“Hoy es tiempo tanto de misiles como de negociaciones” (parte I y II)

“Hoy es tiempo tanto de misiles como de negociaciones” (I y II)
Irán y la defensa ante las agresiones venidas de Washington, Israel y Arabia Saudita
 
Por Pablo Jofré Leal
Periodista y Analista Internacional
 
(Primera parte)
Las falsas promesas de cumplimiento por parte de EE.UU., del acuerdo nuclear, han justificado plenamente la opción persa de fortalecer sus fuerzas armadas ante las amenazas de Washington contra la milenaria nación iraní. Para el liderazgo iraní, hoy es tiempo tanto de misiles como de negociaciones frente a aquellos que quieren imponer sus condiciones.
Las amenazas estadounidenses se unen a la política de presión y encono del sionismo y el Wahabismo, que tratan de unir fuerzas contra Irán y su política de defensa del mundo musulmán. Como todo país soberano, la República Islámica de Irán definió, a partir de lo que fue la defensa sagrada contra la invasión iraquí y la guerra con un altísimo costo en vidas y bienes materiales, que era indispensable fortalecer el poder defensivo y disuasivo de la revolución. Esto, pues esa guerra y sus promotores mostraron la decisión de derribar a la naciente República Islámica ya sea por la fuerza militar, el bloqueo económico, científico y político como no se había visto contra nación alguna – sólo comparable a la guerra sorda y sostenida contra la revolución Cubana – Política que se ha mantenido inalterable desde el año 1979 a la fecha.
No hay Independencia sin capacidad de defenderla
Las autoridades políticas y religiosas iraníes definieron así, un plan de acción destinado a desarrollar sus fuerzas armadas en todas las ramas que la constituyen, a la par de un sostenido fortalecimiento del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica – Creada tras el triunfo de la revolución islámica el año 1979 , este cuerpo cuenta con más de 100.000 efectivos en unidades terrestres, navales y aéreas, incluyendo una fuerza de élite, Quds - Al mismo tiempo, como parte de su independencia energética y científica comenzó el desarrollo de su programa nuclear. Esto, al amparo de lo establecido en el Tratado de no Proliferación Nuclear, a pesar de la sostenida oposición de Washington y sus aliados occidentales y de Oriente Medio, especialmente la entidad sionista y la Casa al Saud. Un programa nuclear que ha servido de excusa para todo tipo de ataques a una nación que ha sabido resistir y desarrollarse dando muestras del enorme empuje del pueblo persa.
Estos últimos regímenes – Israel y la Casa al Saud - están decididos a tratar de mantener un pretendido poderío y hegemonía regional, que les permita seguir sometiendo a los pueblos de Palestina, Yemen, Bahréin, junto a la intensificación de la agresión contra Irak a lo que se sumó el año 2011 el pueblo Sirio y el objetivo de fragmentarlo en función de intereses económicos, políticos y geoestratégicos -  Realidad que ha dado un vuelco significativo con el trabajo del Eje de la Resistencia encabezado precisamente por Irán y que ha significado un cambio evidente en la correlación de fuerzas en la región, causando la alarma y el terror en las huestes sionistas y wahabitas. 
Esta realidad ha decidió a las autoridades sionistas a convocar a ciertos países árabes – Arabia saudita y las Monarquías Ribereñas del Golfo Pérsico – a trabajar por concretar una alianza militar al estilo de la OTAN, de tal forma de ofrecer un frente común a Irán. El embuste de este ofrecimiento fue lanzado por el Ministro de Defensa Israelí Avigdor Lieberman – colono de origen moldavo y considerado uno de los funcionarios más extremistas del gobierno sionista. Un plan trazado con el claro propósito de cercar a Irán e impedir su trabajo de apoyo a los pueblos de la región. 
Este dirigente del Partido Ultraderechista Yisrael Beytenu coronó su ofrecimiento afirmando, ante el medio alemán Die Welt que “es hora de organizar una alianza formal, una colación de todas las fuerzas moderadas en Oriente medio contra el terror” en un claro uso de la propaganda política aprendida en los manuales del ex jerarca nazi Joseph Goebbels. Pues ¿cómo es posible que aquellos que permiten el surgimiento de grupos terroristas takfirí, los financian, apoyan, arman y permiten su desarrollo, puedan llamar a luchar contra aquellos que efectivamente lo combaten? Es un contrasentido, pero a la vez una muestra evidente, que muestra la hipocresía de estos gobiernos decididos, con el aval estadounidense a intensificar las presiones contra Irán y llevar adelante sus planes de fragmentar Siria, Irak, derrotar a las fuerzas populares en Yemen, reprimir a la población bahreiní, cercar a la revolución iraní y apoyar los esfuerzos de la OTAN de frenar el avance de Rusia a occidente.
Por lo descrito, el poseer un poder militar fuerte y bien preparado es un asunto de sobrevivencia para Irán. Justamente hace un año atrás, el diario británico Express consignaba en un reportaje sobre los ejércitos más grandes del mundo “con los que de ninguna manera se puede entrar en guerra, figura el nombre de las Fuerzas Armadas de Irán en el octavo lugar”. El informe comienza con esta interrogante ¿Qué país cuenta en la actualidad con el personal militar más activo y preparado para afrontar una guerra ahora mismo? De acuerdo con el rotativo los informes demuestran que Irán ha ido mejorando durante los últimos años sus aviones no tripulados (dron), como parte de su armamento militar, que son mucho más asequibles que un misil crucero, desarrollando, a su vez un programa de misiles que muestra pragmatismo y entendimiento de la realidad regional y los puntos positivos de lo que debe ser la defensa de su país.  El Ejército persa, prosigue, cuenta con 534 mil personales militares adiestrados y preparados y constituyen un hueso duro de roer para cualquier intento de recrear invasiones como las vividas con Afganistán o Iran al inicio del siglo XXI.
Y, con ese poderío en número y preparación, el desarrollar una industria militar propia implica avances tecnológicos y una independencia política innegable para Irán. Sobre todo, en el contexto internacional, donde occidente suele prohibir las legítimas decisiones de países que buscan su independencia y camino propio y no seguir sometiéndose a la burocracia de licencias, autorizaciones y chantajes tan propios de las relaciones internacionales donde occidente y sus socios pretenden marcar la pauta de lo que está o no permitido. Conducta donde el ejemplo crudo y brutal lo constituye el prohibir a Irán desarrollar un programa nuclear, sancionándola, bloqueando su comercio, presionándola internacionalmente, congelando sus activos e impidiendo un desarrollo libre de presiones, tratando de asfixiarla.
Un Irán dotado de las mejores tecnologías militares son un punto de contención a los afanes hegemónicos de Estados Unidos en la zona de oriente medio y por ello la entidad sionista teme tanto la presencia de fuerzas iraníes en la defensa de Siria, de Irak, como también la estrecha alianza con los miembros del Eje de la Resistencia como es Hezbolá. El régimen sionista ha dado a conocer a los cuatro vientos su gran inquietud por la posición regional conseguida por irán en el despertar islámico, consolidada por los avances del Ejército Árabe Sirio en su lucha contra el terrorismo takfirí.
Y, en ese plano, no cabe duda, que la estrategia de una fuerza militar moderna, bajo el prisma de una doctrina de defensa y disuasión ha resultado eficaz en la posición de tener a Irán como una potencia  regional consolidada en Oriente Medio. Categoría, donde el desarrollo militar no ha significado, a pesar de años de bloqueo y sanciones dejar de lado la necesaria inversión en temas de educación e investigación. Es una realidad que las instituciones de enseñanza iraníes han formado un sector con enorme preparación, adaptado al uso de las tecnologías más avanzadas en todos los planos de la vida. El resultado de tal esfuerzo es claro: crear capacidades para su industria de defensa como lo es también para su industria energética, de servicios, entre otras. Sus capacidades militares pueden aplicadas al mundo civil gracias a una fuerza de trabajo, enormemente calificada, y capacidades de producción capaces de operar en condiciones adversas.  
Lo sostenido tiene plena correspondencia con lo planteado por el Líder de la Revolución Islámica de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, quien ha hecho hincapié en el fortalecimiento de las capacidades de defensa de Irán, a la vista de las amenazas enemigas. Para el Líder iraní, “si la República Islámica aspira a acceder a la tecnología y a mantener procesos de negociaciones, pero carece de poder defensivo, se verá obligada a retroceder ante cualquier amenaza…Afirmar con conocimiento de causa que el mundo del mañana será un mundo de diálogo y no de misiles constituye traición”, indicó Jamenei, antes de preguntar por qué los enemigos de Irán fortalecen de manera constante sus capacidades militares, si supuestamente la era de los misiles ha pasado ya. Franco, valiente y tremendamente realista.
 
(Segunda parte)
Sostenía, en la primera parte de este trabajo la necesaria correspondencia que ha tenido en Irán el desarrollo de una estrategia defensiva, con los otros componentes de la vida de un país: la educación, la investigación en ciencia y tecnología, el desarrollo de las potencialidades asociadas a sus riquezas naturales.
Irán, en esos planos, constituye un ejemplo innegable para el conjunto de las naciones que han sido sometidas durante décadas al dominio de las potencias hegemónicas. En el caso de la República Islámica de Irán ha sido evidente que la defensa de su soberanía e independencia no ha significado postergar la visión de futuro.
A pesar de las sanciones Irán es una potencia militar
Tomando en cuenta los intentos y acciones destinadas a bloquear a Irán, este país ha desarrollado una potente industria militar y es autosuficiente en la producción de equipos y sistemas militares esenciales para su defensa, que ha significado, sobre todo, avances significativos en el área de fabricación de sistemas de misiles propios. Por ejemplo, el sistema de misiles Bavar 373 cuyo símil el S-300 ruso, entregado a Irán en octubre del año 2016 ha significado dotar a la nación persa de un potente apoyo de sistema antimisiles en su defensa antiaérea que preocupa sobremanera a la entidad sionista. Esto, pues permitiría contrarrestar la tercera y cuarta generación de aviones de combate que posee tanto Israel como la monarquía Wahabita y evitar su infiltración en territorio iraní.  De ahí las bravatas de Tel Aviv respecto a crear una alianza militar contra la nación persa, que con su actuar en defensa de Siria, El Líbano, Palestina e Irak ha logrado cambiar la correlación de fuerzas en Oriente Medio y ganar un prestigio en materia de defensa del mundo musulmán.
Tanto el S-300 como el Bavar 373 serán un excelente complemento del sistema Mersad – de fabricación propia – equipado con misiles Shahin, que le permite alcanzar objetivos situados entre 70 y 150 kilómetros.  Al igual que el uso de Misiles del tipo Shalamcheh, que alcanzan tres veces la velocidad del sonido y que pueden ser utilizados contra blancos a media y corta distancia. En el plano de los misiles balísticos, Irán tiene en su poder esta arma de largo alcance en sus versiones Emad con alcance superior a los 1.600 kilómetros. Shahab 4 con alcance de 3.800 kilómeytros y los misiles Sajjil con un alcance máximo de 4 mil kilómetros. Todos ellos capaces de alcanzar blancos en territorio enemigo.
En el plano de fuerzas terrestres, Irán posee versiones actualizadas de los tanques Chieftan y vehículos de combate Shahram, diseñado para actuar en combate con uso de armas de destrucción masiva. Es un vehículo multipropósito de comprobada efectividad. El Cañón autopropulsado de 57 mm Bahman dota a las fuerzas de tierra de un poder de fuego considerable donde destaca también el sistema de transporte de tanques Puria. Misiles antitanques Tosum, que es una versión iraní del misil ruso 9M113 Konkurs ATGM con un porcentaje de éxito en la destrucción del blanco cercano al 100%, que podrían perfectamente destruir el Merkava israelí, como lo ha hecho con los tanques estadounidenses M1A1 y M1A2 Abrams.
El Ejército iraní está organizado en 5 grandes cuerpos regionales dotados de divisiones acorazadas, divisiones de infantería mecanizada – batallones de reconocimiento, blindados, artillería autopropulsada, ingenieros militares, logística, comunicaciones - Infantería ligera, grupos de artillería independiente y un batallón de aviación militar. Los vehículos de esta fuerza terrestre en número de 3.300 unidades se componen, entre otros de carros de asalto MBT M60A1, MBT M48/M47, MBT T-62, MBT T-72Z. Carros de asalto MBT T54/55/Safir -74 están dotados de carros de asalto MBT. Carros de asalto MBT Zulfiqar. Carros de combate ligeros FV101 Scorpion y Tosan. Vehículos de Exploración Sayyad. Transporte acorazado de tropas. Además de vehículos de combate de infantería.
A ello se unen miles de unidades de cañones y lanzacohetes autopropulsados y sistemas aéreos autopropulsados. Vehículos de ingenieros, vehículos ligeros y de transporte, Artillería remolcada compuesta por morteros, cañones y lanzacohetes de los más diversos calibres.  Artillería antitanque y misiles antitanques – principalmente de fabricación nacional - como Aaeghe y Dehalvie -  Sistemas antiaéreos misilísticos de corto, mediano y largo alcance. Cañones antiaéreos. Armamento ligero. Baterías de defensa antiaérea compuestas por los misiles antibuques Kowsar, Nasr, Noor, Ra´ad, Qader y Khalij el Fars. El domingo 12 de marzo el Ministerio de defensa presentó el primer tanque de guerra avanzado construido enteramente en irán. Similar al T90 ruso, el tanque de guerra iraní Karrar posee un alto grado de movilidad, potencia de fuego equipamiento de telemetro láser, balística computarizada y un avanzado sistema de navegación.
En el plano de la Fuerza Aérea, la nación persa, con más de 50 mil efectivos y un parque aéreo de 550 aeronaves de las más diversas categorías, se encuentra inmerso en un plan estratégico destinado a actualizar, modificar y modernizar todas aquellas aeronaves tanto rusas, francesas y chinas, como también estadounidenses con las que cuenta, entre ellas los 60 MIG 29 y MIG 29 SU y los 15 Sukhoi SU 25 de fabricación rusa. Los 60 F14 Tomcat de fabricación estadounidense de la década de los 70 al igual que los 223 F4 D/E Phantom II. Estos se unen a los aviones caza y Cazabombarderos HESA Saeqeh y Hesa Azarakhsh de fabricación iraní, que en número total de 55 han permitido potenciar el fuego aéreo persa. Igualmente cuenta, con Helicópteros de fabricación nacional – el último de ellos Saba 248, de características multipropósito presentado a inicios de marzo - aviones de transporte, patrullaje marítimo, vigilancia, entrenamiento, aviones cisterna y observación estratégica.
Todo ello vendrá a ser reforzado por la decisión del gobierno de Irán de establecer acuerdos con el gobierno ruso, para dotarse de aviones multipropósito – probados con éxito en el combate en Siria contra las bandas terroristas – como el Sukhoi SU 30 SM, el SU 30 y el SU 35   de la generación 4 ++. Ello en el marco de la denominada cooperación del programa M-ATF detenido por las sanciones y que comprometía a Rusia a proporcionar la transferencia de tecnología militar a Irán. En el marco de ese programa Irán puede comenzar la actualización de su flota aérea capaz de enfrentar con éxito a aeronaves en uso en Israel, Arabia Saudita como son los Eurofighter Typhoon, F15 y F18.
En el plano naval, las fuerzas iraníes cuentan con 20 mil hombres bajo un marco de dotación de 65 aparatos aeronavales de los más diversos tipos, 4 destructores de fabricación nacional, 5 fragatas, 4 corbetas, 13 submarinos, 30 lanchas de intervención rápida, cien patrulleras y 150 lanchas misileras – cuenta también con una veintena de aerodeslizadores Hovercraft -  bajo la idea estratégica de la rapidez en la acción, más que el uso masivo de grandes unidades navales.  Embarcaciones pequeñas y medianas, veloces, con gran capacidad de llevar misiles antibuques de gran precisión como los chinos C 802.
La industria militar iraní ha desarrollado con éxito la fabricación y uso de radares, sistemas logísticos, construcción de naves de combate, lanchas misileras, destructores, minisubmarinos – entre ellos el Ghadir de 120 toneladas de peso con velocidad de 11 nudos y capaz de transportar comando de las tropas Al Quds y lanzar misiles contra instalaciones petrolíferas y militares del enemigo -  torpedos como el Valfayr equipado con ojivas de alta velocidad y dotadas de poder de destrucción. Unido al desarrollo de sistema de misiles como el crucero Nasir con alcance superior a los 1.500 kilómetros. Junto a un completo programa de misiles antibuques guiados por tecnología laser donde sobresale el misil de Crucero Soumar con un rango de alcance de 2.400 kilómetros.
A partir del año 2012 Irán puso en marcha la producción en serie de misiles de crucero antibuque Zafar, capaces de destruir objetivos pequeños y medianos, que pueden ser montados en lanchas patrulleras y misileras. A lo señalado se une el desarrollo de misiles antibuques tierra-mar Khalij e Fars y Tondar como también los misiles antibuques Gader y Nasr además de los mencionados torpedos Valfajr. Hace pocos días Irán dio muestras del enorme avance de su industria militar al probar, el día 8 de marzo, con pleno éxito, un nuevo misil balístico antibuque de completa producción nacional: el Hormuz 2. Misil capaz de alcanzar con gran precisión un objetivo en movimiento en alta mar, con una autonomía de casi 300 kilómetros Ocasión que sirvió, para que el Comandante de la División Aeroespacial del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica, General de Brigada Amir Ali Hayizade anunciara que el país persa está diseñando y fabricando una versión local del sistema antimisiles ruso S-300, llamado Bavar 373. Recordemos que el sistema antimisiles S-300 ya está en plena operación en los principales lugares de interés estratégico de Irán: instalaciones nucleares, industria petrolera entre otras.
La nación persa ha dado muestra de capacidad operativa, ya sea en la defensa de la navegación del Golfo Pérsico, protección de sus buques mercantes y petroleros, como también en la contención de las incursiones estadounidenses. Su poder naval está basado en los destructores Yamaran 1 y 2, Damavand y el avanzado Destructor Sahand capaces de transportar helicópteros, misiles mar-mar y mar-aire, artillería avanzada y torpedos, dotados además de un sistema de guerra electrónica. A fines del año 2016 el Almirante Peyman Yafari Tehrani, Comandante Adjunto para la Coordinación de la Armada iraní, señaló que “la construcción de un portaaviones es también uno de los objetivos perseguidos por la Armada de nuestro país”
Hasta el momento, además de varios tipos de destructores, Irán ha generado, mediante fabricación propia, la producción de diversas clases de submarinos incluidos Qaem, Nahang, Tareq, Sina y el último de ellos denominado Fateh (Conquistador) de 600 toneladas, que lo sitúa entre los submarinos semipesados. Todos ellos equipados con torpedo, misiles s y minas submarinas y en el caso de Fateh con la capacidad de operar a más de 200 metros por debajo de la superficie del mar durante casi cinco semanas. La fabricación de submarinos requiere una tecnología que muy pocas naciones del mundo están en capacidad de poseerla, lo que es muestra del enorme avance tecnológico de la nación persa.
Irán, a la par del desarrollo de su industria militar, para consolidar una defensa efectiva de su revolución, ha entablado negociaciones con la Federación Rusa – aliados en el combate a los grupos takfirí en Siria - para proveerse de la mencionada alta tecnología en aeronaves de combate sino también Helicópteros, baterías de misiles antinavíos, submarinos convencionales y fragatas capaces de utilizar los poderosos misiles de crucero Kalibr – usados con éxito en el combate contra los grupos terroristas en Siria al ser lanzados desde el mediterráneo – Se une a ello el paso de equipar al Ejército de al menos 100 Tanques T-90 junto a la licencia para construir en el propio país persa ese vehículo. Sin duda un irán apertrechado eficazmente representa garantía de sobrevivencia para países como Irak y Siria, además de un apoyo a la causa del pueblo palestino. Sobre todo, es garantía de independencia y soberanía para el propio irán frente a la política agresiva de Israel, Arabia saudí y las Monarquías Ribereñas del Golfo Pérsico.
Un Irán sin sanciones, con un férreo sistema de defensa, sentando las bases para un sistema de salud educativo e industrial moderno, dando impulso a una industria automotriz, de turismo y otorgando valor agregado a la exportación de petróleo y sus derivados llevarán a la nación persa a ocupar en menos de una década a ocupar un lugar destacado entre las diez primeras economías del mundo. Y eso, es algo que el sionismo y el wahabismo no están dispuesto a aceptar. En ese plano, lógicamente, el dotarse de una defensa firme y sostenida, es el mejor aval de defender su independencia y soberanía.
El Liderazgo iraní ha sostenido que los enemigos de Irán “recurren a cualquier medio, incluidos la negociación, el comercio, las sanciones e incluso la amenaza militar para conseguir sus metas” según ha señalado el ayatolá Jamenei. Frente a todas esas amenazas, ha insistido, Irán debe contar con la capacidad necesaria para responder de manera adecuada.  “No me opongo al diálogo político —aunque no con todo el mundo, por supuesto. Estoy de acuerdo con el diálogo político sobre los problemas mundiales. Pero hoy es tanto tiempo de misiles como de negociaciones” ha recalcado y la realidad de Siria, Afganistán, Irak, Yemen, Libia, Bahréin, Palestina, muestran la validez de este argumento.
 
Pablo Jofré Leal
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