Las Mujeres en el Pensamiento Occidental “Lectura de Convenciones Internacionales y Resoluciones de Conferencias Internacionales”

“Lectura de Convenciones Internacionales y Resoluciones de Conferencias Internacionales”
Por Efat Al- Jabari, Directora del Centro Khalil de jóvenes mujeres, Miembro de la Junta de los Fideicomisos de la Asociación Internacional de Mujeres Musulmanas.
Traducción al español para U.M.M.A por Fabiana Ríos
 
Las Mujeres en el Pensamiento Occidental
Prefacio
El pensamiento occidental está basado en el pensamiento secular que separa la religión del estado. Este pensamiento en varias dimensiones descansa sobre su antagonismo ante la religión celestial, ya que considera a la religión como un impedimento para el progreso y la prosperidad en la vida. Yusuf Al- Gardawi[1] explicó al secularismo como el definido en la enciclopedia Británica (secularismo es el movimiento que apunta a desviar la atención de la gente acerca del próximo mundo y enfocarla sólo en este mundo).
El liberalismo americano es considerado un ejemplo del pensamiento secular, Monir Shafigh cree que este secularismo liberal intenta inculcar nuevos valores con relación a la familia, al hombre y a la mujer con respecto a la educación, al castigo, a la homosexualidad y al delito, bajo el pretexto de la modernización y del progreso y que se caracteriza por su rechazo y su lucha contra las costumbres y las tradiciones derivadas de la religión y, por lo tanto, las consecuencias y los efectos sobre la comunidad y sobre los individuos fueron peligrosos, donde el delito y la droga se propagaron rápidamente y los valores y emociones humanos fueron cayendo cuesta abajo. El liberalismo, según lo ve Monir Shafigh, se caracteriza por la arbitrariedad y la frivolidad, y considera que su separación de la religión y del pasado no sólo llevará hacia cosas negativas, sino que producirá cosas negativas que son aún más peligrosas, con respecto a esto Rashid Alghanoshi dice[2] : “El liberalismo económico tiene su dios en la ganancia porque es el que, en cuyo nombre, permite la mentira, la destrucción de la cultura de otros pueblos, absorbe su sangre y culmina empobreciendo pueblos en nombre de los intereses de pocas familias, pero no a favor del pueblo”.
En esta afirmación acerca del secularismo y sus manifestaciones, Fahmi Hiwaidi[3], explicó que existe mucho más secularismo que la mera separación entre religión y estado, dice que: “El secularismo es la separación de todos los absolutos morales, epistemológicos y humanos de la vida, en donde todo se vuelve relativo”.
Las Mujeres y el Consejo de las Naciones Unidas
La O. N.U. con sus distintas organizaciones, ha adoptado el pensamiento secular como base para sus emprendimientos socio- culturales y sus actividades, a pesar del hecho de que básicamente la O. N. U. fue creada para establecer la paz, resolver conflictos y proveer seguridad a los pueblos.
Aisha Abdulrahman[4] (Bint Al- shati) dice acerca de la Convención de los Derechos Humanos que la O. N. U. ha declarado que: “En el momento en que la convención fue declarada, los derechos del pueblo palestino eran violados, la tragedia de Hiroshima era cometida y las guerras de aniquilación y destrucción eran puestas en marcha en Asia y África”.
Hoy, sin embargo vemos que la O.N.U. se concentra en los aspectos socio- culturales de los pueblos y tratan de poner en marcha reglas universales para el comportamiento del gobierno humano y trata de establecer un modelo para los seres humanos. A las mujeres les es acordada una gran atención por parte del consejo, porque son la clave para abrir todas las puertas, ya que la mujer es considerada ser uno de los caminos al cambio, que es la meta de la O.N.U., liderada por Norteamérica. La O.N.U designó organizaciones para planear y ejecutar programas relativos a mujeres y a niños y el fondo de la O.N.U. para las mujeres.”
La O.N.U. dirigió un gran número de conferencias internacionales como las de Ciudad de Méjico, mantenida en Méjico en 1970, el año en que se declaró el Día Internacional de la Mujer, La Conferencia de Copenhagen, en 1980, La Conferencia de Nairobi, en 1985, La Conferencia de la Población en El Cairo, en 1994 y la Conferencia de Beijing en 1995.0
El efecto de los movimientos feministas en la O.N.U. y las resoluciones internacionales:
El término feminismo apareció en el libro de Christina Hove Somers (quien se apropió de dicho término) que fue usado ampliamente en Norteamérica. El término significa que las mujeres en general están aprisionadas en el marco de un régimen opresivo especialmente el patriarcado, que es dominado por los hombres y que domina a las mujeres, por lo que la palabra feminismo es igualdad entre hombres y mujeres. Este movimiento observa empeorar la situación de la mujer e intenta  llevar a cabo una revolución sexual. Los radicales se denominan a sí mismos (liberales) como los iniciadores de su movimiento en Norteamérica. [5]
Pero Hiba Raof Ezat[6] manifestó: “En un sentido civilizado, feminismo significa enfocarse en las mujeres, y agrega que como el movimiento de liberación de la mujer es un movimiento social que forma parte de la sociedad, apunta a defender los derechos de las mujeres en la sociedad, en la que la perspectiva occidental no considera a las mujeres como parte de la sociedad, como si estuviesen en libre flotación y fuesen seres independientes diferentes de los hombres y en un conflicto existencial con ellos, por ello, intenta cambiar el lenguaje humano y el orden natural de la historia y la naturaleza humana con una visión de roles mezclados”.
Este movimiento se inició a finales del siglo diecinueve y a comienzos del siglo veinte. Al comienzo, este movimiento se basaba en defender los derechos de las mujeres y llevar su causa al centro de la atención, con respecto a la opresión y tiranía que les eran infligidas. Este movimiento fue capaz de transformar la causa de las mujeres en una causa internacional, más allá de todos los límites, y comenzó a demandar derechos socio-políticos y económicos y a exigir la remoción de cualquier obstáculo para el progreso de las mujeres.
A continuación de la Segunda Guerra Mundial, el movimiento ganó ímpetu, donde Norteamérica y Europa competían por exigir derechos para las mujeres, tomando como su punto de vista, las distintas filosofías intelectuales del liberalismo y el socialismo. A través de los años, este movimiento ha evolucionado desde allí y ha sido grandemente influenciado por las diferentes filosofías y pensamientos.
Mohammad Amara[7] dijo: “El padre de la tendencia feminista francesa es el socialista francés (Forbie, 1772- 1836) quien llamó a liberar a las mujeres a nivel doméstico, profesional, civil y sexual, y dijo: “La familia, de cierto modo, constituye una barrera para el progreso”.
Agregó que el filósofo de esta tendencia es el marqués Herbert (1898- 1979), cuya teoría literaria está basada en determinar los libres instintos sexuales y darles rienda suelta, en términos de calidad y cantidad, esto es, aún a la libertad para la homosexualidad y elogiándola como una revolución y rebelión contra las represiones sexuales, considerando de este modo, al elemento sexual como complementario y consumador del proceso de emancipación social.
Asimismo, Fauko Michel (1926- 1984), se rehusó a relacionar la práctica sexual a la moralidad y comentó acerca de por qué hacer del comportamiento sexual un tema moral y tan importante. Mohammad Amara agregó que el filósofo de esta tendencia feminista es Simone de Beauvoir (1908- 1986), quien consideraba al matrimonio una institución opresiva para las mujeres. Que debería ser abolida y desarticulada. Niega cualquier distinción natural entre hombres y mujeres, sostiene que nadie nace mujer sino que se convierte en una, que el comportamiento de la mujer no está ligado a las hormonas ni a la estructura de su cerebro, sino más bien que es una resultante de su situación.
Este movimiento es llevado a mayores extremos cuando luchó por una mujer centrada en el mundo, en el que ella pueda darle rienda suelta a los conceptos de libertad e igualdad. Mohammad Amara sostiene: “Vemos en el movimiento de la civilización occidental una tendencia hacia el extremismo que impregna muchas teorías y que toman la forma de oposiciones binarias: racional/irracional, individual /grupal, uno mismo/ los demás, religión/estado, este mundo/el otro mundo, materialismo/espiritualidad; sin puntos intermedios que incluyan a todos los elementos de la verdad y la justicia de los polos opuestos, constituyendo de este modo una tercera posición, distinta pero no totalmente antagónica de los dos polos del fenómeno. Además del extremismo de la tendencia del feminismo, existe, también, una tendencia a la herencia del extremismo, que caracteriza al movimiento del las teorías intelectuales del paradigma de la civilización occidental en general, entonces, Mohammad Amara, destaca que :“El desprecio por la mujer en la civilización occidental disparó una reacción más extrema en el movimiento feminista, que es un extremo para abordar el otro extremo y la tendencia de cambiar el centro sobre la mujer para contrarrestar la tendencia del desprecio por lo femenino”.
Musana Al- Kurdistani dice acerca del florecimiento del extremismo feminista: “El movimiento feminista con su siempre creciente secularismo, permisividad, egotismo chabacanería intelectual, rápidamente encabezaron algunas de sus subdivisiones tornándolas  movimientos totalitarios, destructivos, radicales y extremistas, que sobrepasaron los límites de su jurisdicción y sus cuestiones, para hablar acerca de una ideología especial para las mujeres, con su propia epistemología y aún una propia comunidad para mujeres, y comenzaron a exigir cosas que no se hallan alineadas con la justicia, los valores morales y la religión, lo que lleva a la anarquía y a la futilidad, amenazando de este modo la seguridad social, la familia y los derechos de los niños y ponen a la mujer en un interminable laberinto de confusión”.
El movimiento feminista ha hecho uso de las conferencias como una plataforma de lanzamiento para sus planes y ha formado varios comités de presión para ejercer esa presión a las Naciones Unidas y a los países más importantes, teniendo en la mira la realización de sus propósitos e intenciones, tal como un comité de las mujeres en la O.N.U. La norteamericana Catherine Baltimore[9] dice que la mujer que fundó este comité fue una escandinava que creía en el matrimonio sin control, que rechazaba a la familia y consideraba al matrimonio una limitación, agregaba que las convenciones internacionales y acuerdos relativos a la mujer, familia y población son redactados por agencias y comités dominados por el grupo feminista “homosexual”.
La Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo, El Cairo, 1994
La convención de esta conferencia estuvo cargada de términos peligrosos y vagos, tales como “elección del parto”, “salud sexual” y lo unido y lo vinculado. Esta conferencia está considerada una de las más inconsistentes con las religiones. El título y eslogan de esta conferencia, que fue “Población y Desarrollo”, lejos estuvo de lo que realmente sucedió en ella. Llamaba a la libertad sexual, a las relaciones sexuales fuera del matrimonio, igualdad de los sexos, homosexualidad, permisividad y control de hijos. Musana Al- Kurdistani[10] dice: “No existen dudas que esta convención y otras más contienen muchas cosas útiles que pueden ser una base común para que la humanidad acuerde si le interesa a la mujer y mejorar su estatus o si le interesa el problema de los inmigrantes, o el medioambiente, etc., pero el problema reside en mezclar todas estas cosas buenas con algunas cosas malas y mecanismos sobre los que ningún acuerdo puede ser alcanzado, algunos de esto temas surgieron en esta convención, y está más allá de toda duda, que es un reflejo del pensamiento del feminismo extremo, y que quienquiera que apoye, cosas tales como la igualdad entre los sexos, aboliendo toda distinción entre ambos, lo que en realidad podría significar convertir los dos sexos en uno solo y luego, lógicamente continúa que las leyes que fueren hechas sobre esa base, pero es imposible de lograr que no interese cuánto hayamos cambiado los procesos de socialización y educación.
Esta convención describe el rol de la mujer en la vida reproductiva, formando generaciones, proveyendo seguridad a la familia y a la comunidad como roles tradicionalmente copiados que deben ser cambiados.
Musana Al- Kurdistani[11] describe que con respecto a los temas de igualdad, en el cuarto capítulo existe una mención de igualdad entre los dos sexos en las condiciones del derecho de propiedad que constituye una injusta alusión a la cuestión de la igualdad en la herencia.
En cuanto a la permisividad sexual, la convención habla de abolir las leyes que impiden a la gente una práctica libre de su actividad sexual y también menciona la protección del embarazo ilegítimo, porque las relaciones sexuales y el parto son libertades personales más que responsabilidades colectivas. La convención establece: “Los países, con el apoyo de la comunidad internacional, se presupone que han de apoyar y proteger los derechos de los adolescentes en cuanto a la formación y para tener información acerca del cuidado en la salud sexual y para proteger legalmente desviaciones congénitas y vicios”, algunas instituciones y organizaciones participantes de la conferencia demandaron que lo sexual sea enseñado en todos los niveles educativos y que la cultura del sexo sea difundida a través de los medios masivos de comunicación.
La convención aprobó la interrupción del embarazo y alentó el aborto de las criaturas no deseadas, considerándolo un derecho de la mujer y un medio para su salud sexual. La convención hace distingos entre matrimonio, sexo y parto, lo que significa que es posible tener sexo e hijos sin matrimonio y es posible para la mujer alquilar o prestar su útero, como el caso de la británica que alquiló su vientre a su hija, quien no podía quedar embarazada, “madre subrogante o biológica” lo que implica adulterio y mezcla de relaciones. La convención mencionó distintas formas de familia, tales como las familias del mismo vínculo sexual entre dos mujeres u hombres homosexuales, familias colectivas, que consisten en grupos de jóvenes de ambos sexos que practican una vida de orgías sexuales en distintas formas, lo que es adulterio y fornicación, que se halla prohibido por todas las religiones, superponiendo familias endogámicas, compuestas por mujeres y hombres que practica e intercambian placer sexual sin matrimonio, contrato o documento.
Esto es lo que fue presentado en la convención de la Conferencia sobre Población, que fue llevada a cabo en la musulmana y árabe ciudad capital de Egipto, a la que asistieron homosexuales y lesbianas, dirigentes del movimiento feminista, quienes manifestaron en sus calles, exigiendo sus derechos homosexuales.
Podemos decir que esta convención, que emergió de las Conferencia sobre Población, bajo el patrocinio de las Naciones Unidas, ha aprobado la práctica del vicio, el aborto, la homosexualidad y las relaciones sexuales fuera del contexto del matrimonio legítimo. La Convención rechazó el uso del término “familia”, excepto cuando se habló de la planificación familiar, también se trató de evitar, tanto como fue posible, el uso de los términos “pareja matrimonial” y se optó por la palabra “compañeros” en su lugar. La Convención no supuso un matrimonio legítimo entre un hombre y una mujer e igualmente cuando se manifestó acerca de los métodos para combatir el SIDA, no mencionó a la castidad sexual como uno de ellos ni tampoco a la restricción de las relaciones sexuales fuera del vínculo matrimonial. Más aún, la Convención se opuso tenazmente al matrimonio legal a temprana edad, mientras que apoya a las relaciones sexuales a temprana edad fuera del matrimonio.
Este intento, y otros de esta naturaleza, están destinados a minar la familia musulmana y a arrancarla de su esencia, con una visión para imponer el estilo de la familia occidental en nuestra comunidad, y dejar de lado las limitaciones de las tradiciones, costumbres y religiones.
La Conferencia de Beijing
La Cuarta ConvenciónInternacional de Mujeres fue mantenida en Beijing, el 31 de agosto de 1995 y fue considerada el resultado de muchas conferencias internacionales que la precedieron, tales como las de Ciudad de Méjico, Copenhagen y Nairobi. El eslogan de la Conferencia fue “Desarrollar la paz y la igualdad”. Más de 140 mil mujeres de todas partes del mundo se reunieron en China, para participar en ella y seguir las deliberaciones y actividades. Un programa fue trazado para la Convención internacional. Este programa, pone la atención en doce áreas que necesitan imperiosamente ser tratadas, para asegurar el progreso de las mujeres, estos puntos son:
1. La carga a cuestas de la mujer de la creciente pobreza.
2. La desigualdad de oportunidades educacionales y de formación de las buenas cualidades en todos los niveles.
3. La desigualdad en los cuidados sanitarios y todos los servicios relacionados.
4. La desigualdad en los órganos económicos y políticos y en todas las actividades de producción y en el acceso a los recursos.
5. La desigualdad entre hombres y mujeres al compartir el poder y la toma de decisiones en todos los niveles.
6. La violencia contra la mujer.
7. La falta de medios suficientes para ayudar al progreso de la mujer.
8. La falta de respeto por los derechos de la mujer y la falta de atención al difundir estos derechos y protegerlos.
9. El estereotipar a las mujeres y a la desigualdad al darles acceso y participación en todos los medios masivos de comunicación especialmente.
10. La desigualdad entre ambos sexos al manejar los recursos naturales y la protección del medioambiente...
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