Un vistazo a lo oculto: Los Genios y los Ángeles

Un vistazo a lo oculto:
Los Genios y los Ángeles
Desde el punto del vista del Corán
Me Refugio en Dios de Satanás el maldito
Por Zohre Rabbani - Sumaia Younes
 
Los genios:
El vocablo “Yin” (Genio) significa un tipo de creación de Dios que está oculta a nuestros sentidos. El Sagrado Corán corroboró la existencia de tales seres y al respecto nos explica ciertos tópicos:
1. Estos seres fueron creados antes que los seres humanos.
2. Estas criaturas fueron creadas del fuego, así como los seres humanos fueron creados a partir del polvo, y a este respecto expresa: “Antes de él habíamos creado al Genio, de fuego purísimo”. (Sura Al-Hiyr 15, 27).
3. Al igual que el hombre, viven, mueren y serán resucitados. “Éstos son quienes merecieron la sentencia junto con las antecedentes generaciones de genios y humanos porque fueron desventurados”. (Sura Al-Ahqaf 46;18 ).
4. Este tipo de seres vivos, al igual que el resto de los seres, poseen sexo femenino, masculino, nacen, se casan y se reproducen. El Corán, a este respecto dice: “Y que algunos hombres, de entre los humanos, se refugiaban entre algunos hombres de entre los genios, pero ellos no hacían sino acrecentarles su extravío”. (Sura Al-Yinn 72;6).
5. Los genios, al igual que los hombres, poseen intelecto y voluntad, además pueden llevar a cabo trabajos inmediatos y difíciles, no comunes para el hombre, tal como fue explicado en las aleyas referentes a Solimán y la reina de Saba. 6. Entre los genios, al igual que entre los seres humanos, existen los incrédulos y los creyentes,  los benevolentes y los corruptos.
 “No he creado al genio y al hombre sino para que me adorasen”. (Sura Az-Zariat 51;56).   “(Dijeron los genios:) “Por cierto que hemos oído un Corán admirable; que guía a la verdad, por lo que creemos en él y jamás atribuiremos ningún copartícipe a nuestro Señor”. (Sura Al-Yinn 72;1 y 2); “Y que entre nosotros los hay musulmanes (sometidos a Dios), como también los hay descaminados”. (Sura Al-Yinn 72; 14); “Y que entre nosotros los hay virtuosos y los hay que no lo son”. (Sura Al-Yinn 72;11); “Acuérdate, ¡oh mensajero! De cuando te enviamos un grupo de genios para escuchar el Corán. Y cuando asistieron se dijeron: “Escuchad en silencio”, y cuando hubo terminado, volvieron a su pueblo para amonestarle. Dijeron: “Oh pueblo nuestro, por cierto que hemos escuchado la lectura de un Libro que ha sido revelado después de Moisés, confirmante de los anteriores; conduce al hombre a la verdad y al buen camino. Oh pueblo nuestro, obedeced al predicador del Creador y creed en él”. (Al- Ahqaf 46; 29, 30 y 31) y otras aleyas que nos explican las particularidades de los genios. Deducimos a partir de las palabras divinas que Lucifer pertenecía a la especie de los genios y poseía hijos y tribu. “Y de cuando dijimos a los ángeles: “¡Prosternaos ante Adán!”, todos se prosternaron menos Lucifer, que era uno de los genios, y se rebeló contra la orden de su Señor. ¿Le tomaríais, pues, con su prole por protectores, en vez de Mí, a pesar que son vuestros enemigos? ¡Qué pésimo trueque el de los inicuos!”. (Sura Al- Kahf 18;50). Y también: “Por cierto que él y sus fautores os acechan desde donde vosotros no les veis”. (Sura Al-A’raf 7; 27).
¿QUIEN ES SHAITÁN Y CUÁL ES SU FUNCIÓN?
El Antiguo Enemigo:
El tema de Lucifer para nosotros generalmente es un asunto insignificante que no tomamos en cuenta excepto para maldecirlo varias veces al día, refugiarnos en Dios de su maldad y aborrecer algunos de nuestros pensamientos satánicos desde que emanan de él. Pero debemos saber que este es un tema que merece ser tomado en cuenta. Lamentablemente aún no hemos dado grandes pasos para conocer lo que dice el Corán respecto a este extraño ser que a la vez que está oculto de nuestros sentidos, posee un extraordinario poder sobre el mundo de los humanos, y ¿por qué no hemos de hacer algo? ¿Por qué nos encontramos desatentos respecto a conocer este enemigo próximo e interno? Un enemigo que estuvo desde el mismo comienzo de la aparición del hombre y estará con éste hasta que finalice su vida sobre este planeta Tierra, incluso tras su muerte, pues no se calmará hasta no ser arrojado en el eterno castigo del Infierno.
¿Acaso no debemos tratar de comprender cómo es que este extraño ser, a la vez que está engañando a una persona, está engañando a otros también? Y al mismo tiempo que está informado de lo externo del hombre conoce también su interior, hasta sabe lo más secreto que se encuentra en los rincones del intelecto y pensamiento humano? Dios Altísimo no nos relata mucho respecto a la realidad y esencia de este maldito ser llamado Iblis. Solamente en la aleya 50 de Sura Al-Kahf se refiere a que pertenece a los genios y en otras aleyas afirma que su creación se llevó a cabo a partir del fuego, pero no nos informa explícitamente respecto a cuál era su función al principio y cuáles fueron las  particularidades de su creación. Sin embargo existen algunas aleyas de las cuales podemos deducir ciertas conclusiones.
Dominio en las Esperanzas y Anhelos:
De las aleyas 16 y 17 de la Sura Al-A’raf: “Dijo: “¡Juro que por haberme descarriado les acecharé en Tu camino recto! Y entonces les atacaré por delante y por detrás, a derecha e izquierda, y no hallarás entre ellos muchos agradecidos”, deducimos que Shaitan primero domina los sentimientos del alma del ser humano, es decir, en el temor y la esperanza, en las ilusiones, en las pasiones y cólera, y entonces domina en la voluntad y pensamientos que emanan a partir de tales pensamientos. Otra aleya semejante a la anterior es la aleya 39 de la Sura Hiyr: “Dijo: “¡Oh Señor mío! Puesto que me has desviado, ¡juro que les alucinaré sus malas acciones en la tierra y les seduciré a todos!”, es decir, “yo engalano en la visión del hombre los asuntos falsos y las ruindades y fealdades a través del deseo que el hombre tiene hacia ellos y los desvío por este mismo medio. Por ejemplo el adulterio, que es uno de los grandes pecados, desde que se ajusta a sus pasiones, lo adorno ante él de tal manera hasta que de a poco ante él disminuya su fealdad, lo considere bueno y lo cometa”. Una aleya semejante a la anterior es la siguiente: “Porque les promete y les ilusiona, cuando Satanás no les promete más que la decepción” (An-Nisa 4;120). “… pero Satán les alucinó sus obras” (An-Nahl 16; 63).
Todas estas aleyas señalan que el campo de acción de Satanás es la percepción humana, y que los medios que utiliza son los sentimientos y sensaciones del hombre, y según lo atestigua la aleya 5 de la Sura An-Nas: “Que sugiere en los corazones de los hombres”, el Satanás susurra en el alma humana ilusiones engañosas y pensamientos falsos. Por supuesto, estos murmullos no son de tal forma que el hombre se percate de ellos y pueda diferenciar entre éstos y sus propios pensamientos, sino que sin ninguna duda o vacilación los considera su propio pensamiento. Naturalmente no existe contradicción en el hecho que atribuyamos nuestros pensamientos falsos a nosotros mismos y al mismo tiempo también los consideremos como susurros satánicos, así como muchos de nuestros pensamientos y decisiones surgen de nosotros como efecto de una noticia que nos han dado o un fallo que han hecho, mientras que no rechazamos su dependencia a nosotros ni negamos nuestra independencia y voluntad a su respecto; y si llevamos a la práctica tal pensamiento y tal decisión y fuimos reprochados, no culpamos a quien nos trajo tal noticia o nos lo ordenó, y es por ello que Iblis en el Día de la Resurrección responsabiliza al propio hombre por sus propios actos: “Y cuando sea cumplida la sentencia, Satán les dirá: “Por cierto que Dios os había hecho una verdadera promesa, en cambio, yo también os prometí, pero falté a mi promesa, pues no tenía poder alguno sobre vosotros, sino que os convoqué y me escuchásteis. No me lo reprochéis, más bien reprochaos vosotros mismos. No soy vuestro salvador, como tampoco vosotros sois el mío. Por cierto que reniego de que me hayáis asociado a Dios, porque los inicuos sufrirán un severo castigo”. (Sura Ibrahim 14; 22). En esta aleya Satanás se  desliga a sí mismo y dice: “Lo único que yo hice fue invitarlos hacia el pecado”.
Asimismo en la aleya 42 de la Sura Hiyr, Dios niega cualquier tipo de poder y dominio de Iblis y considera efectivas sus acciones solo sobre quienes se dirigen con sus propios pasos hacia Satanás: “Por cierto que tú no tendrás poder alguno sobre mis siervos, sino quienes te sigan de los seducidos”. También la siguiente aleya: “Su acompañante seductor dirá: “¡Oh Señor nuestro! No le seduje, sino que estaba en un error profundo!”. (Sura Al-Qaf 50; 27). Se relata que en el Día de la Resurrección Satanás dirá: “Dios mío yo no le obligué a desobedecerte, sino que él mismo estaba muy alejado del camino recto”.
Es decir, que Satanás puede afectar la percepción del hombre sin crear un pensamiento independiente en él, como para que se contradiga con la independencia del ser humano respecto a sus actos. Como se desprende de la aleya 16 de la Sura Al-A’raf y de la aleya 39 de la Sura Al-Hiyr, él puede engalanar para nosotros solo las cosas que se relacionan a la vida material del mundo, y dominar en la percepción del hombre a través de ello, invistiendo lo falso con la vestidura de la verdad, y haciendo que el hombre se relacione con los asuntos mundanos solo a través de sus aspectos falsos, y en conclusión, no obtenga ningún beneficio valedero y lícito de nada. Cuando el hombre cae en esto, comienza a estar desatento de la verdad, lo que constituye la raíz de todos los pecados. Dios Altísimo describe a tales personas: “Hemos creado, para el infierno, numerosos genios y humanos, que tienen mentes con las cuales no razonan; ojos con los cuales no ven y oídos con los cuales no oyen. Son como las bestias, pero están más desviados aún, porque son indiferentes” (Sura Al-A’raf 7; 179). Entonces, considerase independiente y distraerse de Dios y de todas las ilusiones y pensamientos falsos, todos estos asuntos son consecuencia de los efectos del dominio de Satanás.
En conclusión, el hombre engañado por Satanás, mientas está desviado no puede percatarse quién es el que lo desvió: “¡Oh hijos de Adán! ¡Que Satanás no os seduzca, como sedujo a vuestros padres en el Paraíso y les hizo salir de él despojándoles de sus vestiduras para mostrarles sus vergüenzas! Por cierto que él y sus fautores os acechan desde donde vosotros no les veis…” (Sura Al-A’raf 7; 27).
El Generoso Corán confirma que el mismo poder que tiene Satanás sobre las personas en lo relacionado al pecado y la opresión, los ángeles poseen en cuanto a la adoración y obediencia a Dios: “Por cierto que quienes dicen: “Nuestro Señor es Dios”, y se consagran a Él, los ángeles descenderán sobre ellos al morir y les dirán: “No temáis ni os atribuléis, más bien regocijaos con el Paraíso prometido” ¡Somos vuestros protectores en la vida mundanal y en la otra!”(Sura Fussilat 41; 30 y 31).
En fin, ese dominio de Satanás consiste en llevar a cabo la amenaza prometida por él: “Y dijo: “¿Qué me dices de éste a quien preferiste a mí? ¡Juro que si me toleras hasta el día del Juicio  Final, salvo unos pocos, exterminaré a su posteridad!”. Dios le dijo: “¡Vete!”, pero quienes de ellos te sigan, el infierno será vuestro castigo, que es un castigo merecido! Seduce con tu voz a quienes puedas de ellos, atúrdeles con tus jinetes y tus infantes, participa de su hacienda e hijos, y promételes”, pero Satanás no les promete sino ilusión”. (Sura Al-Isra’ 17; 62, 63 y 64).
Según las aleyas coránicas Satanás posee ejércitos que lo ayudan en cada acto que él desee. “Por cierto que él y sus fautores os acechan desde donde vosotros no les veis…” (Sura Al-A’raf 7; 27). De la Sura An-Nas, aleyas 5 y 6: “Que sugiere en los corazones de los hombres. Entre los genios y entre los hombres”, deducimos que su ejército no está conformado solo por los de su propio género, sino que algunos son del género humano. Asimismo aprovechamos otros dos puntos de las aleyas coránicas: 1. Los que constituyen su ejército no son todos iguales en lo referente a la rapidez de acción. 2. Desde el punto de vista individual y colectivo su ejército es diferente, algunos trabajan colectivamente y otros independientemente. Según lo indican las aleyas 97 y 98 de la Sura Mu’minun: “Y di: “¡Oh Señor mío!, en ti me amparo contra las sugestiones de los demonios! Y en Ti me amparo, ¡Oh Señor mío! Para que no me acechen”, y las aleyas 221, 22 y 223 de la Sura Ash-Shu’ara: “¿Queréis que os entere sobre quién descenderán los demonios? Descienden sobre todo mendaz, delincuente, que presta oídos a los demonios, pero su mayoría es falaz”.
En Resumen:
Satanás es una criatura de entre las criaturas de Dios, que al igual que el hombre posee inteligencia y percepción y convoca al hombre hacia la maldad conduciéndolo hacia el pecado. Este ser, antes de la creación del hombre vivía junto a los ángeles, sin tener ningún privilegio sobre ellos. Luego de la creación de Adán salió de las filas de los ángeles y cayó en el camino de la maldad y corrupción, contrariamente a los ángeles, y finalmente llegó a tal punto que fue la causa de la desviación, desgracia y extravío del género humano. En contraposición, los ángeles constituyen una ayuda para los seres humanos en el rumbo hacia la felicidad, perfección y obtener el rango de aproximación a Dios.
Los Ángeles:
Las cualidades de los Ángeles: “Alabado sea Dios, Originador de los Cielos y de la Tierra; Quien hizo a los ángeles mensajeros (Rusul), dotados de dos, tres o cuatro pares de alas; añade a la creación lo que le place; porque Dios es Omnipotente”. (Sura Al-Fatir 35; 1).
Los Malâ’ik -plural de Malak: ángel- son criaturas que constituyen un intermedio entre Dios y este mundo visible y Dios les encargó los asuntos del mundo de la existencia y la legislación. Los ángeles son siervos honorables que nunca desobedecen a Dios en lo que les ordena. Todo lo que les manda lo llevan a cabo. Como se puede apreciar en la aleya mencionada, el vocablo Rusul se utiliza para referirse a los ángeles, tanto a los ángeles que traían mensajes para los profetas como al resto de ellos. Observemos las siguientes aleyas: “Él es el Soberano Absoluto sobre Sus siervos y os envía ángeles custodios hasta que la muerte llegue a algunos de vosotros, entonces nuestros mensajeros (rusuluna) recogen su alma, sin descuidarse en nada”. (Sura Al- An’am, 61); “Cuando agraciamos al hombre con Nuestra misericordia, después de haberle azotado la adversidad, he aquí que detractan nuestras aleyas. Diles: “Dios es más diestro en detractar, porque nuestros mensajeros registran cuanto tramáis”. (Sura Iunus, 21); “Y cuando nuestros mensajeros llevaron a Abraham la albricia, dijeron: “Por cierto que exterminaremos a los moradores de estas ciudades porque sus moradores son inicuos”. (Sura Al-Ankabut, 31).
En cuanto a la palabra Aynihah -plural de Yinah: ala-, debemos decir que no exige exactamente que los ángeles posean un par de alas semejantes a las de las aves que están cubiertas de plumas, pero lo que podemos entender de seguro es que dichas alas cumplen para ellos la misma función que cumplen para las aves. La frase “iazidu fil jalq” –“añade a la creación lo que le place”- hace alusión a que existen ángeles que tienen un mayor número de alas que las mencionadas en esta aleya. De entre las cualidades y actos de los ángeles deducidos de las Palabras de Dios y las Tradiciones mencionamos algunos:  
1. Los ángeles son seres nobles y respetables, intermediarios
entre Dios y el mundo sensitivo de modo que no ocurre ningún acontecimiento o suceso, ya sea importante o no, sin que los ángeles tengan intervención en ello. Si tal suceso tiene una sola dimensión dependerá de un solo ángel y si tiene más dimensiones, varios ángeles intervendrán en ello. El papel que cumplen los ángeles es el de orientar la orden de Dios hacia su adecuado rumbo:
“Que jamás se anticipan en hablar y ejecutan Sus órdenes”. (Sura Al-Anbia’, 27).
2. No existe la desobediencia y el pecado entre los ángeles, lo que significa que los ángeles no poseen un alma y una voluntad independientes con las que puedan decidir algo contrario al Decreto Divino. Por lo tanto los ángeles no merman ni alteran en lo más mínimo la orden que Dios les da. “Que jamás desobedecen a Dios en cuanto se les ordena, y ejecutan cuanto se les manda”. (Sura At-Tahrim, 6).
3. Los ángeles poseen diferentes  grados entre sí, algunos son superiores a otros y ordenan a los de menor nivel. Tanto el ángel ordenador obedece a Dios en Su orden como el ángel que cumple con dicha orden. “Los ángeles dicen: No hay ninguno de nosotros que no tenga su rango destinado”. (As-Saffat 37, 164).
4. Los ángeles, desde que obedecen la orden de Dios, jamás fallan. “Pero nada podrá desafiar a Dios en los cielos o en la tierra porque es Sapientísimo, Omnipotente”. (Sura Al-Fatir, 44). “Porque Dios es Invencible, pero la mayoría de los humanos lo ignora”. (Sura Iusuf, 21).
De lo mencionado hasta aquí queda en claro que los ángeles son seres cuya existencia está exenta de la materia porque ésta está expuesta a desaparecer, malograrse y alterarse, y en segundo lugar, la materia llega a la perfección gradualmente, emprende su trayectoria desde un principio hasta que paulatinamente llega al objetivo de la creación. Pero muchas veces, en el camino, se enfrenta con obstáculos y contrariedades que le impiden progresar. Pero los ángeles no son así. Entonces, si de pronto en las narraciones se habla de las imágenes y formas corporales de los ángeles, esto solo es para ejemplificar y darnos una vaga idea. Estas tradiciones intentan darnos a entender que los ángeles son de tal forma, que si quisiéramos ejemplificar una cualidad suya se tomaría esa forma. Es por ello que los profetas e imames que vieron a los ángeles lo transmitieron de la misma manera que se corporizaron ante ellos, de otra manera, los ángeles no se manifiestan en cuerpo y forma verdadera, puesto que la ejemplificación es diferente a tomar forma. La ejemplificación del ángel en aspecto humano significa que el ángel, en el recipiente de percepción de quien lo ve, toma el aspecto humano, de manera que fuera de este recipiente de percepción suya tiene una realidad diferente, que es el aspecto angelical, al contrario de la corporización y tomar una imagen que tanto en el ámbito de la visión del hombre como en la realidad es así, lo que
no resulta posible respecto al ángel. Dios corrobora en la sura Mariam, aleya 17, la misma definición que hemos dado respecto a la ejemplificación: “Y le enviamos nuestro Espíritu, que se le apareció personificando a un hombre perfecto...”
El Papel de los ángeles en la dirección de los asuntos
Se deduce de las aleyas coránicas que los ángeles son intermediarios en el origen de los seres y su retorno hacia Dios, en el sentido que los ángeles, para suscitar los sucesos, son causas superiores a las causas materiales en el mundo material. Por supuesto su campo de acción en este ámbito, es hasta el momento que no se haya trasladado el ser a la otra vida, ya que tras la muerte, las causas materiales no tienen efecto. En cuanto a la intervención de los ángeles en la cuestión del retorno, es decir, en el momento de manifestarse las señales de la muerte, el interrogatorio en la tumba, la recompensa y el castigo en la tumba, hacer morir a todos los seres humanos por medio de tañer la trompeta y revivirlos en la segunda tañida y congregarlos, entregarles el registro de acciones, establecer las balanzas y la rendición de cuentas y guiar hacia el Paraíso y el Infierno, existen tantas aleyas claras al respecto en el Corán y en las tradiciones que nos vemos innecesitados de hacer alusión a ello. Tampoco es discutible la intervención de los ángeles en la etapa de la legislación de la religión, es decir, el descenso de la revelación, repeler a los demonios que quisieran interferir en ella, fortalecer y auxiliar al Enviado de Dios, apoyar a los creyentes y purificarlos a través de pedir perdón a Dios por ellos.
Las primeras aleyas de la Sura An-Nazi’at se refieren a su mediación en la dirección de este mundo. Entonces, los ángeles no cumplen otra función más que ser intermediarios entre Dios y Su creación y llevar a cabo Sus órdenes. Asimismo es posible que cuando Dios lo desee utilice a los ángeles como intermediarios de algún asunto, mientras que otras veces Él Mismo sin ningún intermediario realice Su Voluntad. El que Dios Altísimo considere a los ángeles como intermediarios de los acontecimientos y sus causas no tiene contradicción con el hecho de que los sucesos tengan causas cercanas y materiales, ya que no son dos causas independientes una de la otra sino que son causas en rango y cadena.
La causa lejana origina la causa cercana y ésta el asunto material. Tampoco existe contradicción alguna en el hecho de que mientras relacionamos los sucesos a sus causas materiales los atribuyamos también a Dios Altísimo. Entonces, el ejemplo de los seres en su dependencia a sus causas una tras otra hasta llegar a Dios, se asemeja hasta cierto punto a la escritura que el hombre realiza con el cálamo y su mano, acto que, por un lado, tiene una dependencia al cálamo y a la mano, y por otro, al hombre. Asimismo, tampoco existe contradicción alguna entre su función en la dirección de los asuntos del mundo y el hecho de la glorificación continua: “Le glorifican incesantemente, noche y día”. (Sura Al-Anbia’, 20). “Porque quienes están junto a su Señor no desdeñan adorarle y le glorifican, prosternándose ante Él”. (Sura Al-A’raf, 206). Ya que es posible que los ángeles en el mismo momento de ejecutar la orden divina se prosternen y glorifiquen a Dios. “Ante Dios se prosternan todos los seres, en los cielos y en la tierra y también los ángeles, porque no se envanecen”. (Sura An-Nahl, 49).
 
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