganza. No podrás jamás librarte de la necesidad de Su Misericordia y Compasión ¨. (Carta 53 del ¨Nahyul Balagha¨)

En otra parte podemos ver lo que en el pensamiento de Emmanuel Levinas (1906 -1995) es llamada la filosofía de la alteridad.

¨ No te enfades ni pierdas la calma por los errores y fallas de aquellos a los que gobiernas; por el contrario, se paciente y comprensivo con ellos. El enojo y deseo de venganza, no te ayudarán en tu administración. Nunca te digas: “Soy su amo, su gobierno y por encontrarme por encima de ellos, debo ser sumisa y humildemente obedecido” Porque tal pensamiento te trastornará y te hará vanidoso y arrogante, debilitará tu fe en la

Religión y te hará buscar el apoyo de cualquier otro poder, que el de Dios. En el futuro cercano, tus métodos equivocados y tu mala administración será presentada y serás llamado y castigado por los errores cometidos contra de los desvalidos y oprimidos ¨.

Esta carta que se encuentra en el libro ¨Nahyul Balagha¨ recopilación de los discursos, dichos y cartas de Hazrat ‘Ali Ibn Abi Talib realizada por el sabio Sayyid Muhammad Razi en el año 400 Hégira y que es una joya de la literatura en la lengua árabe. Su lectura sigue siendo nueva, mas desgraciadamente no llevada a la praxis por los sistemas políticos (islámicos o no islámicos). Volver a este texto ayuda a contemplar los sucesos de hoy en el mundo y en específico a las naciones árabes.

Todos derechos reservados. Se permite copiar citando la referencia.

www.islamoriente.com, Fundación Cultural Oriente

 

[1] Las potencias europeas y Estados Unidos, con grandes intereses en estos territorios y protegiendo a sus ¨ aliados¨ en la región (como fue el caso de un preocupado Israel) tomaron cartas en el asunto, nada más y nada menos que sacrificando una de sus piezas de su tablero en la zona: el señor Gadafi. Protestaron así por los ataques a la población civil en Libia y a su vez viraron sus rostros ante el genocidio de protestantes chiitas por el ejército saudí en Bahréin. Hicieron suyo un conflicto nacional, logrando de forma previa la alianza con las fuerzas opositoras, brindándole ayuda en logística, respaldo político - económico de las potencias europeas y apoyo de la OTAN para operaciones militares como lo son bombardeos que cobran más víctimas civiles que militares. Las imágenes del linchamiento de Gadafi por parte de la insurgencia libia, televisado y descargado en Internet, sirvieron para que muchos politólogos anteislámicos hablaran de la imposibilidad de que en un contexto islámico se realizara un verdadero ejercicio de justicia y de civilización. Ahora la fórmula análoga se repiten en Siria en un conflicto que tan solo perjudica a civiles inocentes.

[2] Maalik Ibn Al -Hariz An-Najab`i Al- Ashtar fue uno de los más célebres caballeros de los primeros años del Islam. Era la cabeza del clan de Bani Nuja Participó junto a‘Ali Ibn Abi Talib en las batallas de Al –Yamal (36 H /656) y Siffin (37 H /657). Su valor lo había hecho acreedor del sobrenombre de “Tigre intrépido”. Fue discípulo de Hazrat ‘Ali quien lo adiestró especialmente en los principios de la administración y la jurisprudencia. Ganándose la enemistad del gobernador de Siria Mu’awiyah lo mandó a matar con mercenarios. Su intempestiva muerte causó gran pena a Hazrat ‘Ali quien al expresar su dolor declaró: ‘él era para mí lo que yo era para el Santo Profeta.

[3] El célebre juez árabe-cristiano, poeta y filósofo, Abdul Mashi-IAnthak escribió refiriéndose a esta carta, que es un código de alto grado, comparable al dado por Moisés o Hammurabi, cuando explica a que se debería parecer un Gobierno humano, como debiera ser ejercido y como justifica ello el reclamo de los musulmanes cuando el Islam quiere introducir un Gobierno Religioso del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. Cómo un gobernante deberá gobernar no para su propio beneficio sino para llevar felicidad a los gobernados y como ninguna Religión antes que el Islam intentó alcanzar este fin.

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