Fátima Zahra (P) y su pura descendencia

Fátima Zahra (P) y su pura descendencia
Un estudio sobre la vida de Fátima Zahra (P), la hija inmaculada del Profeta del Islam
Por: Allama Baqir Sharif Qurashi
 
Ahora hablaremos de los benditos hijos de Fátima (P) quienes posteriormente fueron los infalibles representantes de Dios en la tierra.
IMAM AL-HASAN (P)
Fue el primer hijo de Fátima (P), nació en el sagrado mes de Ramadán, durante el segundo o tercer año de la Héjira.[1]
Cuando el Profeta (PB) se enteró del nacimiento de su bendita criatura, estaba muy complacido, corrió a la casa de Fátima (P) para felicitarla. Al llegar a la casa, el Profeta (PB) le dijo a Asma, tráeme a mi hijo.
Asma trajo al Imam Al-Hasan (P) envuelto en un pedazo de tela amarilla. El Profeta (PB) lo cargó y lo puso junto a su pecho, besándolo en la boca, dándole su saliva, levantó sus manos hacia el cielo y dijo: Oh Dios, te pido que protejas su prosperidad de la maldición de Satanás.[2]
Luego el Profeta (PB) recitó el azan en el oído derecho de esta bendita criatura y el iqama en el izquierdo[3]. Este hijo de la profecía fue recibido por el mundo de la existencia con el más alto salmos; “Dios es el más grande, (Al-lahu Akbar) y no hay más Dios que Dios (La ilaha il-la Allah)”.
El Profeta (PB) preguntó al Imam Ali (P): ¿Le has dado un nombre a este bendito niño?
El Imam Ali (P) respondió: No me adelantaría a ti, Oh Mensajero de Dios.
El Profeta (PB) respondió: “Y yo no me adelantaría a mi Señor.
No paso mucho tiempo para que el ángel Gabriel (P) descendiera al Profeta trayendo con él, el nombre para el niño de parte de Dios. El ángel le dijo al Profeta (PB): llámalo Al-Hasan (P)[4].
Siete días después del nacimiento del nieto del Profeta (PB) el Mensajero de Dios (PB) fue a la casa de Fátima (P) su hija para honrar a su nieto. Sacrificó a un cordero en su nombre. Acto conocido como la aquiqah[5]; que posteriormente se convirtió en una tradición desde entonces hasta nuestros días. Luego cortó el cabello de su nieto con sus benditas manos y dio su peso (cabello) en plata a los pobres[6]. Luego le dio un apelativo (le dio un kunyah)[7], como Abu Muhammad[8]. El Imam Al-Hasan (P) no tiene un kunyah más que este.
El Profeta (PB) declaró su amor por el Imam Al-Hasan (P) y lo elogio en muchos hadices. Los siguientes son:
A’isha narró que el Profeta (PB) dijo: “Por Dios este es mi hijo, lo amo y amaré a cualquiera que lo ame”.[9]
Al-Bara’ ibn Aazib narró: “Una vez vi al Profeta cargando a Al-Hasan (P) en su hombro, mientras decía: Oh Dios, yo lo amo, así pues ámalo”.[10]
Abdul-lah ibn Abbas dijo: Un día el Profeta (PB) traía a Al-Hasan (P) en su cuello. Un hombre le dijo: Oh niño, esta es la mejor montura que has cabalgado.
El Profeta (PB) dijo: “No él es el mejor Jinete”.[11]
El Profeta (PB) dijo: “Dejen a aquel que le guste ver el señor de los jóvenes del paraíso, que mire Al-Hasan (P)”.[12]
El Profeta (PB) dijo: Al-Hasan (P) es mi placer en este mundo.[13]
Anas ibn Malik narró: Un día Al-Hasan (P) vino a donde el Profeta (PB). Yo intenté sacarlo y el Profeta (PB) dijo: “Detente, deja a mi hijo y al fruto de mi corazón, quien lo hiera me herirá y quien me hiera, hiere a Dios”.[14]
Una vez el Profeta (PB) hizo la oración del magrib o el ‘Isha y prolongó la prosternación. Después de terminar la gente le preguntó: ¿Por qué hiciste esto y aquello? y él dijo: “Mi hijo Al-Hasan (P) estaba sobre mi espalda y no me agrada bajarlo rápido cuando él hace esto”[15]
Abdul-lah ibn Abdur Rahman ibn Zubayr dijo: El más parecido y más amado por el Profeta (PB) era Al-Hasan (P). Vi al Profeta prosternarse en la oración y Al-Hasan (P) se subió sobre su espalda. El Profeta (PB) no lo bajó hasta que este lo hizo por su propia cuenta. Otro día lo vi en la oración mientras se inclinaba, abría sus piernas para él (Al-Hasan (P)) para que el pudiera pasar por medio de ellas, hacia el otro lado.[16]
Hay muchas más narraciones que han sido transmitidas del Profeta (PB) acerca de la preferencia por el Imam Al-Hasan (P) y por el Imam Al-Husain (P). Hemos mencionado estas tradiciones en el primer volumen de nuestro libro “La vida del Imam Al-Hasan (P)”.
Su educación
El Profeta (PB) crio y educó a su nieto el Imam Al-Hasan (P) y lo nutrió con sus propios principios, participando también en esta educación su padre, el Imam Ali (P). Él, al igual que el Profeta (PB) alimentó a su hijo con exaltados valores y principios y su madre también lo hizo con una verdadera fe y con un profundo amor hacia Dios Todopoderoso. Por ello fue la copia de estos tres grandes seres infalibles.
A menudo, Fátima (P) enviaba a Al-Hasan (P) y Al-Husain (P) a donde su padre el Mensajero de Dios (PB) para que aprendieran de él su moral y comportamiento. Cuando regresaban ella les preguntaba acerca de lo que habían aprendido en la reunión con su abuelo.
Al-Hasan (P) que tenía siete años de edad escuchaba la revelación de parte de su abuelo y las memorizaba. Luego regresaba a donde su madre y las recitaba delante de ella. Cuando el Imam Ali (P) llegaba encontraba que ella sabía sobre las revelaciones que le habían hecho al Profeta. Cuando le preguntaba acerca de esto, ella le respondía que lo había escuchado de Al-Hasan (P).
Una vez, el Imam Ali (P) se escondió en su habitación. Al-Hasan (P) vino a donde su madre para recitarle la revelación que él había escuchado en la reunión de su abuelo. Por un momento se intimidó, y su madre le preguntó ¿qué le sucedía?, él respondió: No te sorprendas con lo que ha pasado, ya que el más grande cuida de mí.
El Imam Ali (P), salió y empezó a besar a su hijo Al-Hasan (P).[17]
Su moralidad
Todas las grandes cualidades y virtudes se encontraban en el Imam Abu Muhammad al-Hasan (P) y esto naturalmente se debió a que fue educado con las virtudes de su abuelo el Profeta (PB) y su padre el Imam Ali (P). Las historias que daremos a continuación nos mostrarán los grandes valores morales del Imam Al-Hasan (P).
Un día un hombre mayor de Sham ofendió al Imam Al-Hasan (P) y empezó a insultarlo. El Imam Al-Hasan (P) permaneció en silencio hasta que el anciano terminó sus injurias y luego el Imam le dijo amablemente y sonriendo: “Oh sheikh (anciano), creo que eres extranjero si necesitas algo te lo daremos, si necesitas guía te guiaremos, si necesitas que nos encarguemos de ti (prepararte para tu viaje) lo haremos, si tienes hambre te alimentaremos; o cualquier otra necesidad te la satisfaremos y si tú eres perseguido te cobijaremos”.
El anciano estaba atónito y no podía responder, estaba confundido debido a la gran moral del Imam Al-Hasan (P). Luego él dijo: “Dios sabe mejor a quienes dar su mensaje”.[18]
Un día el Imam Al-Hasan (P) estaba sentado y cuando quiso irse, un menesteroso llegó. El Imam le dio la bienvenida, y le dijo: “Tú te sentaste cuando estaba a punto de pararme, ¿permites qué me vaya?”
El hombre se sorprendió por tal acto de moralidad y le dijo al Imam que se podía marchar.[19]
Una vez el Imam pasó cerca de unos hombres pobres que habían colocado unos pedazos de pan en el piso y estaban comiendo de él. Estos hombres lo invitaron a que comiera y el aceptó, se sentó y empezó a comer junto a ellos. El Imam dijo: “Ciertamente Dios no ama a los orgullosos. Luego el Imam los invito a su casa, les dio comida, ropa y algunas cosas más”.[20]
Su paciencia
El Imam Abu Muhammad Al-Hasan (P) era muy paciente. Trataba  a cualquier persona que lo ofendía, con bondad y lo perdonaba. Los historiadores cuentan muchas historias al respecto.
Cierta vez encontró a una oveja a la cual se le había lastimado una pata. Le preguntó a su sirviente: ¿Quién hizo esto? este le respondió que él había sido. El Imam Al-Hasan (P) le pregunto: ¿Por qué? Y él respondió, “para afligirte”.
El Imam Al-Hasan (P) le sonrió y dijo “Te agradezco”.
El dejó al sirviente en libertad y así le demostró su generosidad.[21]
Marwan, quien era uno de los más acérrimos enemigos del Imam sabía la gran paciencia que poseía el Imam. Cuando el Imam murió, Marwan vino y llevó el féretro. El Imam Al-Husain (P) estaba sorprendido y dijo: Hoy cargas su féretro y ayer lo atacabas duramente.
Marwan dijo: Le hice esto a alguien cuya paciencia era como una montaña.[22]
El Imam Al-Hasan (P) era una fiel copia de su abuelo en cuanto a la moral y la paciencia.
Su generosidad
El Imam Al-Hasan (P) era una de las personas más generosas y amables. El más caritativo con los pobres y desamparados, nunca rechazó a un menesteroso. Le preguntaron el porqué de este proceder y él dijo:
“Siempre ruego a Dios y pido su favor, por esto me avergüenzo de ser un necesitado y a su vez rechazar a alguien que está en igual condición, Dios me ha acostumbrado a un hábito que ha vertido en mi Sus bendiciones y me ha acostumbrado a él; y por esta razón yo vierto Sus bendiciones a la gente. Temo que si dejo de hacerlo, Él también dejará de hacerlo”. Luego dijo la siguiente poesía:
“Cuando un necesitado viene a mí, yo le digo: Bienvenido sea aquel quien su favor es obligatorio para mí. Y de su favor hay un favor en cada favor. Lo mejor de un día es cuando a Él se le pide”.[23]
La gente necesitaba llegar siempre a la puerta del Imam Al-Hasan (P) y él siempre les dio generosamente. Un día un nómada fue hasta donde él a pedirle ayuda. El Imam le dijo a su sirviente que le diera al nómada todo lo que había en la caja. Había diez mil dinares, el nómada dijo al Imam Al-Hasan (P): ¿Me permitirías revelar mi necesidad y declarar mi adoración?
El Imam Al-Hasan (P) le dijo:
Somos personas cuya donación es fresca.
En quienes la esperanza recae.
Damos antes que se nos pida.
Para evitar la vergüenza de aquel que pide.[24]
En nuestro libro “la vida del Imam Al-Hasan (P), hemos citado muchas historias acerca de su generosidad y bondad.
 Su ascetismo
El Imam Al-Hasan (P), dio la espalda a las cosas de este mundo y se dirigió hacia Dios Todopoderoso.
Se relata que él dijo:
“Un pedazo de pan me sacia,
Un sorbo de agua me es suficiente,
Y un pedazo de tela me cubre mientras vivo,
Y cuando muera, será suficiente para amortajarme.”
Muhammad ibn Babwayh escribió en un libro llamado: “El ascetismo del Imam Al-Hasan (P)” en el cual menciona muchas historias del ascetismo del Imam.
El Imam Al-Hasan (P), ofrecía todo lo que tuviese para complacer a Dios el Todopoderoso. El dio todo lo que tenía dos veces, y dividió su propiedad con Dios tres veces. [25]
Su adoración
El Imam Al-Hasan (P) fue uno de los más adoradores de su tiempo. Los historiadores dicen que siempre se le escuchaba mencionar el nombre de Dios Todopoderoso,[26] y cuando él recordaba el paraíso y el infierno se confundía y se indisponía como si estuviese enfermo, pidiéndole a Dios que lo llevará al paraíso y lo protegiera del infierno. Cuando pensaba en la muerte y lo que venía después de ella, lloraba y gritaba arrepentido[27]. Cuando pensaba al estar de pie frente a Dios el día de la resurrección, se abstraía hasta desmayarse.[28]
Cuando hacia la ablución (wudu), cambiaba de color y temblaba. Le preguntaron el porqué de esto y él respondió: Aquel que se para frente a Dios el Señor del trono, debe temblar y palidecer.
Al terminar su ablución, se dirigía hacia la mezquita y una vez estando allí, pedía a Dios diciendo, “Oh mi Señor, tu huésped está en tu puerta. Oh benevolente el malhechor ha venido a ti, así que perdona su maldad con la bondad que tu posees.”[29]
Al ponerse de pie para realizar la oración, el temor lo sobrecogía y todo su cuerpo temblaba[30], tras realizar la oración del fayr (alba) solo mencionaba a Dios hasta que el sol salía.[31]
El realizó el Hayy (peregrinación) a la casa de Dios (La Ka’ba) veinticinco veces a pie, aunque tenía camello[32]. Por esto se le pregunto acerca del porque lo hacía a pie, a lo que respondió: Me avergüenzo ante mi Señor, al no ir a su casa a pie.[33]
Su califato
Asumió el califato islámico después del martirio de su padre el Imam Ali (P), el pionero de la justicia del Islam. Algunos de sus soldados se revelaron en contra suya y algunos otros se rezagaron y no lucharon. Muchos de sus soldados estaban influenciados por los jariyitas, quienes habían acusado al Imam Ali (P) de faltarle a su religión. Por esta razón incitaron al ejército que se revelara en contra del Imam Al-Hasan (P), a pesar que la comandancia de las divisiones correspondían a Mu’awiyah,  pactando con él, que ellos asesinarían al Imam Al-Hasan (P) o lo capturarían. Infortunadamente, Ubayd Al-lah ibn Abbas, el primo del Imam Al-Hasan (P), general del ejército fue sobornado por Mu’awiyah, este llevó una parte del ejército y se reunió con Mu’awiyah bajo la oscuridad de la noche. Por esta razón el ejército del Imam Al-Hasan (P) se confundió y entró la sedición.
Antes de esta prueba, el Imam tuvo dos opciones: Una era pelear junto a su débil ejército y sacrificarse él mismo, su familia, sus seguidores, sin hacer al Islam y a la nación ningún bien. Ya que Mu’awiyah con sus trucos y astucia engañaría al pueblo y le mostraría que el Imam Al-Hasan (P) y sus seguidores se habían apartado del Islam, y si el Imam era capturado, Mu’awiyah lo liberaría y así se libraría a él mismo y la familia Omeya de la desgracia que el Profeta (PB) les había pronosticado cuando los liberó después de la conquista de la Meca.
La otra opción era hacer la paz con Mu’awiyah, en contra de su voluntad. Sabiendo que Mu’awiyah haría manifiestas sus verdaderas intenciones después, y esto se confirmó inmediatamente, posteriormente a la tregua. Mu’awiyah realizó un discurso ante la gente de Iraq, en el que decía:
“No he peleado contigo para rezar, para ayunar, para pagar el zakat y para hacer la peregrinación, sino para tener la autoridad sobre ti y es Dios quien me ha dado esto aunque tú no lo quieras. Y todo aquello que acordé con Al-Hasan (P) no me interesa y no lo cumpliré”.
El Imam Al-Hasan (P) había escogido la paz porque de lo contrario la nación sufriría la calamidad y el derramamiento de sangre, que solo Dios sabía que desastroso sería.
 En el pacto de paz, el Imam Al-Hasan (P) puso la condición a Mu’auwiyah, que lo privaba a él de la autoridad legal y le mostraba a la gente que él era la persona idónea para dirigir. El Imam estipulo a Mu’auwiyah que él no se haría llamar Amir al-Mu’minin (el comandante de los creyentes) y que Mu’auwiyah no violaría el libro de Dios, la sunna del Profeta (PB) de ninguna manera. Sin embargo Mu’auwiyah no cumplió ninguna de estas condiciones del tratado.
Después del Pacto, la política de Mu’auwiyah violó el libro de Dios y la sunna de su Profeta. Gobernó a la nación con una política oscura, en la cual no había bondad ni misericordia. Asesinó a personas inocentes y expandió el terror a todas partes. Saqueó la riqueza de la nación y dio el poder a hombres injustos como Siyad ibn Abih, Bisr ibn Arta’ah, Amr ibn al-Aas, Marwan ibn Hakam y otros.
Uno de los delitos más grandes de Mu’auwiyah fue el asesinato del nieto del Profeta (PB), el Imam Al-Hasan (P), Mu’auwiyah pidió a  una de las esposas del Imam llamada Ya’da Bint Ash’ath que pusiera veneno en su comida. Mu’auwiyah le había prometido que la casaría con su hijo Yazid. Esta mujer envenenó la comida del Iftar (rompimiento del ayuno) del Imam, al poco tiempo el Imam murió.
EL IMAM AL-HUSAIN (P)
El Imam Al-Husain (P) fue el vivificador del Islam y el salvador de la nación después de que esta había caído en las manos de los omeyas, los cuales lo sometieron a un gran tormento, asesinando a sus hombres y dejando con vida a sus mujeres. Se apropiaron de la riqueza de Dios y convirtieron a su gente en esclavos. Por esta razón, el Imam Al-Husain (P) se reveló en contra de ellos, con su gran revolución, mediante la cual Dios redimió al Islam, después que este había sido destruido por aquellos tiranos quienes distorsionaron el libro, la fe, la moral y todo lo concerniente a la religión autentica.  Esta revolución del Imam Al-Husain (P) debilitó las fortalezas de los omeyas, acabó con su orgullo, su arrogancia y les causó una amarga derrota y desgracia. Pavimentó el camino para otros levantamientos exitosos de los musulmanes hasta que los líderes omeyas fueron derrocados para siempre.
Ahora hablaremos brevemente del Imam Al-Husain (P):
Su nacimiento
El Imam Al-Husain (P) nació el 3 de Sha’ban en el cuarto año de la Héjira. Fue el segundo hijo de Fátima (P). Cuando la noticia de su bendito nacimiento se extendió, las esposas del Profeta (PB) y otras damas de los musulmanes se apresuraron a la casa de Fátima (P) para felicitarle por el nacimiento de su nuevo hijo y participar de su felicidad.
Cuando se le informó al Profeta del nacimiento de su segundo nieto, fue a la casa de su hija pero la tristeza y la angustia lo sobrecogieron. Le dijo a Asma con una voz débil y triste: Asma trae a mi hijo.
Asma le llevo a su nieto, y él empezó a besarlo y a llorar, Asma estaba sorprendida y le dijo: Que mi padre y mi madre sean sacrificados por ti, ¿por qué estas llorando? El respondió llorando: Por este niño.
Asma se sorprendió mucho más y dijo: Pero si el acaba de nacer.
El Profeta (PB) dijo: Un grupo opresor lo asesinará, quiera Dios privarlos de mi Intercesión.
Luego el Profeta (PB) le dijo a Asma: No le digas a Fátima (P) acerca de esto. Ya que ella acaba de dar a luz a su hijo.[34]
Desde lo oculto, el Profeta (PB) percibió la desgracia que su nieto enfrentaría.
El Profeta (PB) abrazó a su bendito nieto y le recitó el azan en su oído derecho y el iqamah en su oído izquierdo. Se relata en algunas tradiciones que “el azan y el iqamah son protección para los recién nacidos frente al maldito Satanás”.[35]
La primera voz que penetró al oído del Imam Al-Husain (P), fue la de su abuelo, el gran proclamador de Dios en la tierra. El Profeta (PB) sembró en lo profundo de su hijo el sagrado salmo de “Dios es el más grande” y “No hay más Dios que Dios”, el niño se alimentó de ellos y por medio de ellos más tarde elevó la palabra de Dios Él más exaltado en el campo de batalla para hacer que la bondad prevaleciera por encima de todo.
El Profeta (PB) llamó a su segundo nieto Al-Husain (P), así como había llamado al primero Al-Hasan (P)[36], Lo llamó con este nombre después de una revelación celestial[37].
Tras siete días del nacimiento de Al-Husain (P), el Profeta (PB) ordenó sacrificar un carnero para la aquiqah, la carne fue distribuida entre los pobres y un pernil fue dado a la partera[38]; esto se convirtió en una práctica tradicional, el mismo día el Profeta (PB) ordenó cortar el cabello[39] de su nieto y pagar su peso en plata a los pobres y luego la cabeza del Imam Al-Husain (P) fue emperfumada.
El amor del Profeta (PB) hacia Al-Husain (P)
Citaremos aquí algunas tradiciones las cuales muestran el gran amor que el Profeta (PB) tenía hacia el Imam Al-Husain (P):
Yabir Ibn Abdul-lah narró que el Profeta (PB) dijo: Aquel que quiera ver al maestro de los jóvenes del paraíso que vea Al-Husain (P).[40]
Yalah ibn Murrah dijo: Una vez fuimos con el Profeta (PB) a un banquete que se nos había invitado. Vimos a Al-Husain (P) jugar en el camino. El Profeta (PB) abrió sus manos y el niño empezó a saltar de aquí para allá. El Profeta (PB) jugó con él. Luego, terminó y puso su mano debajo de su barbilla y la otra en su cabeza. Él lo beso y dijo: Husein (P) es de mí y yo soy de él. Dios ama a quien ame a Al-Husain (P), Husein (P) es una nación de entre las naciones.[41]
Salman al-Farsi relató: “Un día fui donde el Profeta (PB) y encontré Al-Husain (P) sentado en sus piernas, mientras que el Profeta (PB) lo besaba en su boca y le decía: “Tú eres un maestro hijo de maestro, tú eres un Imam hijo de un Imam, hermano de un Imam y el padre de los Imames. Tú eres la autoridad de Dios, el hijo de su autoridad, y el padre de las nueve autoridades quienes serán de tu descendencia, el noveno será al-Qa’im (P) (Al-Mahdi)”.[42]
Ibn Abbas dijo: Un día el Profeta (PB) llevaba Al-Husain (P) en sus hombros y un hombre le dijo Al-Husain (P): Tú tienes las mejor montura.
El Profeta (PB) dijo: No yo tengo al mejor jinete.[43]
Burayd ibn Abu Ziyad dijo, una vez el Profeta (PB) salió de la casa de A’isha y pasó por la de Fátima (P) y escuchó llorar a Al-Husain (P). Se incomodó y le dijo a Fátima (P): ¿No sabes que su llanto me incomoda?
Los dichos del Profeta (PB) acerca del martirio de Al-Husain (P)
El Profeta (PB) predijo el martirio del Imam Al-Husain (P), Ibn Abbas narró:
“Nosotros y Ahlul Bait (P) no dudamos de que Al-Husain (P) será asesinado en At-Taff (Karbalá).”[44]
El Profeta (PB) percibió desde los cielos que su querido nieto el Imam Al-Husain (P) sería martirizado por la mano de las peores personas. Por esto lloró amargamente.
 Umm al-Fadhl ibn al-Harith relató: Al-Husain (P) estaba bajo mi cuidado. Una vez yo fui a donde el Mensajero de Dios (PB) y noté que sus ojos estaban llorosos. Le pregunté: “Oh Profeta de Dios, que mi padre y mi madre sean sacrificados por ti, ¿por qué estas así?”
Él dijo: “El ángel Gabriel (P) ha venido a decirme que mi nación asesinará a mi hijo, apuntando al Imam Al-Husain (P)”. Yo estaba aterrorizada y dije: “¿Lo asesinaran?”.
El Mensajero de Dios (PB) respondió penosamente: ¡Sí! Gabriel (P) me ha traído algo de tierra roja del lugar donde será enterrado  Al-Husain (P). Umm al-Fadhl empezó a llorar junto al Profeta.[45]
Umm Salamah, la esposa del Profeta (PB) narró: “Una noche el Mensajero de Dios estaba acostado durmiendo y de repente se levantó confundido. Luego se acostó y nuevamente se levantó confundido como la primera vez. Luego se durmió y se levantó y había algo de tierra roja en sus manos y él la beso. Yo pregunté: Oh Mensajero de Dios ¿qué es esta tierra roja?”
“El respondió: Gabriel (P) me dijo que (Al-Husain (P)) será asesinado en la tierra de Iraq y le pedí que me mostrara donde sería asesinado. Así que esta es la tierra”.[46]
Umm Salamah, dijo: “Un día el Profeta (PB) estaba sentado en mi casa. Él me dijo que quería estar solo. Después de algún tiempo Al-Husain (P) fue hasta donde él y escuché sollozar al Profeta. Al-Husain (P) estaba sentado en sus piernas y el Profeta (PB) frotaba su cabeza y lloraba, yo le dije: por Dios que nunca te había visto así, hasta que llegó Al-Husain (P)”.
El me respondió: “Gabriel (P) estaba con nosotros en la casa y él me preguntó: ¿Lo amas? Yo le dije: Sí. Él dijo: Tu pueblo lo matará en una tierra llamada Karbalá. Luego el ángel Gabriel (P) tomó algo de tierra de Karbalá y se la mostró al Profeta”.[47]
A’isha dijo: “Una vez Al-Husain (P) vino donde el Mensajero de Dios (PB) mientras Gabriel (P) le estaba revelando algo. Al-Husain (P) saltó sobre el Mensajero de Dios (PB) mientras se encontraba consagrado en la revelación. Gabriel (P) le preguntó: ¿Oh Muhammad tú lo amas? El Mensajero de Dios (PB) respondió: Como no amar a mi hijo”.
Gabriel (P) le dijo: “Tu pueblo lo asesinará después de ti”.
Luego, el ángel Gabriel (P) estrechó la mano del Profeta (PB) y le trajo una tierra blanca y dijo: En esta tierra tu hijo será asesinado, es llamada At-Taff.
Cuando el Ángel Gabriel (P) se marchó, la tierra estaba en la mano del Mensajero de Dios (PB) el cual lloraba en ese momento, me dijo: “Oh A’isha, Gabriel (P) me dijo que mi hijo Al-Husain (P) será asesinado en la tierra de At-Taff y mi pueblo lo traicionará después de mí”.
Luego el Profeta (PB), quien aún estaba llorando, salió hasta donde sus compañeros entre los que se encontraba Ali (P), Abu Bakr, ‘Umar, Huzayfah, ‘Ammar y Abu Darr. Ellos le preguntaron: ¿Oh Mensajero de Dios por qué estas llorando?
Él respondió: “Gabriel (P) me dijo que mi hijo Al-Husain (P) será asesinado después de mi muerte en la tierra de At-Taff y me trajo la tierra en la cual él será enterrado”. [48]
Zaynab bint Ÿahsh la esposa del Profeta (PB) dijo: “Un día el Profeta (PB) se encontraba durmiendo en mi casa y Al-Husain (P) estaba en la casa, por un momento no lo volví a escuchar hasta cuando fue a donde el Profeta (PB) y se subió sobre su abdomen. Luego el Profeta (PB) empezó a realizar la oración y abrazó a Al-Husain (P), cuando fue a la inclinación y a la prosternación lo soltó, y cuando se puso de pie lo tomo nuevamente, al sentarse levantó sus manos y cuando terminó su oración suplicó. Le pregunté, Oh Mensajero de Dios, te vi hacer algo hoy que nunca te había visto hacer antes”.
El respondió: “Gabriel (P) descendió y me dijo que mi nieto sería asesinado y yo le dije, muéstramelo y él me trajo algo de tierra roja”.[49]
Ibn Abbas dijo: “Una vez a Al-Husain (P), estaba en el regazo de su abuelo el Profeta (PB). Gabriel (P) le pregunto: ¿Lo amas?”
El Profeta (PB) respondió: ¿Cómo no amarlo? Es el fruto de mi corazón.
Gabriel (P) dijo: “Tu pueblo lo matará ¿Si quieres te muestro el lugar de su tumba? El agarró algo y saco un puño de tierra roja”.[50]
Abu Umamah narró: “El Mensajero de Dios (PB) dijo a sus esposas: no hagan llorar a este niño. Ese fue el día de Umm Salamah.[51] Gabriel (P) descendió y el Profeta (PB) fue a su habitación y le dijo a Umm Salamah: No permitas que nadie entre. Luego Al-Husain (P) llegó. Cuando se enteró que el Profeta (PB) estaba en la casa quiso ir donde él, pero Umm Salamah lo abrazó y empezó a jugar con él para distraerlo. Cuando lloró lo dejó solo, él entró y se sentó en el regazo del Profeta (PB). Gabriel (P) le dijo al Profeta: tu pueblo asesinará a este niño”.
El Profeta (PB) preguntó: ¿Lo asesinarán aun creyendo en mí?
Gabriel (P) dijo: Si, Ellos lo asesinarán. Tomó un poco de tierra y le dijo al Profeta que Al-Husain (P) sería asesinado en tal y tal lugar.
El Profeta (PB) salió y abrazó a Al-Husain (P), pero él se encontraba angustiado y triste.
Umm Salamah pensó que el Profeta (PB) estaba angustiado debido a que ella había permitido entrar a Al-Husain (P) a la habitación. Ella dijo: “Oh Mensajero de Dios que yo sea sacrificada por ti. Tú me habías dicho que no hiciera llorar a este niño, pero ordenaste que no dejara entrar a nadie a la habitación, Al-Husain (P) llegó, se puso a llorar y yo lo dejé solo”.
El Profeta (PB) no le respondió y se fue hacia donde sus compañeros muy triste. Les dijo: Mi pueblo asesinara a este. Y señaló a Al-Husain (P).
Abu Bakr y ‘Umar dijeron: Oh Mensajero de Dios, ¿Aunque sean creyentes?.
El respondió: “Sí, y ésta es la tierra donde lo asesinaran”.[52]
Anas ibn al-Harith narró que el Profeta (PB) dijo: “¡Mi hijo! apuntando a Al-Husain (P) será asesinado en una tierra llamada Karbalá, quien sea testigo que lo apoye”.
Cuando el Imam Al-Husain (P) se dirigió hacia Karbalá, Anas lo acompañó y fue martirizado antes que él.[53]
Umm Salamah relató: “Un día, Al-Hasan (P) y Al-Husain (P) estaban jugando delante del Profeta (PB) en mi casa. Gabriel (P) descendió y dijo: Oh Muhammad, tu nación asesinará a este hijo tuyo después de ti y apunto Al-Husain (P).
El Profeta (PB) empezó a llorar y abrazó a Al-Husain (P) junto a su pecho. Había un poco de tierra en su mano. Él la olió y dijo, “¡Ay! karb y balā”.[54]
“Él me dio esta tierra y me dijo: Cuando esta tierra se convierta en sangre, ten en cuenta que mi hijo Al-Husain (P) estará siendo asesinado”.
“Umm Salamah puso esta tierra en un frasco, lo cuidó y lo revisaba todos los días, mientras decía: El día en que te conviertas en sangre, será un gran día”.[55]
Una vez, el Profeta (PB) vio en sueños que un perro manchado estaba lamiendo su sangre. El interpretó que un hombre asesinaría a su hijo Al-Husain (P). Y esto fue una realidad Shimr ibn Zil Ÿawshan, un hombre afectado por la lepra asesinó a Al-Husain (P).[56]
Ibn Abbas narró: “Cuando Al-Husain (P) tenía dos años, el Profeta (PB) salió de viaje, después de pasar por algunos lugares, se detuvo, miró y sus ojos se llenaron de lágrimas. Se le preguntó ¿por qué? Y él respondió, Gabriel (P) me dijo acerca de una tierra cerca del Éufrates llamada Karbalá en la cual mi hijo Al-Husain (P) Ibn Fátima (P) será asesinado”. Algunos de sus compañeros preguntaron: “¿Quién lo asesinará? Y él respondió tristemente: Un hombre llamado Yazid (lo asesinará), quiera Dios no bendecir esta alma. Es como si viera su muerte y su tumba, y su cabeza la cual será llevada como regalo. Por Dios, quien vea la cabeza de mi hijo Al-Husain (P) y se sienta complacido, Dios colocará una contradicción entre su corazón y su lengua”.
Cuando el Profeta (PB) regresó de este viaje, se encontraba angustiado, subió al mimbar junto con sus dos nietos Al-Hasan (P) y Al-Husain (P). Aconsejó a los musulmanes y luego levantó su cabeza hacia el cielo y dijo, “Oh Dios yo soy Muhammad, Tu siervo, Tu Profeta y estos dos son los mejores de mi familia, los mejores de mi descendencia y son aquellos que yo dejaré entre ustedes mi pueblo. ¡Oh Dios!, Gabriel (P) me ha dicho que mi hijo, (apuntando a Al-Husain (P)), será traicionado y asesinado ¡Oh Dios!, bendice su muerte y hazlo el maestro de los mártires, Tú eres poderoso sobre todas las cosas, y no bendigas a su asesino”.
El público presente rompió en llanto. El Profeta (PB) les dijo: “Ustedes lloran, pero no lo apoyaran. Oh Dios Sé Su guardián y apóyalo”.
Ibn Abbas dijo: “El Profeta (PB) aún estaba triste, así subió al mimbar y pronunció un elocuente discurso, mientras brotaban lágrimas de sus ojos. Dijo: Oh gente, dejo entre ustedes dos joyas valiosas. El libro de Dios y mi familia y descendencia, la mezcla de mi agua[57] y mi fruto. Ellos (el libro de Dios y mi familia) no se separaran hasta que vengan a mí, en la fuente del paraíso. Ciertamente no les pediré nada, excepto aquello que mi Señor me ha ordenado. Solo pido el amor por mi familia. Tengan cuidado de no venir a mí en la fuente mientras odien a mi familia”.
En otra tradición se ha mencionado que el Profeta dijo: “Gabriel (P) me ha dicho que mi nación asesinará a mi hijo Al-Husain (P) en la tierra de karb y bala (Karbalá). La maldición caiga sobre sus asesinos y quienes lo traicionen hasta el fin de los días”.
Luego el Profeta (PB) descendió del mimbar y no había ninguno de los muhayirin ni ansar, excepto aquellos que tenían certeza de que Al-Husain (P) sería asesinado.[58]
El Imam Ali (P) predice el martirio del Imam Al-Husain (p)
Algunas narraciones fueron transmitidas por el Imam Ali (P) acerca del martirio de su hijo el Imam Al-Husain (P), los siguientes son algunos de estos:
Abdul-lah ibn Yahya narró que su padre había acompañado al Imam Ali (P) a Siffin y cuando llegaron a Nínawa (Nínive), el Imam Ali (P) dijo tristemente: Oh Abu Abdul-lah[59], ten paciencia, se paciente… a la altura del rio Éufrates.
Yahya le dijo: “¿Quién es Abu Abdul-lah?”
El Imam le respondió apesadumbrado: “Un día fui a donde el Mensajero de Dios (PB) y lo encontré llorando. Le dije: Oh Mensajero de Dios, ¿alguien te hizo enfadar? ¿Por qué tienes los ojos llorosos?, él respondió: Gabriel (P) se acaba de ir y me dijo: Al-Husain (P) será asesinado en el río Éufrates y ¿quieres oler esa tierra? Le dije sí. Medio un puñado (de tierra) no pude contenerme y empecé a llorar”.[60]
Harzamah ibn Sulaym dijo: “Fuimos junto Ali ibn Abi Talib a la batalla de Siffin. Cuando llegamos a Karbalá él dirigió la oración, al terminar tomo un poco de esta tierra (Karbalá), la olió, y dijo: Oh tierra algunas personas serán resucitadas de ti y entraran al paraíso sin el conteo”.
Harzamah se sorprendió por lo que dijo el Imam. Cuando regresó a su familia le dijo a su esposa Yarda bint Samir, quien era partidaria (shi’a) de Ali (P), lo que el Imam había dicho y le dijo: Lo que dice Amir al-Mu’minin es verdad.
El tiempo pasó y llegó el día cuando Ubaydillah ibn Ziyad envió a su ejército a combatir en contra del Imam al-Husain (P). Entre ellos se encontraba Harzamah, al llegar a Karbalá, Harzamah recordó lo dicho por el Imam Ali (P), acerca del martirio de su hijo Al-Husain (P). Harzamah se dirigió al Imam Al-Husain (P) y le dijo lo que el Imam Ali (P) le había dicho, el Imam Al-Husain (P) le preguntó a Harzamah: ¿Estás con nosotros o en contra de nosotros?
No estoy con ustedes ni en contra de ustedes. Dejé a mi familia y a mis hijos y temo que Ibn Ziyad les haga daño.
El Imam Al-Husain (P) le dijo: “Corre de tal manera que no veas nuestro asesinato. Por Dios que si alguien ve nuestras muertes hoy y no nos ayuda Dios lo arrojará al fuego del infierno”.
Harzamah siguió el consejo del Imam Al-Husain (P) y huyo de Karbalá.[61]
Zabit narró de su Suwayd ibn Ghaflah que un día el Imam Ali (P) dio un discurso, luego de este unos hombres fueron donde él y le dijeron: “Oh Amir al-Mu’minin, pasé por Wadi al-Qura y encontré a Khalid ibn Arfata muerto. Pedí a Dios que lo perdonara”.
El Imam Ali (P) negó esto y dijo: “Por Dios que él no ha muerto. Y no morirá hasta que lideré un ejército desviado, de quien su portaestandarte será Habib ibn Hammar…”
Un hombre se levantó y dijo: “Oh Amir al-Mu’minin, yo soy Habib ibn Hammar, y soy uno de tus seguidores”.
El Imam Ali (P) le preguntó a este hombre en varias ocasiones, que si él era Habib ibn Hammar (cerciorándose de que fuera él) y el hombre respondió si ese soy yo.
El Imam Ali (P) le dijo: “Sí, por Dios tú llevaras la bandera y entraras por esta puerta, el Imam Ali (P) apuntó hacia Bab al-Fil (la puerta del elefante) en la mezquita de Kufa”.
Zabitt dijo: “Por Dios, permanecí vivo hasta que vi a Ibn Ziyad enviando a ‘Umar ibn Sa’d a combatir al Imam Al-Husain (P), señalando a Habib ibn Arfata, el líder de ese frente de batalla y Habib ibn Hammar como el portaestandarte, quien entró con su bandera por Bab al-Fil (la puerta del elefante)”.[62]
El Imam Ali (P) dijo: “Al-Bara’ ibn Aazib, Al-Husain (P) será asesinado y tú estarás vivo pero ¿no lo apoyaras?”
Al-Bara’ dijo: “En verdad no lo sé, Oh amir al Mu’minin”.
Tras el martirio del Imam Al-Husain (P), Al-Bara’ dijo: “Que gran remordimiento es este, no fui testigo de su muerte y no fui asesinado delante de él”.[63]
Abu Ÿuhayfah narró, un día, Urwah al-Bariqi vino a donde Said ibn Wahab y le preguntó mientras yo estaba escuchando: Hay una tradición que me has narrado del Imam Ali ibn Abi Talib (P). Él dijo sí. Una vez Mikhnaf ibn Sulaym me envió a donde Ali (P). Fui cuando él se encontraba en Karbalá. Lo encontré apuntando con su mano y diciendo: Es Aquí, es aquí.
Un hombre le preguntó: Oh Amir al-Mu’minin: ¿Qué es eso?
El Imam Ali (P) dijo: “Una gran pesadez caerá sobre la descendencia del Muhammad (Imam Al-Husain (P) y su familia). ¡Ay de ellos por ustedes, y ay de ustedes por ellos!”
El hombre no entendió y preguntó: ¿Oh Amir al-Mu’minin, a qué te refieres con esto?
El Imam Ali (P) respondió: Ay de ellos por ustedes, es porque ustedes lo asesinaran, y ay de ustedes por ellos es porque Dios los lanzará al fuego del infierno por hacerlos asesinos.[64]
Hasan ibn Kazir narró de su padre, que un día el Imam Ali (P) se detuvo en Karbalá, y algo le dijo: Oh Amir Al-Mu’minin, esto es Karbalá.
Tristemente dijo: es de Kar y Bala.[65]
Luego, él señaló con su mano hacia un lugar y dijo: este es el lugar del equipaje y los camellos, y luego señaló hacia otro y dijo: Aquí será derramada su sangre.[66]
Abu Khayrah dijo: Una vez, acompañé Ali (P) hasta que él llegó a Kufa. El subió al Mimbar, alabó a Dios y luego dijo: ¿Qué harían si la descendencia de tu Profeta viniera para estar entre ustedes?
Ellos (los que estaban allí) todos dijeron: Haríamos por ellos todo aquello que complazca a Dios.
El Imam Ali (P) dijo: Juro por él, en quien sus manos está mi alma que ellos vendrán a ustedes y ustedes se levantarán en contra de ellos y los asesinarán.[67]
Hay muchas otras tradiciones como estas narradas por el Imam Ali (P) acerca del martirio del Imam Al-Husain (P) en la tierra de Karbalá.
Imam Al-Husain (p) y ‘Umar
Cuando ‘Umar ibn Jattab, asumió el califato islámico, el Imam Al-Husain (P) era muy joven. Sin embargo, su corazón estaba lleno de tristeza y de dolor porque sabía que ‘Umar había ocupado la posición de su padre quien era el pionero de la justicia social en el Islam.
Un día, ‘Umar se encontraba dando un discurso, desde el mimbar y fue sorprendido por Al-Husain (P) quien le gritó.
“Baja, baja, del mimbar de mi padre y ve al mimbar de tu padre”.
‘Umar se sorprendió y confundió. Él le dijo a Al-Husain: “Tienes razón. Mi padre no tiene un mimbar”.
‘Umar sentó Al-Husain (P) a su lado y le preguntó: ¿Quién te ordeno decir esto? Al-Husain (P) respondió: Por Dios nadie me ha ordenado.[68]
A pesar de que él aún era un niño, vio que nadie merecía subir al mimbar de su abuelo sino su padre (el Imam Ali (P)).
Imam Al-Husain (p) y Mu’auwiyah
El Imam Al-Husain (P) sentía un gran desprecio y rabia hacia Mu’auwiyah, el hombre de la maldad y los vicios en el Islam. Fue Mu’auwiyah, quien no escatimó esfuerzos en cambiar toda la política, educación y valores morales que Islam había alcanzado. La disensión destructiva de Mu’auwiyah trajo a la nación muchas calamidades. Primero, se deshizo de grandes personalidades sabias del Islam, tales como: Hiyr ibn Adiy, quien fue uno de los más cercanos compañeros del Profeta (PB), Mayzam at-Tammar, quien fue discípulo del Imam Ali (P), Rashid al-Hiyri, Amr ibn Al-Hamq al-Juza’iy, y de muchos otros grandes musulmanes que fueron asesinados en público por Mu’awiyah.
Segundo, él hizo todo lo que pudo para difamar y degradar al Ahlul Bait (P) quienes fueron la esencia de la fe y el centro de la religión y la conciencia social en el Islam. Y la espina dorsal de la nación. Empleó todos los medios de enseñanza y de prédica para difamar a Ahlul Bait (P) de cualquier manera, y les dijo a los oradores que los insultaran en los púlpitos en la oración del viernes, en las oraciones de las fiestas religiosas y en otras ocasiones.
Tercero, designó comités para que fabricaran narraciones y cambiarán el sistema del gobierno del Islam y estas narraciones habían sido recopiladas en los Sihah y Sunan (libros de hadices). Este plan, a mi manera de ver, fue uno de los más terribles complots que afectaron a los musulmanes alguna vez en la historia del Islam. Un gran número de musulmanes han creído en estas falsas narraciones y piensan que son parte de la religión cuando la propia religión está exenta de ellas.
El Imam Al-Husain (P) envió a Mu’auwiyah un edicto en el cual el criticaba, con un lenguaje muy fuerte, todas las políticas vergonzosas que contradecían el libro de Dios y la sunna de su Profeta, el asesinato de grandes y eminentes musulmanes por parte suya, entre otros vicios y pecados. Este edicto es el documento político más importante que revela los crímenes y vicios de Mu’auwiyah.
La conferencia política en Meca
El Imam Al-Husain (P) realizó una conferencia política en la Meca en la que participaron gran cantidad de musulmanes de los muhayirin y los ansar quienes habían ido al Hayy. En esta conferencia el Imam Al-Husain (P) habló de las calamidades que afligieron al Islam y los musulmanes y la desgracia que Ahlul Bait (P) sufrió a causa del gobierno de Mu’auwiyah. Este es un pasaje del discurso que el Imam Al-Husain (P) hizo en esta conferencia.
“Este tirano (Mu’auwiyah) cometió en contra de nosotros y de nuestros seguidores, cosas que han visto, saben y de las que han sido testigos. Quiero preguntarles acerca de algo, y si yo digo la verdad, ustedes dirán que soy confiable y no miento. Escuchen mi discurso y escriban mis dichos, y luego regresen a sus países y tribus. A quien quiera en que confié y se sientan seguro, invítenlo al derecho que ustedes saben, ya que temo que esto (el Islam) pueda ser tergiversado (Quisieran apagar de un soplo la luz de Dios, pero Dios hará que resplandezca a despecho de los infieles. (Corán 61:8).
El Imam Al-Husain (P) mencionó el complot que Mu’auwiyah había fraguado para hacer desaparecer el Islam. Al final de la conferencia, el Imam Al-Husain (P) mencionó las virtudes de Ahlul Bait (P) que Mu’auwiyah había tratado de esconder. Esta fue la primera conferencia política en la historia del Islam.
La muerte de Mu’auwiyah
 Mu’auwiyah murió estando seguro del tormento de Dios por los crímenes y la sangre que había derramado en contra de los creyentes musulmanes. El murió, pero dejó tras de él una terrible conspiración y desacuerdo que trajo grandes males entre los musulmanes.
Antes de su muerte Mu’auwiyah confió a su hijo Yazid el gobierno después de él. Yazid era corrupto, oscuro y se reveló en contra de los valores islámicos.  No creía en Dios, ni en la vida después de la muerte. El Imam Al-Husain (P), lo describió así: “Un hombre bebedor, cazador, que obedecía a Satanás y desobedecía al Benevolente. Él diseminó la corrupción, anulo las leyes (de Dios), malgastó los ingresos en él mismo, las cosas que Dios había prohibido las hizo licitas e ilícitas las licitas”[69]
Cuando Mu’auwiyah murió su hijo Yazid asumió el gobierno y cometió toda clase de crímenes, pecados, corrupción y opresión.
La rebelión del Imam Al-Husain (p)
El Imam Al-Husain (P) peleó en contra del tirano Yazid y renunció públicamente a darle su voto a Yazid. Anunció ante su gente el objetivo de su eterna revolución diciendo:
“Y no me he levantado precipitada, ingrata, opresiva o corruptamente sino para reformar a la nación de mi abuelo. Quiero recomendar el bien y prohibir el mal tal como mi abuelo y mi padre lo hicieron”.
El Imam Al-Husain (P) se reveló para reformar los pilares de la nación, alcanzar la justicia entre la gente y deshacer toda la falsa prácticas que los gobiernos omeyas habían establecido en la escena de la vida islámica.
El Imam Al-Husain (P) dio un discurso en la Meca donde decía:
“Las alabanzas pertenecen a Dios, lo que Dios quiera (se realiza) no hay poder sino en Dios, y la paz y las bendiciones de Dios sean sobre Su Mensajero. La muerte ha sido escrita para el hombre así como un collar (está colgado) del cuello de una mujer. Anhelo reunirme con mis ancestros, así como Jacob (P) anhelaba encontrarse con José. El beneplácito de Dios es el beneplácito de Ahlul Bait (P) somos pacientes con sus pruebas y él nos dará la recompensa de los pacientes.
La familia del Mensajero de Dios no se desviará de Él. Estarán reunidos en la corte de la santidad. Sus ojos (los del Profeta (PB)) estarán encantados con ellos y su promesa se cumplirá para ellos. Quien quiera que sacrifique su vida por nosotros y se haya preparado él mismo para reunirse con Dios, déjenlo que parta con nosotros, que yo partiré en la mañana si Dios lo desea”[70]
 Creo que nunca he visto una disertació política más elocuente y maravillosa que está en la cual el Imam ha anunciado la determinación del martirio y donde le da poco valor a la vida por la causa de Dios. Le dio la bienvenida a la muerte y la consideró un honor y un adorno tal como el collar adorna el cuello de una mujer, anunció el lugar santo en el cual su pura sangre sería derramada, el cual estaba entre Nawawis y Karbalá. Ahí, las espadas y flechas penetrarían su santo cuerpo. Hemos analizado estas directrices y mencionado sus puntos importantes en nuestro libro la vida del Imam Al-Hasan (P) ibn Ali.
El martirio
Muchas cartas provenientes de Kufa llegaron al Imam Al-Husain (P), en las cuales le rogaban que los salvara de la mala vida que ellos llevaban bajo la opresión del gobierno Omeya, encargándole la responsabilidad ante Dios y la nación, si se negaba a responderle. Se dirigió con valentía hacia ellos, pero fue rodeado por un batallón Omeya a lo largo del camino, el cual era liderado por al-Hurr ar-Riyahi quien obligo al Imam Al-Husain (P) a ir a Karbalá. Permaneció allí y presintió que el inevitable final estaba cerca para él, su familia y sus compañeros.
Sin embargo, no le importó lo que pasaría. Ejércitos desde Kufa llegaron unos tras otros hasta que lo rodearon, controlaron las orillas del Éufrates y evitaron que el Imam y sus seguidores pudieran tener acceso al agua. El 10 de Muharram (‘Ashura), el eterno día de la tristeza para el mundo, los ejércitos de la desviación y la opresión atacaron al Imam y a sus seguidores y los exterminaron a todos, un excelente grupo de estrellas brillantes de la descendencia del Profeta (PB) fue extinguido.
El Imam Al-Husain (P) anunció su firme determinación diciendo: “No veo en la muerte sino felicidad, y en una vida con injusticia aburrimiento”.
Él también dijo: “Por Dios, no me rindo ante ustedes como alguien bajo, ni me someto como un esclavo”.
Esas bestias lo atacaron con sus espadas y sus lanzas hasta que lo martirizaran. Dio su propia alma como sacrificio para el Corán y los valores humanos.
La bandera de los omeyas fue plegada, sus castillos, palacios y el gran ejército fue destruido, pero la bandera del Imam Al-Husain (P), el ejemplo de libertad en el mundo se hondea en todas partes llevando consigo el honor, dignidad y Yihād. No hay conquistador, ni en el mundo islámico ni en ningún otro mundo más grande que el Imam Al-Husain (P), el maestro de los mártires quien ha ocupado los corazones y los sentimientos de las personas a través de la revolución, por lo cual Dios lo ha honrado en el Islam y ha hecho de (su revolución), una lección para la gente que reflexiona.
ZAYNAB LA GRAN DAMA
Ella fue la nieta del Profeta (PB) y la mejor mujer después de su madre Fátima (P) ella poseía toda la grandes cualidades heredadas de su abuelo (el Profeta (PB)) padre (Imam Ali (P)) y su madre Fátima (P) (que la paz sea con ellos.)
Por esto, ella fue el más grande ejemplo de honor, castidad, dignidad y Yihād. Ella estableció los cimientos de un levantamiento intelectual y expandió los asuntos políticos y religiosos a través de su conmovedor sermón y discurso que dio delante la gente de Kufa y el palacio real Omeya. Expuso la realidad de los omeyas, los cuales se contaminaron con toda clase de crímenes, pecados y transgresiones de los derechos humanos. Demostró la traición cometida por los omeyas en contra de los musulmanes y la apropiación de las leyes del gobierno de ese momento.
Su nacimiento
Zaynab (P) fue la primera mujer entre los descendientes del Profeta (PB). Ahlul Bait (P) recibió a esta bendita recién nacida con mucha alegría. El Imam Ali (P) realizó todo lo concerniente al nacimiento, recitó el azan en su oído derecho y el iqāmah en el izquierdo.
Cuando el Profeta (PB) fue informado del nacimiento se dirigió a la casa de Fátima (P) entristecido.
Tomo a la niña y la abrazó, las lágrimas brotaron de sus ojos.
Fátima (P) le preguntó: “¿qué te hace llorar? Quiera Dios que tus ojos no derramen lágrimas”.
Le respondió amablemente. “Oh Fátima, entérate que después de mí y de ti, la desgracia y calamidad caerá sobre esta niña”[71]
El Profeta (PB) vio desde lo oculto que calamidades le acontecerían a su nieta y que sería tratada como ninguna mujer jamás lo ha sido. El Imam Ali (P) acompaño al Profeta en su dolor y tristeza, al igual que Fátima (P). Salman Al Farsi, el amigo legal de la familia del Profeta (PB), llegó a felicitar a Amir Al-Mu’minin por el nacimiento de su hija pero lo halló triste, hablando acerca de la calamidad que su hija enfrentaría y también compartió la tristeza junto a la familia.
Fátima (P) pidió al Imam Ali (P) que le colocará el nombre a la recién nacida. Él dijo cortésmente: “No antecederé al Mensajero de Dios” Luego el Imam Ali (P) le pidió al Profeta que le pusiera el nombre a la niña. Y él dijo: “No antecederé a mi Señor (en esto)”, Gabriel (P) descendió y le dijo al Profeta: “Llámala Zaynab ya que Dios el Todopoderoso escogió este nombre para ella”. Gabriel (P) reveló al Profeta las calamidades que enfrentaría su nieta y todos rompieron en llanto[72].
Sus epítetos
Los siguientes son algunos de los calificativos que hablan de sus altas cualidades:
Aquilat Bani Hashim
Aquilat significa noble dama respetada entre su tribu y honorable para su familia. La señora Zaynab (P) fue la mujer más honrada en el Islam y la mejor mujer de los partidarios del pensamiento de Ali. Su descendencia la exaltaba y fueron llamados “los hijos de Aquilat o los zaynabies”.
Al-‘Alimah (La conocedora)
Zaynab (P) fue la mujer más instruida (después de Fátima (P)) entre mujeres de la familia del Profeta (PB). Ella era una autoridad para las mujeres en cuanto a los asuntos religiosos. También muchos hombres le consultaban en asuntos de jurisprudencia.
Abidat al-Ali (P) (La Adoradora de la Familia de Ali (P)
Era la más asidua en su adoración (después de su madre) entre todas las mujeres musulmanas. No abandonó las obligaciones recomendables ni en los más críticos momentos. Incluso la noche once de Muharram después del terrible suceso de Karbalá, ella hizo todos los actos recomendables incluidos las oraciones de la noche que son preferibles y no obligatorias.
Al-Kamilah (perfecta)
Ella era perfecta en la moral, honor, virtud, castidad y pureza.
Al-Fadilah (Favorecida)
Ella fue distinguida para todas las mujeres musulmanas en su Yihad, servicio al Islam y devoción en el camino de Dios.
Su fecha de nacimiento
Los historiadores difieren en las fechas de nacimiento de Zaynab (P). Algunos dicen que nació en el quinto año de la Héjira y otros dicen en el sexto. E incluso otros dicen que en el noveno, estos dos últimos han sido rechazados por el Sheikh Jafar An-naqid, quien enseño que la más correcta es la del año quinto de la Héjira.
Su educación
Zaynab (P) la pura, la veraz, creció en la casa de la profecía y el oráculo de Gabriel (P) y la revelación. Esta fue la más pura y honrada casa sobre la tierra. Fátima (P) la mejor de todas las mujeres del universo, la alimentó con su castidad, dignidad, grandes estándares de moralidad y la nobleza de su carácter. Ella le enseñó el sagrado Corán e hizo que lo memorizara. Le enseñó los veredictos islámicos, la iluminó con sus propios ideales hasta que ella (Zaynab (P) se convirtió en una fiel copia de su madre.
Zaynab pasó su niñez en la casa del honor, la gloria y la misericordia. Ella vio a su padre el Imam Ali (P) ayudando a su madre en los asuntos del hogar y en las tareas que le correspondían a su madre. Nunca se escucharon malas palabras en esta casa, también observó cómo su abuelo el Mensajero de Dios (PB) le dio su amor, amabilidad y le mostró respeto y reverencia.
Zaynab (P) la nieta del Profeta (PB) poseyó la mejor educación islámica. Ella vio cómo su hermano Al-Husain (P) mostraba un gran respeto por Al-Hasan (P) y nunca se refirió con malas palabras hacia él. Zaynab (P) en general recibió un gran respeto por parte de sus padres y hermanos. Cuando ella llegaba, su hermano Al-Husain (P) se paraba mostrando respeto, y cuando quería visitar la tumba de su abuelo el Profeta (PB), su padre y hermanos iban junto con ella. Su padre el Imam Ali (P), colocaba la lámpara en la tumba para que la gente pudiera ver la figura de Zaynab (P)[73]. De esta forma ella fue tratada en su familia, con gran respeto y reverencia.
Zaynab (P) poseía todas las virtudes, características y fue la mejor mujer después de su madre. A continuación hablaremos de algunas de estas características:
La verdadera fe en Dios
Zaynab (P) fue criada en la casa de la fe. Y el amor de Dios estaba impreso en su mente y corazón. Este fue uno de sus elementos inseparables. Ella soportó la más severa de las calamidades en el camino de Dios, en pro de levantar la bandera del Islam.
Su verdadera fe en Dios, su perfecta devolución a Él, fue una parte de su personalidad. Por su gran fe, fue que cuando ella presenció el martirio de su hermano el Imam Al-Husain (P) dijo a su cuerpo decapitado, mientras miraba el cielo: “Oh Dios, acepta este sacrificio de parte nuestra.” En la noche del once del mes de Muharram, tras el martirio de su hermano el Imam Al-Husain (P), sus familiares y amigos, realizó una oración en agradecimiento a Dios por lo ocurrido, en verdad, la humanidad puede inclinarse en reverencia ante esta infinita fe.
La paciencia
La señora Zaynab (P) poseyó gran paciencia y una inigualable resistencia antes las calamidades que ella enfrentó específicamente el día de ‘Ashura. Cuando vio a su hermano, quien era el más querido para ella, rodeado por diez mil soldados enemigos que eran la continuación de las fuerzas de Abu Sufyan (archienemigo del Profeta), el cual había combatido en contra del Profeta (PB), sin embargo, su hermano no encontró apoyo ese día, excepto el de unos pocos hombres leales (compañeros) y familiares que fueron martirizados dejándolo solo en el campo de batalla ante un enorme y salvaje ejército. No tardó mucho para que estas bestias lo atacaran con toda clase de armas, espadas, flechas y piedras, en tan insoportable situación, ella fue muy paciente, con una verdadera fe en la voluntad de Dios. Sin duda, que si alguien más enfrentara esta horrible situación, él o ella colapsarían al instante. Pero ella se enfrentó a esta calamidad, la cual no ha sido sufrida por ningún reformador en la historia, con un corazón valiente y un alma fehaciente sometida a la voluntad de Dios con todos sus sentimientos. Así Zaynab se convirtió en una de esas mujeres que Dios menciona en el Corán:
“Vamos a probaros con algo de miedo, hambre, de pérdida de vuestra haciendo, de vuestra vida, de vuestro frutos. Pero anuncia buenas nuevas a los que tienen paciencia.
Que cuando les acaece una desgracia dicen: Somos de Dios y a Él seremos devueltos. Ellos reciben las bendiciones y la misericordia de su Señor, ellos son los que están en la buena dirección.” (Corán 2:155-157) -Y “Di: siervos míos que creéis, temed a vuestro Señor, quienes obren bien tenías en la vida de acá una recompensa, la tierra de Dios es basta, los pacientes recibirán una recompensa ilimitada.” (Corán 39:10). Y “Lo que vosotros tenéis se agota. En cambio, lo que Dios tiene perdura. A los que tengan paciencia les retribuiremos, si, con arreglo a sus mejores obras. (Corán 16:96)
La nieta del Profeta (PB) mostró paciencia y con un corazón valiente, la historia nunca ha mencionado a una mujer como ella ante la calamidad y el infortunio.
La dignidad y el honor
Entre las prominentes características de la señora Zaynab (P), estaba dignidad y honor. Después del martirio de su hermano el Imam Al-Husain (P) fue hecha cautiva, junto al resto de la familia en Karbalá y llevada a Kufa. Todas las joyas y pertenencias que poseían fueron saqueadas. Los niños de Ahlul Bait (P) fueron atacados violentamente, pero la señora Zaynab (P) con mucha dignidad, no pidió a ninguno de estos hombres del ejército de Ziyad comida.
Cuando la caravana con los cautivos llegó a Kufa y las mujeres de Kufa se enteraron que los cautivos pertenecían a la familia del Profeta (PB). Se apresuraron a ofrecerles comida para los niños. La señora Zaynab (P) les dijo: “La mendicidad está prohibida para nosotros Ahlul Bait” (P).
Cuando los niños escucharon lo que su tía había dicho, tiraron la comida de sus manos y boca y se dijeron unos a otros: “Mi tía dijo que la mendicidad está prohibida para nosotros Ahlul Bait (P)”Luego fueron llevados de Kufa a Sham (Siria). La señora Zaynab no pidió a los malvados guardas nada para los niños o las mujeres. Ella heredó la gloria, honor y dignidad de su abuelo (el Profeta (PB)) y su padre el Imam Ali (P)[74].
El coraje
A través de la historia ninguna mujer ha sido tan aguerrida, firme y más determinada que la señora Zaynab (P). Se paró con firmeza y bravura ante el criminal de Ubaydul-lah ibn Ziyad, lo increpó y lo despreció aunque se encontraba cautiva. Él le dijo a ella: “Me alegró por el asesinato de Ahlul Bait (P), las alabanzas sean para Dios quien los ha expuesto y asesinado, y los rechazó.”
Ella le dijo: “Las alabanzas sean para Dios quien nos ha honrado con su Profeta, y nos ha purificado de la (abominación) a través de la purificación, se trata de un incrédulo que se expone y un depravado que es refutado, y seguramente que no es de lo nuestros, oh Ibn Marÿanah”.
Estas feroces flechas arrojadas por estos tiranos desde su trono a sus tumba le mostró a él, delante de sus esclavos y canallas seguidores que él era el perdedor y el hermano de Zaynab (P) era ganador. Sin embargo, él no tenía nada que decir sino mostrar su regocijo por el sufrimiento del Profeta (PB) diciendo: “¿Cómo ves lo que Dios ha hecho con tu hermano?
Ella dijo: “No veo sino bien. Estas son personas a quienes Dios ha determinado el martirio y así que ellos fueron hacia su destino. Dios hará una reunión entre ustedes y ellos y ustedes estarán discutiendo y disputando, entonces miren para quien fue y será el éxito, que tu madre te pierda hijo de Marÿanah”.
Por su situación en el palacio de Yazid y su discurso revolucionario sacudió el trono de los omeyas y descubrió la realidad viciosa de estos, de sus antecesores y de sus futuros seguidores, de esto hemos hablado en detalle en nuestro libro “La señora Zaynab (P), la pionera en el Yihad en el Islam”.
Con la Inmortal tragedia
La señora Zaynab (P) había acompañado a su hermano el Imam Al-Husain (P) (el padre de la libertad) en su inmortal revolución que había suplido el mundo islámico con los medios del renacimiento del desarrollo. Ella jugó un rol positivo en esta bendita revolución que ha cambiado el curso de la historia y despertado a los musulmanes de su letargo, y consecuentemente, los musulmanes llamaron por un nuevo amanecer y buen gobierno. La revueltas estallaron en todas partes del estado Omeya hasta que sus pilares fueron destruidos y sus raíces arrancadas, pereciendo para siempre.
De cualquier manera, ella testificó toda la escena de la revolución de su hermano, diseminó su valor e hizo eterno el objetivo a través de su maravilloso discurso en Kufa, en el palacio Omeya en Damasco y en Medina. Despertó los sentimientos y las emociones del público, e hizo que el martirio del Imam Al-Husain (P) no fuera solo un incidente sino una importante parte de la escena de la vida islámica.
La señora Zaynab (P) vivió momento a momento los horribles acontecimientos que rodearon a su hermano en el desierto de Karbalá, cuando el gobierno de los omeyas golpeó el puro cuerpo de su hermano con las espadas y lanzas, al igual que a los otros puros cuerpos de la descendencia del Profeta (PB). No satisfechos con esto, los mutilaron severamente y quemaron las tiendas de las mujeres y los niños quienes huyeron en el desierto en todas direcciones. Ella enfrentó todas estas calamidades, no obstante los omeyas no se sintieron satisfechos hasta que hicieron cautivos a las mujeres y a los niños de la casa del Profeta (PB) y lo llevaron de un país a otro ante la mirada de los buenos y de los malos. ¿Fue esta la recompensa que el Profeta (PB) quien había salvado a los árabes del abismo de la ignorancia, crímenes y vicios, deseaba?
Todos estos terribles acontecimientos, indudablemente fueron el resultado, de aquellos que gritaban después de la muerte del Profeta (PB), la profecía y el califato no pueden estar en una misma casa. Por lo tanto, todas las calamidades que afligieron a Ahlul Bait (P) fueron como consecuencia de los terribles pensamientos de aquellos malpensados que habían tomado una decisión para separar el califato de la descendencia a quienes el Profeta (PB) había comparado con el Corán, la fuente del conocimiento y el honor en el mundo islámico.
A un mejor mundo
Cuando la señora Zaynab (P) fue liberada y regresó a Medina recurrió al llanto. Día y noche era atacada por los terribles recuerdos de lo que su hermano había tenido que enfrentar en el desierto de Karbalá. Ella, sus seguidoras y los niños sufrieron las dificultades y el infortunio, derramaba siempre lágrimas por su hermano y la familia de quienes sus cabezas habían sido cortadas por las espadas omeyas y sus cuerpos mutilados severamente.
Aquellas dolorosas escenas, a menudo llegaban a su mente hasta que se debilitó y no pudo tolerar la nostalgia. Siempre decía con remordimiento.
¡Oh mi hermano!
¡Oh Al-Husain (P)!
¡Oh mi Abbas!
¡Oh mi familia!
Y caía al piso debilitada. Lo más anhelado para ella, era dejar este mundo y reunirse con su abuelo, para quejarse ante él acerca del desastre, la captura, el asesinato y la mutilación que ella y su familia habían enfrentado.
Después de la tragedia de Karbalá ella no vivió mucho, la enfermedad la atacó y ya no podía pronunciar palabra alguna. Recibió la muerte con entusiasmo por reunirse con Dios, su abuelo, y el resto de su familia. Su alma pura fue llevada hacia los cielos rodeada por los ángeles para ser recibida por el Profeta (PB) de Dios, y allí ella podría quejarse a su Señor por las calamidades y el desastre que ningún hombre había sufrido antes desde la creación de la tierra.
La señora Zaynab (P) partió a un mejor mundo el domingo 15 de Rayab en el año 62 de la Héjira[75] se dice que fue enterrada en el cementerio Al-Baqi’ de Medina, y otros dicen que fue en Siria porque el gobierno Omeya le había impuesto a ella la casa por cárcel, también se dice que ella fue enterrada en Egipto. Hemos mencionada todos los detalles de esto en el libro “La señora Zaynab (P), la pionera en el Yihād en el Islam”
UMM KULZUM
Algunos genealogistas dicen que Umm Kulzum (P) fue la hija de Fátima (P) az-Zahra y que ‘Umar ibn Jattab se casó con ella y tuvieron dos hijos; uno de ellos era Aun y el otro era Mu’in y que ambos estuvieron con su madre en Kufa pero todos murieron cuando una pared les cayó encima.
Nosotros hemos refutado esto, mediante pruebas claras y dichos de que Fátima (P) no tuvo más hijas que la señora Zaynab (P). Algunos otros historiadores han afirmado este hecho, yo he encontrado en algunas investigaciones que a Asma bint Umays y su esposo Abu-Bakr les había nacido un hijo que era Muhammad el inmortal mártir y su hija se llamaba Umm Kulzum que creció en la casa del Imam Ali (P) después de que el Imam se casó con su madre Asma (después de la muerte de Abu Bakr), por lo tanto la Umm Kulzum que ‘Umar desposo era la hijastra del Imam Ali (P).
De cualquier manera, no hay duda que Fátima Az-Zahra (P) no haya tenido una hija Umm Kulzum.
MUHSIN
El Mensajero de Dios (PB) lo llamó Muhsin cuando aún se encontraba en el vientre de su madre. Cuando algunas personas atacaron la casa de Fátima (P) prendiéndole fuego, Fátima (P) les hizo resistencia. Estos la atacaron tenazmente mientras ella estaba entre la puerta y la pared, a consecuencia de esto perdió a su bebe Muhsin, este fue un hecho comprobado, quien quiera que piense profundamente en los sucesos de aquella época, con esto lo aclarará, la gente se abalanzó a rivalizar por el gobierno y se lo arrebataron a Ahlul Bait (P), el centro de la revelación y el Corán. No les importaron los límites u obstáculos por más grandes que estos fueran. Debido al odio pre islámico que había regresado nuevamente en sus corazones. Adul Fattah Adul Maqsud dijo en su libro “el Imam Ali (P)”.
Sin embargo, el ataque de estos contra la casa de Fátima (P) hizo que ella perdiera a su hijo al Muhsin, esto allanó el camino que abrió la puerta a los omeyas, para que estos secuestraran el gobierno y luego no escatimaran esfuerzos en seguir persiguiendo y masacrando a la descendencia del Profeta (PB). Explicaremos estos detalles en el siguiente capítulo donde Fátima (P) la hija del Profeta (PB) sufrió.
 
Fuente:  La Vida de Fátima Zahra (P)
Autor: Allama Baqir Sharif Qurashi
Editorial Elhame Shargh- 2014
Todos derechos reservados.
Se permite copiar citando la referencia.
Fundación Cultural Oriente

[1] Al-Isabah, Vol. 1, P. 328, al-Istee’ab, Vol. 1, P. 368, Tareekh al-Khulafa’, P. 72
[2] Enciclopedia de Al-Bustani, Vol. 7, P. 38
[3] Musnad Ahmad Ibn Hanbal, Vol. 6, P. 391, Sahih at-Tirmithi, Vol. 1, P. 386, Sunan Abu Dawud, Vol. 3, P. 214
[4] La vida del Imam Al-Hasan ibn Ali, Vol. 1, P. 62
[5] Aqiqa es el nombre del sacrificio que se ofrece siete días después del nacimiento de un niño.
[6] Sahih at-Tirmithi, Vol. 1, P. 286, Noor al-Absar, P. 107
[7] Kunyah es un apellido dado a un hombre o una mujer con Abu inicio (padre de) y Umm (madre de).
[8] Usd al-Ghabah, Vol. 2, P. 9
[9] La vida del Imam Al-Hasan ibn Ali, Vol. 1, P. 62
[10] Sahih al-Bukhari, Vol. 4, P. 217, Sahih at-Tirmithi, Vol. 2, P. 307, Al-Bidayah wa an-Nihayah, Vol. 8, P. 34
[11] As-Sawa’iq al-Muhriqa, P. 282, Hilyat al-Awliya’, Vol. 2, P. 35
[12] Al-Istee’ab, Vol. 2, P. 369
[13] Al-Bidayah wa an-Nihayah, Vol. 8, P. 35, Fadha’il al-Ashab, P. 165
[14] Kanzol Ummal, Vol. 6, P. 222
[15] Al-Bidayah wa an-Nihayah, Vol. 8, P. 33
[16] Al-Isabah, Vol. 2, P. 12
[17] La vida del Imam Al-Hasan ibnAli, Vol. 1, P. 74
[18] Manaqib Aal Abi Talib, Vol. 2, P. 149, Al-Kamil por Al-Mubarrid, Vol. 1, P. 190
[19] Tareekh al-Khulafa’, P. 73
[20] As-Sabban, impreso en las márgenes de Noor al-Absar, P. 176
[21] Maqtal al-Husayn por Al-Khawarizmi, Vol. 1, P. 147
[22] La vida del Imam Al-Hasan ibn Ali, Vol. 1, P. 315
[23] Noor al-Absar, P. 611
[24] Nafahat min Seerat Ahlul Bait, P. 86
[25] Usd al-Ghabah, Vol. 2, P. 13, Alf Ba’, Vol. 1, P. 417
[26] Amali por Sheikh As-Saduq, P. 108
[27] Nafahat min Seerat Ahlul Bait, P. 88
[28] Amali por Sheikh As-Saduq, P. 108
[29] Bihar al-Anwar, Vol. 43, P. 339
[30] La vida del Imam Al-Hasan ibn Ali, Vol. 1, P. 327
[31] Bihar al-Anwar, Vol. 43, P. 339
[32] Ibíd.
[33] A’yan ash-Shia, Vol. 4, P. 11
[34] Musnad Imam Zayd, P. 468
[35] Da’aim al-Islam, Vol. 1, P. 178
[36] La vida del Imam al-Husayn ibn Ali, Vol. 1, P. 30
[37] Usd al-Ghabah, Vol. 2, P. 61
[38] Musnad Imam Zayd, P. 468
[39] La vida del Imam al-Husayn ibn Ali, Vol. 1, P. 33
[40] Tareekh ibn Asakir, Vol. 13, P. 50, Siyar A’lam an-Nubala’, Vol. 3, P. 190
[41] Sunan ibn Maja, Vol. 1, P. 56, Musnad Ahmad ibn Hanbal, Vol. 4, P. 172, Usd al-Ghabah, Vol. 2, P. 19, Tayseer al-Wusool, Vol. 3, P. 276
[42] La vida del Imam Al-Husayn ibn Ali, Vol. 1, P. 95
[43] At-Taj al-Jami’ lil-Usool, Vol. 3, P. 218
[44] Mustadrak al-Hakim, Vol. 3, P. 179
[45] Ibíd., P. 176
[46] Mustadrak al-Hakim, Vol. 4, P. 398, Kanzol Ummal, Vol. 7, P. 106, Siyar A’lam an-Nubala’, Vol. 3, P. 15
[47] Kanzol Ummal, Vol. 7, P. 106, Al-Mu’jam al-Kabeer, por At-Tabarani, Vol. 3, P. 106
[48] Majma’ az-Zawa’id, Vol. 9, P. 187
[49] Ibíd., P. 189
[50] Ibíd., P. 191
[51] El día que el Profeta (P) pasaba con  Umm Salam, una de sus esposas, debido a que había repartido el tiempo equitativamente para cada una de ellas.
[52] Majma’ az-Zawa’id, Vol. 9, P. 189
[53] Tareekh ibn al-Wardi, Vol. 1, P. 173-174
[54] Karb en árabe significa “angustia” y bala significa “calamidad e infortunio” que forma el nombre de “Karbala”.
[55] Al-Mu’jam al-Kabeer por At-Tabarani, Vol. 3, P. 108
[56] Tareekh al-Khamees, Vol. 2, P. 334
[57] La sustancia de la procreación.
[58] La vida del Imam Al-Husain ibn Ali, Vol. 1, P. 103-105 citado de al-Futooh, Vol. 4, P. 216-219
[59] Abu Abdul-lah es uno los nombres con los que se conoce al Imam Al-Husain (P).
[60] Tareekh ibn Asakir, Vol. 113, P. 57-58, Al-Mu’jam al-Kabeer por at-Tabarani, Vol. 3, P. 105-106
[61] La vida del Imam Al-Husain ibn Ali, Vol. 1, P. 426
[62] Sharh Nahjol Balaghah por ibn Abil Hadeed, Vol. 2, P. 287
[63] Bihar al-Anwar, Vol. 40, P. 192, Sharh Nahjol Balaghah, Vol. 10, P. 15
[64] Waq’at Siffeen, P. 158
[65] Karb en árabe significa (dolor) y bala significa (calamidad).
[66] Waq’at Siffeen, P. 158, Sharh Nahjol Balaghah, Vol. 3, P. 169
[67] Majam’ az-Zawa’id , Vol. 9, P. 191, Al-Mu’jam al-Kabeer por at-Tabarani, Vol. 3, P. 110
[68] Al-Isabah, Vol. 1, P. 332
[69] La vida del Imam Al-Husain ibn Ali, Vol. 2, P. 209
[70] Al-Hada’iq al-Wardiyyah (jardines de color rosa). Vol. 1, P. 117, Miftha al-Afkar (la clave de los pensamientos), P. 148, Khashf al-Ghummah, Vol. 2, P. 241
[71] Lady Zaynab, la Pionera del Yihad en el Islam, P. 41
[72] Zaynab al-Kubra, P. 16-17
[73] Zaynab al-Kubra, P. 22
[74] Lady Zaynab, la Pionera del Yihad en el Islam, P. 61
[75] As-Sayyidah Zaynab wa Akhbar az-Zaynabiyyaat (Lady Zaynab y las noticias de las damas Zaynabitas), por Al-Ubaydali A’rayi, P. 9
Fátima Zahra (P) y su pura descendencia.jpg
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