Dimensiones internas del ayuno de Ramadán

Dimensiones internas del ayuno de Ramadán
 
Es necesario saber que existen tres grados del ayuno de Ramadán: el ordinario, el especial y el extra especial.
El ayuno ordinario significa abstenerse de la comida, bebida y satisfacción sexual.
El ayuno especial significa mantener los oídos, los ojos, la lengua, las manos y los pies y todos los demás órganos libres de pecado.
El ayuno extra especial significa el ayuno del corazón de las preocupaciones indignas y de los pensamientos mundanos, haciendo caso omiso de cada cosa excepto de Dios, el Grandioso y el Glorioso. Este tipo de ayuno se rompe al momento de pensar en los asuntos mundanos, excepto aquellos que contribuyen a los fines religiosos, ya que esto constituye la provisión para el Más Allá y no para lo bajo de este mundo. Los conocedores de la vida espiritual del corazón han dicho que aún un pecado está registrado en contra de una persona que se preocupa todo el día con preparativos para romper su ayuno. Tal ansiedad proviene de la falta de confianza en las bondades de Dios, el Grandioso y el Glorioso, y de la carencia de cierta fe en Su prometido sustento.
A este tercer grado pertenecen los Profetas (P), la verdadera Wilaya y la intimidad de Dios. Esto no se presta a sí misma a una examinación detallada en palabras, como ocurre en la naturaleza es mejor revelado en la acción, consiste en la máxima dedicación a Dios, el Grandioso y el Glorioso, en detrimento de todo lo que no es Dios, el Grandioso y el Glorioso. Esto está ligado con el significado de Sus palabras: “… Di: ¿Entonces, quien hizo descender la Escritura que trajo Moisés como luz y guía para las gentes, que ponéis (por escrito) en pergaminos que mostráis, aunque ocultáis mucho de ella, y (mediante el cual) se os ha enseñado lo que ni vosotros ni vuestros padres sabíais?  Di: Dios, luego, déjales que, en su obstinación, lo tomen a juego”. [Sura 6:91].     
Los requisitos internos para el ayuno de Ramadán
En cuanto al ayuno especial, este es el tipo practicado por los rectos. Esto significa mantener del pecado todos los órganos de la persona y se requieren seis cosas para lograr esto:
 
  1. No ver lo que desagrada a Dios
Una relación casta, moderada de ver cualquier cosa que es censurable o reprensible, o lo que distrae el corazón y lo desvía del recuerdo de Dios, el Grandioso y el Glorioso. El Profeta Muhammad (La paz sea con él y su descendencia) dijo: “La mirada furtiva es una de las flechas envenenadas de Satanás (maldito sea). Quien lo abandona por temor a Dios, recibirá de Él, el Grandioso y el Glorioso, la dulzura de la fe que se encuentra dentro de su corazón”.        
Jabir relata de Anas que el Profeta Muhammad (la paz sea con él y su descendencia) dijo: “Cinco cosas rompen el ayuno del hombre: la mentira, las murmuraciones, el chisme, el perjurio y una mirada lujuriosa”.
 
  1. No hablar…
Guardar la lengua de chismorrear, de mentir, de la obscenidad, la rudeza, de discutir y de la controversia; hacer que se mantenga en silencio y ocupada en el recuerdo de Dios, el Grandioso y el Glorioso, y con la recitación del Sagrado Corán. Este es el ayuno de la lengua, Sufyan dijo: “Las murmuraciones anulan el ayuno”. Layth cita a Mujahid que dijo: “Dos hábitos anulan el ayuno: la murmuración y la lengua mentirosa”.
El Profeta Muhammad (la paz sea con él y su descendencia) dijo: “El ayuno es un escudo, así que cuando uno de ustedes está ayunando, no lo debe usar para hablar mal o tontamente. Si alguien te ataca o te insulta, que le diga: ¡Estoy ayunando, estoy ayunando!”.  
De acuerdo a la tradición: “Dos mujeres estaban ayunando durante el tiempo del Profeta Muhammad (la paz sea con él y su descendencia). Ellas estaban fatigadas al final del día, de hambre y de sed que ya estaban a punto de colapsarse. Por eso, enviaron un mensaje al Bendito Profeta (la paz sea con él y su descendencia) solicitándole permiso para romper su ayuno; en respuesta a ello, el Noble Profeta (la paz sea con él y su descendencia) les envió un tazón y les dijo: díganles que vomiten en él lo que han estado comiendo. Una de ellas vomitó y llenó el tazón hasta la mitad de carne fresca y tierna, mientras que la otra criada lo llenó de lo mismo entre ellos. Los curiosos estaban asombrados, de este modo el Profeta Muhammad (la paz sea con él y su descendencia) dijo: Estas dos mujeres han estado ayunando de lo que Dios hizo lícito para ellas, y han roto su ayuno de lo que Dios, el Grandioso y el Glorioso, hizo ilícito para ellas. Ellas se sentaron juntas y consintieron en murmurar y ¡aquí está la carne de la gente que calumniaron!”.     
 
  1. No escuchar…
Cerrar nuestros ojos a todo lo reprensible; para todo lo ilícito a decir es igual de ilícito al escucharlo. Esto es porque Dios, el Grandioso y el Glorioso, equiparó al fisgón con el especulador, en Sus palabras, el Grandioso y el Glorioso dice: “Prestan oídos a las mentiras y se alimentan de bienes ilícitos…” [Sura 5:42].
Dios, el Grandioso y Glorioso, también dijo: “¿Porqué los rabinos y los doctores de la ley no les prohíben sus palabras pecadoras y alimentarse de bienes ilícitos? Los judíos dicen: la mano de Dios está atada” [Sura 5:63].
Por consiguiente, el silencio ante el rostro del murmurador es ilícito. Dios, el Grandioso y el Glorioso, dijo: “… entonces, serías como ellos”. [Sura 4:140]. Eso es porque el Profeta Muhammad (las paz sea con él y su desentendencia) dijo: “El murmurador y quien le escucha son socios del pecado”.
 
  1. No hacer…
Mantener todos los miembros y los órganos alejados del pecado: las manos y los pies de los actos reprensibles, y el estómago de la comida cuestionable al tiempo de romper el ayuno. No tiene sentido el ayuno – abstenerse de la comida lícita – solo romper el ayuno con lo que es ilícito. Un hombre que ayuna así puede ser comparado a aquel que construye un castillo pero echa abajo una ciudad. La comida lícita perjudica en cantidad no en calidad, así que el ayuno es para reducir lo anterior. Una persona podría renunciar a un uso excesivo de la medicina por temor a efectos negativos, pero sería un tonto cambiarlo para tomar veneno. Lo ilícito es un veneno mortífero a la religión, mientras que lo lícito es la medicina, benéfico en pequeñas dosis pero dañina en exceso. El objeto del ayuno es inducir la moderación. El Noble Profeta (la paz sea con él y su descendencia) dijo: “¡Cuántos de ellos que ayunan no obtienen nada de él más que el hambre y la sed! Esto ha sido tomado en el sentido de aquellos que rompen su ayuno con comida ilícita. Algunos dicen que se refiere a aquellos que obtienen de la comida ilícita, pero rompen su ayuno con carne humana al murmurar, lo cual es ilícito. Otros lo consideran una alusión a aquellos que no guardan los órganos del pecado.
 
  1. Evitar comer en exceso
No por el exceso de disfrutar la comida lícita en el tiempo del rompimiento del ayuno, al punto de rellenar el vientre. No hay un recipiente más detestable a Dios, el Grandioso y el Glorioso, que un vientre relleno de comida lícita. ¿De qué sirve el ayuno como un medio para conquistar el enemigo de Dios y disminuir el apetito, si al momento de romperlo uno se entrega a una variedad de alimentos extras? Esto aún se ha convertido en una costumbre para surtir en Ramadán con todo tipo de productos alimenticios, de modo que se consume más durante ese tiempo que en el curso de otros meses puestos juntos. Es bien sabido que el objetivo del ayuno es experimentar hambre y comprobar el deseo, con el fin de reforzar el alma en piedad. Si el estómago está muerto de hambre desde temprano en la mañana hasta el atardecer, para que su apetito sea mayor y sus ansias intensificadas, entonces se ofrecen delicadeces permitiéndole comer hasta el tope, incrementando su sabor para su placer y su fuerza exagerada; también se activan las pasiones que han permanecido en estado latente en condiciones normales.
El espíritu y la naturaleza secreta del ayuno es debilitar las fuerzas que son los medios de Satanás que nos lleva de vuelta al mal. Por eso es esencial reducir la ingesta de uno a lo que se consumiría en una noche normal, a cuando no estamos en ayuno. Ningún beneficio se deriva del ayuno si uno consume tanto como usualmente comería durante el día y la noche juntos. Por otra parte, una de las propiedades consiste en tomar una pequeña siesta durante el día, para que uno sienta el hambre y la sed y se haga consciente de la debilidad de la fuerza de uno, con la purificación consecuente del corazón.
Uno debería permitir cierto grado de debilidad con prorroga hasta la noche, facilitando realizar las oraciones de la noche (tahajjud) y recitar las alabanzas (awrad). Entonces puede ser que Satanás no estará merodeando alrededor del corazón de la persona, y eso contemplará el Reino del Paraíso. La Noche del Decreto representa la noche en la que algo de este reino es revelado, eso es lo que significaron las palabras de Dios, el Grandioso y el Glorioso:
 “En verdad, lo hemos descender en la noche del decreto”. [Sura 97:1].
Cualquiera que pone una bolsa de comida entre su corazón y su pecho se torna ciego a esta revelación. Ni el mantenimiento suficiente del estómago vacío para eliminar el velo, a menos que también elimine la mente de cada cosa excepto de Dios, el Grandioso y el Glorioso. Este es todo el asunto e iniciar el punto de todo es reducir el alimento.
 
  1. Mirar a Dios con temor y esperanza
Después de que el ayuno ha sido roto, el corazón debe balancearse como un péndulo entre el temor y la esperanza. Para aquel que no sabe si el ayuno será aceptado y que encontrará el favor de Dios, o que será rechazado, dejándolo entre aquellos que aborrece. Este es como uno debería estar al final de cualquier acto de adoración que realiza. 
Está relacionado con al-Hasan ibn Abil Hasan al-Basri, que una vez pasó por un grupo de personas que se estaban riendo alegremente. Él dijo: Dios, el Grandioso y el Glorioso, ha hecho del mes de Ramadán un hipódromo, en el que Sus criaturas compiten en Su adoración. Algunos han llegado en primero y han ganado, mientras que otros se han quedado atrás y han perdido. Es absolutamente increíble encontrar a personas riéndose y jugando en el día cuando el éxito asiste a los vencedores, y el fracaso a los vagos. Por Dios, si el velo fuera despegado, seguramente la puerta del bien estaría preocupada con sus buenos trabajos y el malhechor con sus malos actos. En demasiada alegría para satisfacer en el deporte inactivo, mientras que aquel que ha sufrido risas de rechazo estará excluido por el remordimiento.
De al-Ahnaf ibn Qays, está reportado que una vez se le dijo: “Estás en una edad vieja; el ayuno te debilitará, pero él contestó: Por eso estoy preparándome para un viaje largo, la obediencia a Dios, el Grandioso y el Glorioso, es más fácil de soportar que su castigo”.
Tales con los significados internos importantes del ayuno. 
      
Todos derechos reservados.
Se permite copiar citando la referencia.
Fundación Cultural Oriente
Dimensiones internas del ayuno de Ramadán.jpg
Bajar el archivo PDF: 
Tema: