Las Etapas de la Jurisprudencia Islámica Imamita (II)

Las Etapas de la Jurisprudencia Islámica Imamita (II)
Por el Shaij Muhammad Ibrahim Al-Yannati
 
La Tercera Etapa: La Etapa de la Depuración y la Clasi­ficación
Esta etapa comienza el día de la ocultación mayor del Imam Al-Mahdi (que Allah apresure su aparición) en el año 329 H., con­cluyendo en tiem­pos del gran Faqih e ilustre sabio, el Shaij Al-Mufid (santificada sea su mo­rada) en el año 413 H., al ocurrir su muerte. La duración de esta etapa fue de más de setenta años. En este pe­ríodo, los sabios se esme­raron por preservar el le­gado de los Imames (P) de la in­filtración y la tergiversación, te­niendo en cuenta el incremento de los ene­migos y opositores que tanto de día como de noche, y tanto oculta como abiertamente, inten­taban producir discre­pancias y di­visión, falseando hadices y cambiando las normas. Por todo eso, comen­zaron inmediata­mente a depurar las narraciones y clasi­fi­carlas, para que las inventa­das no se confundieran con las narra­das real­mente por los Imames (P), puesto que las fuentes origi­nales estaban presentes. Lo hicie­ron pre­cisamente para que los bus­cado­res de conocimiento pu­die­ran lle­gar a lo correctamente transmi­tido.
Los Fuqaha en este período no se contentaron con sólo mencio­nar y clasificar los hadices, sino que se esmeraron en su revisión y depu­ración en lo referente a su sa­nad o cadena de transmisión, y a su matn o expresión textual. Por eso, se preocuparon por de­jar para el futuro la documenta­ción y prue­bas mediante la cien­cia del Hadiz, que es la materia que es­tudia la cadena de transmi­sión de un Ha­diz, su texto, sus diferentes aspec­tos y el modo de su narra­ción. Así, a partir de este período, fueron escri­tos inesti­mables libros res­pecto al Fiqh, los cuales men­cio­naremos en cada etapa, si Allah así lo dis­pone.
Los sabios de esta etapa se preo­cuparon por registrar la condi­ción personal de quienes figu­ran en la cadena de transmisión de un Ha­diz para de esa manera dedu­cir las normas de la Shari‘ah y clasi­ficar la narra­ción como acep­tada, correcta o confiable y ac­tuar se­gún ella, distinguiéndola de las dudosas y débiles, de las cuales hay que abs­tenerse.
Es evidente que el servicio pres­tado por los sabios de esta etapa es incalculable y de vital impor­tancia, de una forma que no se puede comparar, ya que ellos sentaron la base que preserva la estructura inmutable del Fiqh que se ha de­sarrollado hasta nuestros días. De no ser por los esfuerzos y legados de esos pioneros, los sabios poste­riores se hubieran enfrentado a muchos problemas en la deduc­ción de las cuestiones de Fiqh y normas divinas.
Entre esos precursores estaba -como ya mencionamos- el revi­ta­li­zador de la Shari‘ah, Abu Abdi­llah Muhammad Ibn Muhammad Ibn An-Nu‘man, el Shaij Al-Mu­fid (santificada sea su morada) (338 - 413 H.). Era el más con­fiable de entre los exper­tos en Hadiz de su tiempo, y el más sabio en materia de Fiqh, de forma tal que todos los sabios posteriores se beneficiaron de él. Dice a su res­pecto el Shaij At-Tusi en Al-Fihrist: “Era un Faqih sobresa­liente con cerca de dos­cientas obras entre grandes y pe­queñas...”. Entre sus libros de Fiqh están Al-Muqni‘ah y Al-Arkan.
Otro de esos precursores fue Ibn Abi ‘Uqail Abu Muhammad Ha­san Ibn Ali Al-‘Ammani Al-Haddha’. Era Shaij y Faqih de la Shi‘ah y fue el primero en esta etapa que dedicó todo su es­fuerzo para depurar el Fiqh en todas sus dimensiones y aspectos, para in­vestigar en las ciencias islámicas, y estudiar con minu­ciosidad las ciencias transmitidas. Es por eso que a él junto con Ibn Al-Yu­naid se los denomina “los anti­guos” al no contener en sus na­rra­ciones transmisiones del Shaij Saduq ni del Shaij Al-Mufid, sino que en cambio, es el Shaij Al-Mu­fid quien narra de Ibn Al-Yunaid. Es el primero que compiló el Fiqh en un libro co­nocido como Kitabul mustamsik bi habli alir rasul (el libro de quien se aferra al cordel de la familia del Mensa­jero). Dice An-Nayyashi: “Es un libro fa­moso dentro de nuestra escuela”.
Otro de esos precursores fue Ibn Al-Yunaid Abu Ali Muhammad Ibn Ahmad Al-Kaib Al-Iskafi (fallecido en 381 H.). Fue con­tem­poráneo de Ali Ibn Al-Husain Ibn Babuaih, de Al-Kulaini (autor de Al-Kafi) y de Husain Ibn Ruh (el tercer delegado del Imam Mahdi). Es después de Ibn ‘Uqail, el pri­mero que compiló el Fiqh de una forma sistemática. Hablaremos más respecto a él cuando tratemos las etapas del Iytihad.
De entre los sabios de las postri­merías de esta etapa, está el Saiid Ash-Sharif Al-Murtada, quien fue alumno del Shaij Al-Mufid y autor de los libros Al-Ansar y An-Na­siriiat (355 - 436 H.). En­se­ñaba en todas las ciencias islá­micas, espe­cialmente el Kalam o teología, el Fiqh y el Hadiz. De su mano salie­ron los más eminen­tes sabios posteriores a él.
El libro Al-Kafi (que se divide en tres partes: Usul Al-Kafi que en dos tomos trata de principios is­lámicos, Furu‘ Al-Kafi que en seis tomos trata las ramas del Islam y Raudatul Kafi que un tomo trata aspectos morales), cuyo autor es el Shaij Al-Kulaini (santificada sea su morada) (328 H.). Los dos li­bros At-Tahdhib y Al-Istibsar del Shaij At-Tusi quien es mencio­nado en los libros como Shaij at-Ta’ifah, o simple­mente el Shaij (fallecido en 460 H.). El libro Man la Iahduruhul Faqih de Abu Ya‘far Muhammad Ibn Ali Ibn Al-Husain Al-Qumi (fallecido en 381 H.), quien es conocido como As-Saduq.
Estos cuatro libros tienen una im­portancia primordial para los imamitas. Si bien se compilaron libros de la misma importancia, éstos son los que han llegado hasta nuestras manos y que se conocen como “los cuatro li­bros”. Su im­portancia es análoga a los “los seis Sihah” de nuestros her­manos de Ahlus Sunnah.
La Cuarta Etapa: La Etapa del Incremento en la Ramifi­cación de las Cuestiones del Fiqh
Esta etapa comienza en la época de Shaij At-Ta’ifah, Muhammad Ibn Al-Hasan At-Tusi (santificada sea su morada), quien es autor de libros como Al-Mabsut y otros (385 - 460 H.), y termina en la época del eminente Faqih Ibn Idris, autor de libros como As-Sara’ir (555 - 598 H.). El pe­ríodo de esta etapa es de más de cien años.
En esta etapa, la jurisprudencia islámica se desarrolló en una forma asombrosa al incremen­tarse las ramas de la jurispruden­cia por basarse el Fiqh, para su solución, en el Iytihad y en de­vol­ver las ramas a los principios, aplicando las re­glas generales a los casos de apli­cación. Además de aumentar las ramas, en esta etapa se ordena­ron y clasifi­caron sus cuestiones, y florecie­ron sus temas y materias.
Los Fuqaha no se contentaron con ocuparse de las cuestiones del Fiqh y las normas religiosas, mencio­nando lo transmitido por los hadi­ces sobre principios gene­rales, sino que se esforzaron por esclare­cer sus diversas ramifica­ciones y casos de aplicación, así como los sutiles aspectos que se extraen de las fuentes.
A la vanguardia de esos Fuqaha, o mejor dicho a la cabeza de este tipo de procedimiento y conducta, está el Shaij At-Tusi (santificada sea su morada), quien compiló numerosos libros sobre temas de Fiqh con las ca­racterís­ticas antes mencionadas, de una forma sin precedentes en el Islam. Entre esas obras esta el libro Al-Mabsut, en el cual men­ciona en forma deta­llada los prin­cipios generales de las cuestiones y sus ramificacio­­nes, clasificándo­las en capítulos, y englobando las dife­rentes consi­de­raciones sobre un mismo tema. También está el libro Al-Jilaf que sigue el mismo orden de temas que el resto de sus libros, sólo que men­ciona las diferentes ra­mas del Fiqh consi­deradas por los Fuqaha del Islam, abarcando a los imami­tas, hanafi­tas, shafi‘itas, malikitas y hanbali­tas, y corrige las cuestio­nes según la escuela imamita ex­poniendo sus argumentos al res­pecto.
El Mártir Aiatullah Muhammad Baqir As-Sadr menciona que el estudio del Fiqh en la etapa que precedió al Shaij At-Tusi y que incluso lo alcanzó, se resumía a exponer lo referido directamente por los hadices de los Imames (P), y es evidente que el estudio del Fiqh que se resume sólo a ello no da lugar a la profundiza­ción y ex­tensión al incrementarse las cues­tiones. Aquí es necesario hacer notar lo siguiente:
El desarrollo que llevó a cabo el Shaij At-Tusi no fue repentino, sino que fue fruto de las semillas dispuestas en la se­gunda de las etapas del Fiqh por los in­macula­dos Imames (P), o lo que es igual, por el Profeta (BP) en la primera de las etapas, la etapa de la legis­lación. Esto se nos hace evidente por lo narrado en los libros de hadices acerca de las preguntas de las que eran objeto los Imames (P), en relación a los elementos comu­nes de deducción de las normas de la Shari‘ah, y que fueron transmiti­das junto a sus respuestas tanto por narrado­res del Imam As-Sa­diq (P), como de los demás Ima­mes (P).
Esas preguntas nos hablan de la existencia de brotes de Iytihad e indicios de la acción de referir las ramas a los principios generales. Entrar en detalles sobre el tema implicaría extendernos dema­siado.
Esos brotes fueron desarrollán­dose en la tercera etapa en la época de Ibn ‘Uqail e Ibn Al-Yu­naid. Luego crecieron considera­blemente en la época del Shaij Al-Mufid y el Saiid Al-Murtada, hasta llegar a dar sus frutos en la cuarta etapa, de manos del Shaij At-Tusi.
La Detención y Relativo Estan­camiento en el Desarrollo del Fiqh durante esta Etapa:
El desarrollo que tuvo el Fiqh a manos del Shaij At-Tusi se de­tuvo en todos sus aspectos des­pués de la muerte de éste, por espacio de un siglo completo. Los Ulama y Fuqaha que le su­cedie­ron se limi­taron a imitarlo, de forma tal que no dijeron nada, ni grande ni chico, que lo con­tra­diga, mientras que cavía esperar que, teniendo en cuenta los inusi­tados métodos del Shaij de rami­ficación y apli­cación de le­yes, eso fuera una fuerza de im­pulso para la ciencia de Fiqh y sus temas, y a su vez abriera amplios horizon­tes para quien no estuviera de acuerdo con él.
Menciona el Mártir Muhammad Baqir As-Sadr, refiriéndolo a va­rios de nuestros sabios, que una de las causas fue la inmensa pon­de­ración que tenía el Shaij At-Tusi ante la vista de sus alumnos, la que no dio lugar a críticas, e incluso ocasionó que sus opi­nio­nes se consideraran como algo sagrado, a lo que no le abarca el desarrollo ni la aclaración. Narra el Shaij Hasan Ibn Zainuddin de Al-Humsi, quien vivió en esa etapa, que dijo: “No quedó para los imamitas ningún Mufti, o sea quien da Fatua o dic­támenes de las normas, que sea investigador, sino que todos eran sólo simples relatores”.
El período del estancamiento rela­tivo en relación al estudio del Fiqh concluyó en la época de Ibn Idris, y que es cuando cam­bió la situación y los proce­dimien­tos de estudio, incremen­tándose la ar­gumentación en las cuestiones. El antiguo método de imitación se transformó en un moderno mé­todo argumental abriéndose de esa ma­nera nuevos horizontes, de forma sin pre­cedentes en la histo­ria. El libro de Ibn Idris As-Sara’ir es un claro testimonio de eso, e indica la pre­sencia de prin­cipios de pensa­miento cientí­fico en el nivel de tratamiento de las opiniones del Shaij At-Tusi, su crítica y mejora, como ve­remos a continuación.
La Quinta Etapa: La Etapa de la Argumentación y la Deducción
Esta etapa comienza en la época del Faqih Muhammad Ibn Idris, concluyendo en la época de Al-Muhaqqiq Al-Hilli, el autor del famoso libro Sharai‘ul Islam fi Ahkamil Halali wal Haram (fallecido en 676 H.). El período de esta etapa fue de más de cien años. En esta etapa la argumenta­ción y las cuestiones de Iytihad tuvieron un desarrollo admirable.
Los Ulama de esta etapa ponían todo su empeño en exponer argu­mentos correctos para explicar las cuestiones de la Shari‘ah y las dife­rentes ramas del Fiqh. Es así que al mencionar una cuestión a conti­nuación mencionaban sus argu­mentos y referencias, y si la cues­tión era de aquellas sobre las que había controversia, mencio­na­ban los diferentes dichos y sus fuentes, y luego elegían uno de ellos me­diante su argumentación, o si no lograban poder preferir uno de los dichos, dictaminaban la elec­ción de proceder, o bien la no reali­zación de la acción según fuera el caso.
A la vanguardia de los sabios de esta etapa, estaba el joven y emi­nente Faqih Ibn Idris (santificada sea su morada), quien infundió en el Fiqh un nuevo espíritu para tratarlo en forma argumental. Si­guiendo ese método compiló nu­merosos libros de Fiqh entre los que está As-Sara’ir, el que con­tiene todas las materias de la ju­risprudencia y el cual está repleto de análisis de las deducciones de las cuestiones de la Shari‘ah a partir de el Libro de Allah, La Sunnah profética, el consenso y la lógica.
Se ha dicho de él que rechazaba las narraciones de los Imames (P), pero la realidad es que Ibn Idris no es merecedor de esas palabras, ya que no rechazaba las narraciones confiables sino las débiles y sólo se aferraba a los narradores cata­logados como confiables, como él mismo ex­presó.
Como sea que fuere, este emi­nente Faqih tiene el mérito de abrir las puertas del desarrollo de las cues­tiones del Fiqh en lo que hace a la argumentación y a la demostración. Él llamaba a afe­rrarse a las prue­bas lógicas mien­tras que en etapas anteriores sólo se tenía en cuenta lo directamente expresado por los textos y narra­ciones, ya que las necesidades no lo requerían, al encontrarse relati­va­mente cerca de la época de los Imames (P).
Otro de los sabios notables de esta etapa fue Naymuddin Al-Muha­qqiq Al-Hilli (600 - 676 H.) quien en Sharai‘ul Islam y otros, analiza las fuentes del Fiqh y las leyes que rigen a las normas fundamentales. Poste­riormente fue merecidamente apodado Al-Muhaqqiq (el inves­tigador).
La Sexta Etapa: La Etapa del Incremento en la Inves­tiga­ción y Argumentación en las Ramas del Fiqh
Esta etapa comienza en la época del Aiatullah Allamah Al-Hilli (también llamado simplemente Allamah o Gran Sabio) (648 - 726 H.) y llega hasta le época del gran sabio Al-Wahid Al-Isfahani (fallecido en 1205 H.).
Nuestros Fuqaha (que la compla­cencia de Allah esté sobre ellos), no se limitaron en esta etapa a ampliar la argumenta­ción, crítica y análisis de las opiniones de otros sabios sobre temas de Fiqh, sino que, ante todo, observa­ban el sanad o cadena de trans­misión de las narraciones y sus funda­mentos, y estudiaban si se había actuado según la narración o no. De esta manera, salieron a la luz nuevas formas de extraer las normas de la Shari‘ah, produ­ciéndose un gran desarrollo, so­bre todo al final de esta etapa, ya que se esmeraron por comentar y explicar los libros de sus predece­sores, y cuando co­rre­gían algo, aclaraban la fuente en la que se basaban. Así, compilaron libros que desde entonces, hasta hoy en día, son un referente para los sabios y Fuqaha.
A la vanguardia de estos sabios estaba Allamah Al Hilli (santificada sea su morada) quien se destacó por el esmero puesto en el estudio, la comparación, la in­vestigación y la extensa argu­men­tación. Compiló libros con las características mencionadas, a un nivel sin precedentes. Entre esas obras están los libros: Al-Qawa‘id fil Furu‘il Fiqhiah; At-Tadhkirah fi Masa’ilil Jilaf, que es un libro el cual no fue escrito uno igual en el Islam en cuanto a su amplitud, comparación y de­sarrollo en sus temas de Fiqh; y los libros At-Tahrir, An-Nihaiah y Al-Muntaha.
Le siguió en ese camino su hijo Fajrul Muhaqqiqin autor de Idahul Qawa‘id (682 - 771 H.) y el lla­mado Ash-Shahidul Auwal (el primer mártir) Muhammad Ibn Makki Yamaluddin, autor de Adh-Dhikra, Ad-Durus y muchos otros libros (734 - 786 H.), quien trata en esos libros las materias fundamen­tales del estudio del Fiqh en forma argumental y ex­tendida.
Otro sabio de esta etapa fue Al-Muhaqqiq Az-Zani Nuruddin Ali Ibn Abdul Ali Al-Kurki, autor de Yami‘ul Maqasid (fallecido en 940 H.). Hizo un co­mentario al libro Al-Qawa‘id de Al-Allamah Al-Hilli.
También a esta etapa perteneció el Aia­tullah Shaij Ali Ibn Abdul Ali Amini (fallecido en 938 H.) autor de Sharhul Ya‘fariah y otros li­bros y comentarios.
El Shahid Az-Zani (el segundo mártir) Zainuddin Al-Yab‘i, autor de Masalikul Afham fi Sharhi Sharai‘il Islam (comentario de Sharai‘ul Islam) (911 - 965 H.) quien trató los temas de Fiqh en sus obras de una forma argumen­tal y extendida en todas sus di­men­siones.
El Shaij Husain Ibn Abdus Sa­mad, padre del famoso Shaij Al-Bahai (918 - 984 H.), quien es autor de Sharhul Qawa‘id (comentario del libro del Allamah Al-Hilli).
Aiatullah Saiid Muhammad (fallecido en 1009 H.), quien es autor de Madarikul Ahkam fi Sharhi Sharai‘ul Islam (también comentario del libro Sharai‘ul Islam).
En esta etapa fueron escritas obras más extensas, entre las que están: Wasa’ilush Shi‘ah ila Tahsili Masa’ilush Shari‘ah, de Muhammad Ibn Al-Hasan Al-Hurr Al-‘Amili (1033 - 1104 H.) que últimamente fue impreso en veinte tomos. El libro Al-Wafi fil Usuli wal Furu‘i was Sunani wal Ahkam de Al-Faid Al-Kashani (1007 - 1091 H.) que contiene los hadices narrados en los cuatro libros de base. El libro Biharul Anwar del Shaij Muhammad Baqir Al-Maylisi (1037 - 1110 H.) que última­mente se imprime en ciento diez tomos, y que es la mayor enciclo­pedia de hadices que tiene la Shi‘ah.
La Séptima Etapa: La Etapa de la Complementación
Esta etapa comienza en la época del gran sabio y maestro del siglo XIII de la hégira, el Shaij Muhammad Baqir Ibn Muhammad Al-Wahid Al-Bihbani (1116- 1205 H., según las fechas dadas por su nieto el Shaij Ah­mad), y termina en la época del gran maestro, el re­nombrado Shaij Murtada Ansari Ad-Disfuli (fallecido en 1281 H.). Este pe­ríodo fue testigo de una gran evolución del Fiqh, comple­men­taria en todas sus dimensio­nes, la cual alcanzó el esplendor. Es así que el Faqih protagonizó el más alto nivel de investigación, teoría, argumenta­ción y completa inves­tigación, a causa de que los Fuqaha de esta etapa se enfren­taban a las cues­tio­nes de la si­guiente manera:
Primero: A las cuestiones en sí y a sus ramas con extrema crítica y análisis.
Segundo: Al mismo tiempo te­nían en cuenta las pruebas y ar­gumen­tos de cada cuestión a partir del Libro de Allah y la Sunnah profé­tica.
Para esto el Faqih analizaba las posturas de los sabios anteriores para refutarlas o confirmarlas. Así, se reunieron en esta etapa las bondades de las anteriores, aun sin poseer sus par­ticularidades en forma completa.
Este período tuvo tal influencia en el desarrollo del Fiqh, que los estu­diosos del tema hasta el día de hoy se aferran a los métodos de los sabios de esa etapa, y aprovechan lo mejor de sus estu­dios e in­vestigaciones.
Al-Wahid Al-Bihbani era el eje de esa complementación en las cues­tiones del Fiqh para lo cual po­seía opiniones profundas y evo­luciona­das. El es quien re­formó el método de estudio del Usul y las ciencias de Riyal y del Isnad (estudio del sanad o ca­dena de transmisión), transfor­mándolas desde un proce­di­miento de imi­tación a uno analí­tico y de inves­tigación, mediante lo cual clasi­ficó como confiables muchas de las narraciones que se consideran como la base de las cuestiones y estudios del Fiqh, en todas sus materias. Esta etapa obtuvo un particular esplendor a causa de que tuvo grandes Fuqaha, de una forma no obser­vada en ninguna de las etapas anteriores.
Marcharon por este sendero, lide­rados por Al-Wahid Al-Bihbani, un grupo de sus alum­nos, entre los que está el Aiatullah y gran Faqih el Saiid Ali At-Tabatabai -sobrino de Al-Bihbani-, autor de Riadul Masa’il fi Baiani Ahkamish Shar‘i bid Dala’il (1161 - 1231 H.). Este libro es la primera en­ciclopedia que con­tiene todas las materias del Fiqh, desde el prin­cipio de At-Ta­hara (la pureza), hasta el final de Ad-Diat (los pre­cios de sangre o re­muneracio­nes por daño físico). En él son trata­das las cuestiones del Fiqh en forma completa y en todos sus aspectos. El autor in­novó en el libro en relación al or­den y distri­bución de los temas, y expuso conceptos sin preceden­tes.
También, entre los sabios de esta etapa, está Maula Abul Qasim, conocido como Mirza Al-Qumi, autor del libro Al-Qawanin (fallecido en 1227 o 1231 H.), quien era un vasto mar de cono­cimientos destacado en el campo de la investigación y el análisis, sobre todo en la ciencia de Usul.
Aiatullah Al-‘Uzhma, el Saiid Muhammad Mahdi Bahrul ‘Ulum, autor de Al-Fawa’idur Riyaliah (1155 - 1212 H.).
El gran investigador, el maestro y Shaij Ya‘far Kashiful Ghita’, autor de Kashful Ghita’i ‘an Mubhama­tish Shari‘atil Ghar-ra’ (1157 - 1228 H.). Este gran Shaij legó en su libro leyes que son el funda­mento del Iytihad y el Istin­bat o deducción de nor­mas, para las épocas posteriores. Decía el Shaij Murtada Al-Ansari a su respecto: “Quien domina las re­glas de Usul que legó el Shaij en su libro Kashf, es para mi un Muytahid”.
El Aiatullah Shaij Asadullah At-Tistari (fallecido en 1234 H.).
El Aiatullah Al-‘Uzhma, el maes­tro Sharif Al-‘Ulama (fallecido en 1245 H.). Este gran Shaij, aun cuando no legó ningún libro de Fiqh a pesar de su brillante cono­cimiento y dominio sobre el tema, con él se forjaron más de mil Muytahid en Fiqh y Usul.
El Aiatullah Al-‘Uzhma, el Saiid Muhammad Al-Muyahid, hijo del autor de Riadul Masa’il y nieto de Al-Bihbani, es autor de Al-Ma­nahil fil Fiqh (fallecido en 1242 H.). Este gran libro es en extremo provechoso desde el punto de vista que recopila los numero­sos argumentos y opinio­nes, con­teniendo las ramas y las diferentes pos­turas de los sabios.
El Aiatullah Mulla Mahdi An-Naraqi Al-Kashani, autor de Mu‘tamadush Shi‘ah fi Ahkamish Shari‘ah y de Al-Lawami‘ fil Fiqh (fallecido en 1309 H.).
El Aiatullah y Faqih Mulla Ah­mad An-Naraqi, autor de Musta­nadush Shi‘ah fi Ahkamish Shari‘ah (1185 - 1245 H.). Este libro nos deja claro el dominio del autor de los temas del Fiqh.
El Aiatullah Al-‘Uzhma, el Shaij Muhammad Hasan An-Nayafi (1192 - 1266 H.), autor de Ya­­wahirul Kalam fi Sharai‘ul Islam, esa enciclopedia valiosa, que en la historia de las obras de Fiqh no ha sido compilado algo semejante en extensión, conte­nido, análisis y poder de argu­mentación.
En esta etapa los Fuqaha enarbo­la­ron el estandarte de la investi­ga­ción y la ampliación en el estu­dio y argumentación, comple­mentán­dolas de una forma nueva, y dis­pusieron en sus libros los funda­mentos del Iytihad y del Istinbat para las generaciones posteriores.
La Octava Etapa: La Etapa de la Extrema Precisión en las Cuestiones del Fiqh
Esta etapa comenzó en la época del Shaij de los Fuqaha e Imam de los sabios minuciosos, el gran Shaij Al-Ansari (santificada sea su morada) (1214 - 1281 H.), conclu­yendo en la época del maestro de sabios Al-Ajund Mu­lla Muhammad Kazhim Al-Jura­zani (1255 - 1329 H.). Este pe­ríodo fue testigo de un impor­tante mo­vi­miento en lo relativo a la pre­ci­sión en el Fiqh.
A la vanguardia de ese movi­miento estaba el Shaij Al-Ansari y su libro Al-Makasib es el mejor testimonio de ello. En este libro, al igual que en otras de sus obras, maneja en niveles de extrema pre­cisión las cuestiones de la Shari‘ah y las normas religiosas, ya que se apartó del método de aceptación primaria del contenido de las pruebas y argumentos jurí­dicos, cambiándolo por un proce­dimiento personal de argumenta­ción profunda y precisa, anali­zando las diferentes partes y as­pec­tos de las pruebas jurídicas de las cuestiones y reuniendo to­dos los problemas, inexactitudes o ambigüedades que pudieran pre­sentar.
Como se observa en Al-Makasib, él procedía de esa manera y des­pués de solucionar cada pro­blema, prueba la validez de un juicio, para luego presentarlo a los en­tendidos como cosa termi­nada y haciendo algún comenta­rio agra­dable y simpático, de forma tal que éstos puedan pen­sar que el asunto ya está fina­li­zado, para luego desarrollar ese comentario final, convirtiéndolo en un argumento con el suficiente peso para anular la validez del juicio, tan científi­camente esta­blecido. A continua­ción trae a colación otros argu­mentos y de­muestra que la cues­tión en estu­dio tiene un juicio diametral­mente opuesto al obte­nido en primera instancia. Des­pués de eso, nue­vamente comienza a es­cudriñar el co­mentario mediante el cual esta­bleció el segundo jui­cio, reali­zando una discusión minu­ciosa, utilizando nuevos argumentos muy fuertes que no tienen nada que ver ni con los primeros, ni con los expuestos a continuación. Luego evidencia el juicio real de la cuestión refirién­dolo a indicios del Corán y la Sun­nah profética.
Este proceder e innovación de su parte en lo que hace al estudio del Fiqh fue motivo de asombro por parte de sus contemporáneos y de muchos otros.
Es por eso que el libro Al-Maka­sib desde que fue escrito, hasta nues­tros días, es enseñado por nuestros sabios en las universida­des reli­giosas, exponiendo en sus cla­ses sus precisas afirmaciones.
Entre los grandes sabios de esta etapa están:
1- El Imam Mirza Hasan Shi­razi.
2- El maestro de sabios Al-Ajund Mulla Kazhim Al-Jurazani (1329 H.).
3- El Aiatullah Al-‘Uzhma, el Saiid Muhammad Kazhim Al-Iazdi (1337 H:).
4- El Aiatullah Al-‘Uzhma, el Shaij Abdulkarim Al-Hairi, fundador de la Universidad Islámica de la ciudad de Qom (fallecido en 1355 H.).
5- El Aiatullah Al-‘Uzhma, Al-Mirza Muhammad Taqi Shirazi (1338 H.).
La Novena Etapa: La Etapa de la Síntesis
Esta etapa comienza en la época del gran sabio Al-Ajund Muhammad Kazhim Al-Jurasani (santificada sea su morada) (1255 - 1329 H.) y dura hasta nuestros días.
Esta etapa fue testigo de nuevos métodos en lo que se refiere a la síntesis de los estudios del Fiqh. Los Ulama se esforzaron por ex­traer lo más puro de los libros de Fiqh mediante profundas y minu­ciosas investigaciones.
A la vanguardia de este procedi­miento estaba el Ajund Al-Jura­sani, quien realizó sus investiga­ciones en base a sólidos funda­mentos que exponía en expresio­nes resumidas y precisas, extraí­das mediante la suma de la argu­men­tación profunda, la extensa inves­tigación y la completa mi­nuciosi­dad. Compiló el libro Al-Lum‘atun Naiirah fi Sharhi Ta­kmilatit Tabsirah, el cual es en­noblecido mediante destellos de las normas de la pura descenden­cia del Profeta (BP) en una bri­llante clasificación y ordenación de los temas, aunque no llegó a completarlo antes de morir. Otra de sus obras es el comentario de los capítulos de la compra y venta y Al-Jiarat (casos en que se puede optar por anular una tran­sacción) del libro Al-Makasib, donde trata las cuestio­nes básicas de la juris­prudencia en una forma precisa y resumida. Sus opiniones respecto al Fiqh como a otras materias, siguen estando vigentes para los Fuqaha a través del paso de las genera­ciones.
De sus manos salieron más de mil sabios que llegaron al grado de Iytihad en las materias de Fiqh y de Usul. Entre ellos están:
El Aiatullah Al-‘Uzhma Saiid Muhammad Kazhim Al-Iazdi (santificada sea su morada) (fallecido en 1337 H.), quien rea­lizó un excelente comentario a Al-Ma­kasib donde manifiesta con­cep­tos profundos y sintéticos.
El Aiatullah Al-‘Uzhma el gran investigador Shaij Diauddin Al-‘Iraqi (fallecido en 1361 H.), quien es autor de Sharhu Tabsi­ratil Muta‘allimin, el cual con­tiene estudios de Fiqh precisos y reúne los dos aspectos de pro­fundidad y síntesis.
El Aiatullah Al-‘Uzhma, el gran filósofo Shaij Muhammad Husain Al-Isfahani (1296 - 1361 H.), quien es autor del libro Al-Iyarah (El Alquiler), un comenta­rio a Al-Makasib y otras obras semejantes que siguen el mismo tipo de pro­cedimiento, caracterís­tico de la etapa.
El gran Marya‘, o referencial reli­gioso, Saiid Muhsin Al-Hakim (santificada sea su mo­rada) (1306 - 1390 H.), quien es autor de Mustamsiku ‘Urwatil Wusqa, esa enciclopedia de Fiqh sin paran­gón en esta etapa en lo que se refiere a ordenación, in­vestiga­ción, preci­sión, poder de argu­menta­ción y síntesis. Es el primer libro de Fiqh que abarca el ám­bito científico de la materia en forma íntegra y en todas sus di­mensio­nes. Todo el que des­pués de él hizo un comen­tario al libro ‘Urwatul Wusqa, en­contró el ca­mino allanado, pudiendo pa­sar por él con facilidad.
En esta etapa sale a la luz el libro Mustadrakul Wasa’il del Allamah An-Nuri Al-Mazanda­rani (fallecido en 1320 H.) quien agregó muchos asuntos a los capí­tu­los de Wasa’ilush Shi‘ah.
También en esta etapa se escribió el libro Yami‘u Ahadizish Shi‘ah el cual fue compilado bajo la su­pervisión del gran Faqih Saiid Husain Al-Buruyerdi, que formó una comisión de eruditos para compilar los hadices de la Shi‘ah de una manera particular que resultó todo un éxito, habién­dose impreso hasta la fecha doce to­mos de la obra. Rogamos al To­dopoderoso que brinde el éxito para que el resto de los tomos sean impresos.
El gran maestro e investigador Aiatullah Al-‘Uzhma Shaij Muhammad Husain An-Naini (fallecido en 1355 H.), quien era de aquellas personas excepciona­les que sólo se presentan de vez en cuando en la historia. El Aiatullah Al-‘Uzhma Shaij Al-Isfahani (fallecido en 1300 H.). El gran Marya‘ Abul Hasan Al-Isfahani (fallecido en 1365 H.). El Aiatu­llah Al-‘Uzhma Shaij Abdulkarim Al-Hairi, fundador de las escuelas religiosas de la ciudad sagrada de Qom (fallecido en 1355 H.). Al igual que éstos, muchos otros Ulama dejaron su contribución en esta etapa.
Entre los discípulos de los men­cionados están:
El Aiatullah Al-‘Uzhma, el gran maestro Saiid Mahmud Ash-Shahrudi, un modelo de minu­ciosidad en la acción de reunir las narraciones aparente­mente con­tradictorias, y deducir y extraer las normas de ellas.
El Aiatullah Al-‘Uzhma Mirza Abdul Hadi Ash-Shirazi quien fue un maestro en el arte de la expli­cación e investigación.
El Aiatullah Al-‘Uzhma Muhammad Al-Mirza Baqir Az-Zanyani, quien fue de los grandes maestros de las escuelas religio­sas de la ciudad de Nayaf (Irak).
El Aiatullah Al-‘Uzhma Shaij Husain Al-Hilli, que fue de los grandes maestros e investigado­res.
También se cuenta entre ellos el gran líder y referencial religioso, Aiatullah Al-‘Uzhma Al-Jomeini, fundador de la República Islá­mica de Irán, un ejemplo de pre­cisión y profundización en el área de la investigación y además po­seedor de un gran poder de ar­gumenta­ción.
El Aiatullah Al-‘Uzhma Saiid Al-Golpaigani, que se caracterizó por su minuciosidad y profunda investiga­ción.
El Aiatullah Al-‘Uzhma, el gran maestro Saiid Abul Qasim Al-Ju’i, poseedor de un pro­fundo conocimiento. Y al igual que éstos, muchos otros sa­bios.
El legado de estos grandes sabios se cuenta entre lo más valioso del patrimonio islámico, y fue pro­ducto de su esfuerzo a través de la historia del Islam.
 
Traducido por Shaij Feisal Morhell
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Fundación Cultural Oriente
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